Archivo de la categoría: Conglomerado

87. Tectónica y erosión subterránea en Galicia, II. ¿Donde están las fallas? Matarile-rile-rile.

La discusión sobre si sí o no hay una tectónica fuerte en la construcción geolólogica del paisaje de Galicia es vieja, aunque la verdad no es demasiado acalorada. Más bien es una discusión lánguida, como la misma sismicidad del país, que aunque de forma ocasional alcanza una moderada energía,  es por lo general una sismicidad  constante, difusa, y de baja intensidad.

En Galicia hay bastantes terremotos, más de los que se creía hasta hace unos años, pero son moderados o de muy baja magnitud.

Sismicidad en la península Ibñerica hasta 2002 (IGN)

Sismicidad en la península Ibñerica hasta 2002 (IGN)

De hecho, son tan poco energéticos  que la mayor parte ni se detectaban, al menos hasta que tras la serie de terremotos de 1995-1997 en Sarria-Becerreá-Triacastela el proyecto GASPI investigó en detalle la sismicidad del NO penisular. Si os apetece enteraros de los resultados, aquí.

La cuestión es que esta baja sismicidad choca con la evidencia de un paisaje montañoso extremadamente compartimentado que combina diminutas cuencas sedimentarias con cientos de metros de sedimentos pinzados en el basamento paleozoico, como en As Pontes; suaves paisajes graníticos cortados a tajo por cañones fluviales de 500 metros de profundidad, como en A Ribeira Sacra; ríos desembocando sobre el mar en saltos de agua de más de 100 metros de desnivel, como en Ézaro, o amplios y profundos valles fluviales atravesados por cortos ríos de aguas cristalinas, como en las rías de Vigo o Pontevedra. Por todas partes encontramos señales de hundimientos y elevaciones, erosiones y sedimentaciones que desentonan con los bajísimos volúmenes de sedimentos transportados por los ríos (al menos de forma natural) y con la baja y difusa sismicidad. Así que la mayoría de los geólogos suponen que las fuerzas geológicas que generaron los vivos contrastes del paisaje gallego son cosa del pasado, como si la profunda erosión y la activa tectónica se hubiese detenido, como si hoy el NO de Iberia fuese una geología en stand-by, una balsa de piedra.

¿Dónde están las fallas?

En realidad, el gran problema de la tectónica de Galicia es que no se encuentran las fallas activas.

Salvo excepciones, los sismógrafos no localizan de froma clara las fallas en los zócalos graníticos y metamórficos y en las cuencas sedimentarias apenas se han descrito apenas media diocena de fallas (1,2) afectando a los sedimentos más recientes de modo aparentemente muy local.

¿Significa esto que la tectónica es débil o inexistente? Pues mi opinión es que no. Puede que no veamos las fallas activas, pero haberlas hailas. Investigar la tectónica de Galicia, sin embargo, exige un cambio de modelo conceptual, pues no estamos ante una tectónica típica, rocosa, dura, rígida, sino ante una tectónica blanda.

En Meriama y As Pontes, las cuencas mejor conocidas gracias a que han sido excavadas por completo, la mayoría de las fallas son de borde y afectan sobre todo al zócalo ígneo-metamórfico, no a los sedimentos. Así se explicaría la ausencia de grandes fallas en los sedimentos recientes y su aparente escasa relevancia.

Corte geológico de As Pontes. Las fallas apenas afectan a los sedimentos

Corte geológico de As Pontes. Las fallas apenas afectan a los sedimentos, de aquí.

He aquí por qué apenas se encuentran fallas en los sedimentos, pues como las llaves de la canción, están en el fondo de las cuencas (y en sus bordes), afectando al zócalo paleozoico/precámbrico.

Y al ver los cortes geológicos de As Pontes, se comprende por qué resulta tan difícl advertir la dimensión de las movimientos tectónicos involucrados en la cuenca a partir de informaciones parciales de las fallas en superficie, en especial las del interior de la cuenca.

Los bordes de cuenca

El término de las fallas profundas en los bordes manifiesta un cambio reológico del zócalo granítico/metamórfico al sedimento: el granito es duro y frágil, el sedimento es blando y dúctil. Ante un esfuerzo (una onda de presión, por ejemplo) el granito se rompe, el sedimento se deforma. Por eso las fallas que atraviesan el zócalo en As Pontes se pierden dentro del sedimento, transformadas en un ramillete de pequeños pliegues y/o fracturas

La mayoría de los trabajos sobre las cuencas terciarias focalizan su atención en la estructura generalde esfuerzos y/o en los sedimentos de relleno, y en cambio prestan muy poca atención a esos bordes, que, a mi modo de ver, juegan el papel esencial.

Las fallas van tumbándose con el tiempo, evidenciando un comportamiento dúctil

Las fallas van tumbándose con el tiempo, evidenciando un comportamiento dúctil

Y si nos fijamos vemos que las sucesivas fallas (inversas) del borde norte tienden a disminuir su buzamiento hasta parecer cabalgamientos. En cada ocasión, la falla inversa se reactiva con el buzamiento que trae la falla en profundidad y sigue por la roca fresca hasta superficie hundiéndose el bloque sur, pero la meteorización que afecta a este borde meteorizala la roca adquiriendo ductilidad y plegándose. Este cambio de comportamiento de la roca frágil/dúctil es comparable al típico creep de las laderas.

La meteorización de la roca induce un comportamiento dúctil frente al esfurzo, en este caso , la gravedad.

La meteorización de la roca la convierte en un material dúctil frente al esfuerzo, en este caso , de la gravedad (de aquí)

La meteorización.

La intensísima meteorización de los bordes es la característica común a todas las cuencas sedimentarias de Galicia. Esta meteorización resalta en los cortes abiertos en el terreno por las vivas coloraciones rojizas y blancas causadas por el enriquecimiento en hierro de los niveles o, por el contrario, por su lavado y concomitante a la caolinitización. En la segunda mitad del siglo pasado era común atribuir estas coloraciones a una supuesta evolución climática. Así, las terrazas más elevadas y antiguas la característica común sería un enrojecimiento (ferralitización) que indicaría un clima más cálido y húmedo, de carácter tropical.

Ferratilización del metamórfico bajo terraza ¿T2? en Tui

Ferralitización del sustrato metamórfico bajo una terraza ¿T2? en Tui

A mi modo de ver, sin embargo, la ferralitización depende más de circunstancias locales como la proximidad y la composición del sustrato y fuentes metálicas, porosidad, etc. que de pasados registros climáticos. También es verdad que, en general, desconfío de cualquier intento de correlacionar o datar capas por el grado de cementación o alteración.

Por ejemplo, en el Miño, el amigo Viveen, advirtió que la pérdida de masa en los cantos de las terrazas aumenta hacia el mar a igual altura y se sirvió de las densidades para  correlacionar las terrazas, definiendo un supuesto basculamiento hacia el oeste, cuando lo que estaba viendo es el efecto corrosivo del spray y las lluvias marinas (cargadas en sales) disminuyendo hacia el este.

Pero sigo.

Terraza y sustrato fuertemente alterados (ferritización y caolnitización) en Tui ¿T2?

Terraza y sustrato fuertemente alterados (rubefacción y caolnitización) en Tui ¿T2?

Detalle de anterior con los bloques graníticos de coluvión de base de teraza rubefactados y caolinitizados

Detalle de perfil anterior con los bloques graníticos de coluvión de base de teraza completamente rubefactados

granito rubefactado bajo terraza T3 en Salvaterra.

Granito rubefactado bajo terraza T1 en Salvaterra.

Detalle de corte anterior en el que se ve los grandes bloques de granito alterado incluidos en la terraza.

Detalle de corte anterior en el que se ve los bloques de granito incluidos en la terraza alterados.

Terraza sobre granito muy alterado en en Valença, ¿T1?

Terraza sobre granito muy alterado en en Valença (Gandara), ¿T1?

Detalle de bloque rubefactado en perfil anterior

Detalle de bloque de granito rubefactado en perfil anterior

La presencia de esos grandes bolos graníticos en la base de los sedimentos fluviales indica que en el momento de la sedimentación el granito era una roca competente y que la meteorización de sedimento y sustrato fue conjunta y posterior a la sedimentación. De hecho, en ocasiones parece que los procesos de meteorización son más intensos en el sustrato granítico que en los sedimentos, como si en el proceso de alteración fuese no solo meteórico sino también hidrotermal, y al menos en un afloramiento en Monçao, en una terraza equivalente a al T3 del MAGNA, una cementación silícea de aspecto opalino parece confirmar tal supuesto.

Terraza con cemento opalino

Terraza ¿T3? con cemento opalino en Monçao

Detalle del corte anterior

Detalle del corte anterior

En Melgaço, Monçao o en Caldelas de Tui existen balnearios de aguas termales. En todos estos lugares las aguas termales afloran en varios surgencias naturales, incluso en el lecho del río, y en todos ellos se ha constatado la existencia de manantiales con caudales de decenas de miles de litros/hora cada uno con su particular composicón quimica y temperatura. También se reconocen procesos de mezcla de aguas hidrotermales y meteóricas.

Tomografía de resistividad (W-E) en Caldelas de Tui. De arriba abajo: Terraza T1, acuífero en granito (?) y sustrato rocoso. Manantial termal en mitad del perfil (metro 120)

Tomografía de resistividad (W-E) en Caldelas de Tui. De arriba abajo: Terraza T1, acuífero en granito (?) y sustrato rocoso. Manantial termal en mitad del perfil (metro 120)

Tomografía IP en perfil anterior (dispositivo Wenner). El mapa de cargabilidad (dominio tiempos) señala dos anomalías interpretadas como dos surgencias de aguas termales

Tomografía IP en perfil anterior (dispositivo Wenner). El mapa de cargabilidad (dominio tiempos) señala dos anomalías interpretadas como dos surgencias de aguas termales

Las raíces del regolito. 

Los regolitos de los macizos ígneos y metamórficos son mucho más que un suelo grueso o una simple cobertera susceptible de erosión. En los macizos graníticos los regolitos se extienden cientos e incluso miles de metros en profundidad a través de una red de fracturas que conectan con masas rocosas más o menos alteradas y brechificadas por las que se mueven las aguas meteóricas e hidrotermales. Esta intrincada red de fracturas y masas rocosas alteradas juega un papel fundamental en los procesos hidrogeológicos y tectónicos, un papel reconocido pero muy difícil de cuantificar, pues desconocemos las geometrías precisas de estas redes, sus propiedades mecánicas o hidráulicas, las características de los caudales que se mueven por ellas y ni siquiera tenemos un conocimiento teórico suficiente de los procesos mineralógicos y reológicos que determinan su comportamiento. Pero sabemos que están ahí.

La memoria del sondeo más profundo de Galicia, realizado en Ourense en 1986 para la investigación geotérmica de media entalpía, describe la mayor parte de las muestras tomadas para los ensayos de conductividad desde la más somera (a 258 metros de profundidad) hasta la más profunda (tomada a 690 metros de profundidad) como de granito muy alterado o medianamente alterado.

Descripción de las muestras para conductividad del sondeo Orense-4, de 700 metros de profundidad.

Descripción de las muestras para conductividad del sondeo Orense-4, de 700 metros de profundidad.

Un granito completamente meteorizado (grado V ISRM) como el que forma los típicos jabres gallegos  puede presentar fácilmente una densidad 20 % inferior a la de ese granito sano (2,65 g/cm3) y su comportamiento reológico es del todo diferente, pero incluso ligeras alteraciones tienen importantes consecuencias físicas. Un granito con grado II (ISRM) de meteorización, apenas perceptible en campo por una ligera coloración, puede ver reducida su resistencia a la compresión a la mitad.

Aumento de porosidad y disminución de la resistencia con el grado de alteración (de aquí).

Aumento de porosidad y disminución de la resistencia con el grado de alteración (de aquí).

Por esta razón los terremotos se repiten una y otra vez sobre las mismas fallas. El segundo principio de la termodinámica dice que la energía tiende a disiparse, o sea, a repartirse de forma homogénea a través de las rocas, y la falla, al tener una menor resistencia mecánica disipa la energía acumulada en el macizo transformándola en trabajo mecánico (rompiendo las rocas y desplazándolas) y calor. Así pues, en muchos casos, las fallas no solo son conductos para las aguas hidrotermales, sino que ellas mismas actúan como calefactoras. El testigo Orense-4 descubrió abundante pirita de neoformación (hidrotermal) que en algunos casos llegaba a tapizar por completo los planos de rotura de los testigos y de modo frecuente estos recubrimientos mostraban estrías de falla, lo que el informe consideró prueba irrefutable de neotectonia.

La memoria del IGME añade que del metro 201 en que comenzó a perforarse con recuperación de testigo ahasta el fin del sondeo a 700 metros de profundidad, era constante la alternacia de tramos de granito masivo fresco y compacto de 20-30 metros con zonas fracturadas de 5-15 metros en los que se combinaba la fracturación con la alteración hidrotermal por la circulación de agua caliente.

Tectónica blanda

En los ríos de Galicia la carga de sedimento disuelto natural (sin contaminar ni inducida por actividad humana), siendo baja o muy baja (50 mg/l) (1,2), multiplica por diez la carga de fondo o de sedimento en suspensión (1-10 mg/l) (3,4).

Puede que estos datos estén algo sobrevalorados por lo que ya comenté antes de la influencia las spray y lluvias marinas (cargadas en iones como Cl- y Na+) en el contenido en disolución de las aguas continentales costeras, que aumentan su actividad química. Para el conjunto de Galicia, los valores podrían ser ligeramente inferiores, y en el cálculo de tasas de erosión también habría que tener en cuenta las menores precipitaciones en las zonas de interior. Aún así, estos datos son la mejor referencia de que dispongo y la realidad general no debería alejarse mucho.

Esto significa que la erosión en buena parte de Galicia (sobre todo la Galicia más Atlántica, que es casi toda) es, mayoritariamente, química, es decir, subterránea, considerando como tal la subsuperficial, que circula brevemente por los suelos y regolitos como la que lo hace atravesando los macizos alterados para surgir al cabo de meses o años.

Traducido lo anterior a tasas de erosión (para un caudal de 51,7 cumecs/km2), serán 81,5 tn/km2 año o 30 m3 de granito (densidad 2,7 g/cm3) por km2 y año, o si preferís 3 mm cada mil años. Aunque quizá os parezca parezca poco, en un millón de años eso es un agujero de 300 m de alto, ancho y largo. Un boquete gigantesco y, de hecho, tres veces mayor que la más grande cámara subterránea del planeta según wikipedia, la Cámara Miao.

Pero aunque de hecho en Galicia tenemos algunos de los mayores seudokarst del mundo, que es como se llaman las cuevas generadas por la disolución del granito (cuyo descubrimiento y estudio debemos a los clubes Mauxo y A Trapa), lo más habitual es el jabre, y la disolución de 3 mm/año de granito en 1 millón de años es el 3 % de un km3, o lo que es lo mismo, supone rebajar la densidad de 1 km3 de granito de 2,7 a 2,62 g/cm3). En treinta millones de años, que es el tiempo transcurrido desde que As Pontes y la mayor parte de las cuencas terciario-cuaternarias gallegas comenzaron a formarse, habremos disuelto el 30,7 % de la masa de ese km3, o lo que es lo msimo, habíamos rebajado la densidad del km3 de granito de 2,7 a 1,9 kg/cm3, es decir, habremos creado un regolito continuo de grado VI de 1 km de profundidad a partir de un granito perfectamente sano.

En realidad, como se puede ver en los seudokarst, no toda la disolución de granitos se ha convertido en jabre. Una parte del granito ha sido completamente disuelto para formar cavidades como el pseudokarst de A Trapa, en Tui, o simplemente ha desaparecido de superficie, y otra parte ha sido transformado en minerales de neoformación, como la caolinita que luego ha pasado a rellenar las cuencas terciarias. Desconocemos también cuánto regolito ha podido ser erosionado. Si nos atuviésemos a los rios actuales como guía, desde luego muy poco: un 10 % del volumen disuelto habría sido transportado como carga en suspensión y otro tanto (como mucho, pero probablemente menos) como carga de fondo. Sin duda resulta muy aventurado suponer que las tasas de carga en suspensión y de fondo han sido siempre como las actuales, y bastarían unos pocos “eventos erosivos” para desmantelar en poco tiempo grandes volúmenes, pero en cualquier caso, la ausencia de grandes depósitos de sedimentos en Galicia y en la adyacente plataforma continental permiten suponer que la erosión y transporte particulado ha sido un asunto de menor cuantía en los últimos 30 millones de años.

Pero a lo que iba. Lo que identifica las cuencas tectónicas terciario-cuaternarias de Galicia no es el sedimento -no lo hay en la Depresión Meridiana, al menos en buena parte- sino un potente regolito, y esto porque  el agente activo que abre y profundiza las cuencas tectónicas de Galicia es la disolución química. Ésta es una tectónica blanda, en el que el papel de las fallas es más pasivo -como vía para las aguas- que activo, como centradoras de esfuerzos. Los sismos son numerosos pero pequeños, casi inapreciables, en el rango de energías de la contaminación sísmica humana, y con una ocurrencia geográfica muy parecido a un ruido de fondo de origen difuso, no asociado a geometrías claras.

Dos posibles soluciones a los datos de la campaña de MT del IGME en Caldas, en 1988

Dos posibles soluciones de J. Ledo a los datos de la campaña de MT del IGME en Caldas, en 1986. Los colores vivos señalan zonas conductoras, ricas en arcillas, elementos metálicos o agua y se disponen en superficie o cruzando grandes fallas evidentes en el paisaje. En 013, arriba, la Depresión Meridiana coincide con una anomlaía de conductividad de 1 km de profundidad. Las zonas más resistivas indicarían macizos rocosos impermeables.

Posición de las estaciones del perfil MT

Posición de las estaciones del perfil MT. En naranja la posición de la Depresión Meridiana y otra gran falla visible en el perfil MT.

La meteorización subterránea localizada, de digamos, un pasillo de cinco o diez kilómetros de ancho como la Depresión Meridiana en 1 km de profundidad, no solo debilita la resistencia de la roca, descarga la presión vertical y genera un espacio libre que facilita el movimeinto de los bloques rocosos a ambos lados. A largo plazo, la continua descarga de tensiones impide que se acumulen grandes esfuerzos y que se produzcan por tanto grandes terremotos; no encontraremos por ninguna parte un gran plano de falla, pero sí una estrecha depresión tectónica y erosiva.

No conozco ninguna otra reconstrucción geomorfólogica de Galicia que haya considerado la erosión subterránea un mecanismo principal de la evolución del paisaje; en realidad, ni siquiera conozco una que la haya tenido en cuenta.

Por desgracia, tampoco conozco ningún informe que haya tratado de cuantificar la aportación de caudales de las aguas termales y minerales a los ríos de Galicia, ni mucho menos su aportación de elementos disueltos. Tampoco dispongo de ninguna otra indicación o referencia sobre los aportes de la erosión química profunda ni del reparto de circulación de las aguas subterráneas subsuperficiales y profundas, y por eso, aunque sea de forma muy pedestre y cogida por los pelos, voy a intentar aquí hacer una primera aproximación.

El contenido medio y normal de Si en las aguas de explotaciones minerales y termales de Galicia es de 58 mg/l, y en los ríos de unos 11 mg/l, pasando de  enero a julio de 9,1 mg/l a 12,8 mg/l. Suponiendo que la diferencia (3,7 g/l) se debe a la mayor contribución relativa de las aguas subterráneas sobre el caudal fluvial total, podemos estimar que las aguas minerales y termales aportan un 6 % del caudal medio de julio o un 1,2 % del caudal anual (considerando  que es 6 veces el de julio). Este 1,2 % de aguas de aguas minerales y termales procedentes de la circulación profunda aportaría pues el 7 % de los solutos totales, o lo que es lo mismo, la erosión profunda sería del 7 % de la total, unos 2,1 m3 de granito erosionados cada año en las raíces mismas de las montañas y los valles.

Un hueco de 2,1 m3 en el granito bajo 1 km2 de superficie nos parece bien poca cosa, apenas una conejera, pero los procesos geológicos juegan con escalas de tiempos que acostumbramos a medir. Los circuitos de aguas termales de Galicia se estiman con profundidades de 2-3 km, puede que hasta 4 km. En los últimos treinta millones de años, una erosión de 2,1 m3/año y Km2 habrá generado una pérdida de masa del 1,57 % (4,2 g/cm3 para un granito de 2,7 g/cm3) en los primeros 4 km de corteza, y eso implica una pérdida significativa de resistencia mecánica. Si además esa pérdida se concentra, digamos, en tramos de 10 metros de espesor separados por tramos de 25 metros no alterados (que es lo que describe el sondeo Orense-4), tenemos una estructura en la que se alteran bloques de granito sano (2,7 g/cm3) con otros con una pérdida de masa del 5.5 % (2,55 g/cm3), es decir, con un macizo granítico con un grado de alteración II-III.

82. O Seixal: un cordón litoral sobre unas antiguas salinas en Tegra/A Garda.

O Seixal es un cordón de cantos cuarcíticos en el litoral atlántico del Tegra, más o menos a medio camino entre el puerto de A Garda y la desembocadura del Miño. En vez de los grandes bolos de granito formando los acostumbrados coídos que jalonan la costa rocosa de cabo Silleiro al Miño, en estos 600 metros de costa nos encontramos con este colorido canturrial.

20150918_170147

O Seixal es llamativo. Es verdad que en varios puntos de la costa de Oia pueden verse playas de cantos cuarcíticos, pero estas playas se encuentran siempre en desembocaduras de ríos -Mougás o Broi- que han sido los que aportaron los cantos. La génesis de este Seixal es muy diferente.

Seixal

Extensión de O Seixal

No hay río alguno en O Seixal, de modo que este cordón litoral es transgresivo. Algunos cantos, además, recuerdan mucho a los de las terrazas del Miño, así que lo más probable es que se trate de una vieja terraza erosionada, es decir, que los cantos fueran de una terraza bajo el nivel del mar actual erosionada por el oleaje y transportados hasta su posición actual por ese mismo oleaje para formar una playa.  A qué profundidad bajo el nivel del mar actual estaba situada esta terraza es algo imposible de contestar.

O Seixal se encuentra hoy muy menguado. Al parecer, la gente se lleva estos bolos de cuarzo por los motivos más peregrinos y lo lleva haciendo cientos o miles de años. Según algunos, nada menos que 120.000 años… Pero no, no es para tanto.

20150919_221839

Recorte de un Roteiro do litoral Guardés de la asociación Anabam, de 2001

Lo de los 120.000 años viene de que en este Seixal es muy habitual encontrar piedras talladas con un tipo de industria paleolítica, en concreto de tipo achelense superior, característica de más o menos de hace unos 140-100k años. Como hace 120.000 años más o menos la línea de costa estuvo por donde está hoy y no volvió a esta cota hasta hace unos 8.000-2.000 años (que todavía no hay acuerdo), pues hubo quien supuso que O Seixal era un cordón litoral relicto del penúltimo interglaciar apenas removido por la transgresión generada en este interglaciar en el que nos encontramos y que comenzó hace unos 16.000 años.

O Seixal cerca de Fonte Quente. Algunos cantos rotos señalados con círculos.

O Seixal cerca de Fonte Quente y cantos rotos señalados con círculos. ¿Alguno de estos fue usado como herramienta?.

Pero todo este suponer lo desbarata por completo, claro, la aparición de las salinas (parece que romanas) bajo el cordón. Esperemos que se llegue a hacer una datación precisa y contrastada de las salinas del Tegra y no tengamos que esperar otros 32 años para una segunda investigación. Sería de agradecer también una investigación de los niveles por debajo de las propias salinas. ¿Acaso hay otro nivel de cantos cantos, tierra vegetal, xabre? Por el momento, y a falta de las conclusiones de los arqueólogos de Gabinete de Arqueología que excavaron el yacimiento, parece que O Seixal lleva ahí puesto unos dos milenios; de lo que había antes, ni idea.

20150824_110053

A ojo de buen cubero, la salina de se encuentra aproximadamente de 1,5 a 2 metros por encima del nivel medio de marea alta actual, y a esa altura está siendo erosionada por las tormentas invernales, lo que nos hace pensar que o bien cuando funcionaba el nivel de marea alta era menor que el actual o bien las tormentas entonces no eran tan potentes como lo son hoy o bien ambas cosas. En cualquier caso, la datación preliminar es coincidente con otros muchos yacimientos romanos litorales hoy en erosión o con estructuras bajo el nivel del mar actual, como aquel millario de Pontevedra que arrancaron sin mayores contemplaciones bajo el nuevo puente de O Burgo, las salinas de Vigo o Adro Vello en O Grove; así, que me acuerde…

20150824_105912

Concretar si la salina se constuyó y abandonó siglo arriba o abajo tiene gran importancia arqueológica, pues no es lo mismo que la salina fuera, por ejemplo, anterior a las guerras cántabras y la plena romanización o posterior, o incluso tardo-romana, o vete tú a saber, incluso sueva.  La interpretación histórica sería muy distina. Desde un punto de vista geológico, en cambio, no sería tan relevante, y solo importa como un dato más para detallar la curva de variaciones de nivel del mar y reconstruir las condiciones ambientales de la costa.

20150824_110124

Lo que sí es de interés para la investigación arqueológica y puede que geológica es que según las primeros noticias de estas salinas por Antón Ferreira y Antonio Español, en 1983, se extendían desde el norte de A Garda hasta el Puntal, en la desembocadura del Miño, donde hoy todavía se conservan a la vista algunas pesqueiras que nadie sabe cuándo comenzaron a usarse ni cuándo se abandonaron. Y la salina ahora excavada en O Seixal, por ejemplo, tenía un mínimo de 240 metros y una anchura de 20. Esto es un establecimiento industrial, ¿para qué? La explicación inmediata es que la sal era destinada a salazón, y ya rizando el rizo a salazonar las capturas de las pesqueiras del Miño. Puede ser. Yo solo quiero apuntar que la sal ha sido un producto muy empleado en metalurgia. Al menos, que no deje de valorarse esa posibilidad…

Otra cuestión que no me resito a comentar es que las piezas talladas se encuentran solo en la superficie del cordón activa (habitualmente removida por el oleaje) y no en su interior.

Corte de O Seixal transgresivo sobre la salina mostrando la zona superior activa color blanca)

Corte de O Seixal transgresivo sobre la salina mostrando el nivel superior activo (color blanco) y el inferior estable (gris-negro)

Es decir, que esas supuestas piezas achelenses –que sólo aparecen en la zona superior activa de la playa- no son contemporáneas del mundo romano en el que por el momento parecen encuadrarse las salinas, sino posteriores a ellas y posteriores a la transgresión del propio cordón litoral: ¿tardo-romanas entonces… medievales… modernas? La cuestión es más divertida de lo que parece y tiene relación con la enorme cantidad de equívocos que arrastran los estudios geológicos sobre las terrazas del Miño. Me explico.

20150828_113428

Herramientas bastante burdas en el MASAT presentadas como “picos”

En el museo del Tegra se exponen unas herramientas líticas bastante burdas encontradas en la citania que prueban su uso corriente por sus pobladores. En realidad, por toda la región se han encontrado desde antiguo tantos restos líticos arcaizantes que algunos arqueólogos propusieron clasificar como un tipo de industria local, el camposanquiense, para intentar acotar este desbarajuste tecnológico tan contrario al ordenado y secuencial progreso de la historia entendida como evolución. El resultado fue un pupurri infumable de disparates y errores de bulto en la interpretación arqueológica de yacimientos como O Seixal o las terrazas del Miño, errores que se trasladaron por medio de las dataciones a los estudios geológicos. Y copio estos párrafos de un trabajo de 2011 sobre la historia del camposanquiense :

También influyen los estudios geológicos de Lautensach (1945), Zbyszewski (1943), Feio (1948) y Teixeira (1952), aunque sus dataciones relativas y los lugares donde ubican las terrazas fluviales y marinas son tan dispares y difieren tanto entre ellos que acaban siendo de imposible uso. 

Es a partir de las controvertidas excavaciones del yacimiento de Budiño, descubierto por Nonn (1964) y excavado por Aguirre (1963-1964), Vidal Encinas (1980-1981) y Méndez (2007), cuando se pone en evidencia que existen en el área los vacíos que los autores anteriores rellenaron en falso. Budiño se documenta con una ocupación en el Pleistoceno Medio (Achelense) y otra en el Musteriense. Aunque la problemática de Budiño siguen siendo sus fechas, con un claro desfase entre su tipo de industria (arcaica) y su datación absoluta (24700-16000 a.C.) (Butzer, 1967). Se ha dicho de este yacimiento que tiene una cultura lítica del Paleolítico Inferior y una cronología del Paleolítico Superior

Aunque tampoco faltaron arqueólogos que ya antes de las dataciones radiocarbónicas advirtieron de que las tecnologías y herramientas primitivas, incluso paleolíticas, siguieron usándose hasta el siglo XX, lo cierto es que la datación e interpretación geológica de las terrazas marinas y fluviales en Galicia está absolutamente desquiciada por la aplicación de unas dataciones siempre problemáticas a unas interpretaciones sedimentarias basadas en idealizados esquemas evolutivos lineales, se aplique esta linealidad al mencionado progreso industrial en las herramientas humanas o a la irreal secuencia altimétrica de terrazas y rasas.

Habrá más.

29/12/2015

Dos días después de publicar esta entrada me dí de bruces con un mapa de 1810 que añadía una precisa y preciosa información gráfica sobre la hidrodinámica en O Seixal. Lo cierto es que era consciente de la barrera y había visto las fotos del oleaje rompiendo en Google Earth, pero al ver dibujada la barrera en la carta náutica de Antonio Alcalá Casado con tanta precisión y coincidencia con la extensión del cordón ya no pude negarlo: el oleaje de tormenta en la zona rompe a 250 metros mar adentro del cordón, y por tanto la energía en O Seixal es menor. Así que en este tramo de costa protegida no tenemos los grandes bolos graníticos de los coidos que enocntramos en toda la costa de sde Cabo Silleiro hasta el Miño, sino cantos de cuarcita.

seixal y oleaje

Foto de Google Earth a la izquierda tomada en noviembre de 2001 y detalle del mismo tramo de costa de una carta náutica de 1810 en el que se muestra la barrera natural paralela al Seixal.

Detalle de una Carta

Detalle de una Carta de 1758 de Gonçalo Luis da Silva Brandao en la que se señala (encima de B) el oleaje rompiendo sobre O Seixal, aunque de peor modo.

Pensaba hacer una entradilla sobre el asunto con algunas otras cosas de interés de la morfología de la costa en torno a la desembocadura del Miño, pero como no acabo de sacarla, lo añado aquí mismo.

seixal y oleaje 2

La hidrodinámica del oleaje explica la extensión de O Seixal, aunque sigo teniendo dudas sobre si los cantos provienen de antiguas terrazas -como se supone que ocurre al sur del Miño, en la costa portuguesa- o han sido enteramente rodados por el oleaje. En cualquier caso, me da una nueva pista sobre las escandalosas diferencias en la morfología de la costa al norte y al sur del Miño.

 

 

77. El Antropoceno, entre los marcianos y el calentamiento global, II.

En Geología debemos tener siempre presente el factor de escala. La interpretación de un mismo suceso puede ser muy distinta según la veamos a una u otra escala. Muy a menudo nada tienen que ver las causas con las consecuencias y al intentar atribuir un sentido u otro al suceso, según lo hagamos fijándonos en las unas o en las otras , el juicio será completamente distinto.

Por ejemplo, la aparición de las cianobacterias fue un suceso insignificante del que se han encontrado levísimos rastros datados en más 2800 millones de años, pero generó 300 millones de años después el cambio más trascendental y drástico de la historia el planeta desde entonces. Los geólogos conocen este evento como la Gran Oxidación, aunque todavía no tienen muy claro cómo explicar ese larguísimo larguísimo lapso en el que las cianobacterias ya estaban ahí pero no provocaban ningún cambio sistémico.

Estaban pero como si nada, ahí esperando trescientos millones de años. Y de repente. ¡Bum! La Gran Oxidación; como si dijñeramos: la Gran Consecuencia.

La novedad de las cianobacterias respecto de las otras bacterias fotosintéticas era que para fijar el CO2 captaban electrones rompiendo la molécula de H2O y desprendían O2 como residuo. Es decir, que al fijar el CO2 disuelto en el agua, las cianobacterias comenzaron a emitir oxígeno y a oxigenar el ambiente alrededor. Pero lo que desconocemos es por qué, de repente, trescientos millones de años después de empezar a hacerlo, tuvieron tal éxito que consiguieron dominar el planeta y cambiar la química de los océanos y la atmósfera. Según una teoría durante ese lapso se mantuvo un equilibrio entre microorganismo metaníferos y las nuevas cianobacterias oxidantes, pero eso tampoco explica qué rompió el equilibrio.

Una ventaja competitiva de las cianobacterias citada a menudo es que el O2 envenenaba el ambiente del resto de microorganismos, todos anóxicos. Hoy, cuando la mayor parte de la vida se ha adaptado a respirar O2 muchas cianobacterias siguen envenenado las aguas de otros modos. Pero esta ventaja es una consecuencia, ganada a posteiori, por lo que tampoco explica el lapsus de los 300 MA.

Pero esto no era más que un ejemplo. Lo que ahora importa es el Antropoceno, y aquí tenéis la historia de su éxito.

Libros con Anthropocene o anthropocene en Google Books

Libros con Anthropocene o anthropocene en Google Books

La historia del éxito del Antrhopocene comenzó el año 2000. ¿Por qué ese año? Pues en wikipedia encontraréis la respuesta: ese año Paul Cruzten, premio Nobel en química en 1995 por su descubrimiento del efecto de los CFCs sobre la capa de ozono, defendió este término en un congreso para sustituir al viejo Holoceno y comenzó a promocionarlo enre sus colegas.

Pero Crutzen tampoco inventó el Antropoceno. Ngram nos señala que el término aparecía en algunos libros de 1960 y algunos más de la década de 1980. En general, las pocas referencias accesibles lo muestran como una traducción o sinónimo ruso del Cuaternario. Fuera de ahí, nada constatable por mucho que algunos quisieran apuntarse el tanto con lo de: eso ya lo decía yo.

Holoceno es un término antiguo cuyos primeros rastros se remontan a la segunda mitad del siglo XIX. En este artículo de 1873 el geólogo norteamericano Jhon B. Perry explica el significado del vocablo: el Holoceno data sedimentos y rocas posteriores al Plioceno, y relaciona el Plioceno con los depósitos glaciares y los depósitos fluviales de terrazas colgadas. Así que el Holoceno incluía los depósitos desde el final de la última glaciación hasta el presente. Lo mismo que hoy.

Pero lo más interesante es la explicación que hace de lo que llama sedimentos y formaciones “recientes”,que incluye dentro del Autoceno. Éstos son los depósitos relacionados con el hombre, que pueden fecharse como prehistóricos o históricos, así pues: el Antropoceno.

Es decir, que los geólogos americanos del siglo XIX ya consideraban una subdivisión reciente del Holoceno que incluía aquellos sedimentos datables y correlacionables por la arqueología o la historia.

Caminamos senderos trillados…

Lo de Autoceno desde luego no cuajó, pero de forma casi paralela al creciente interés por el Holoceno fue extendiéndose un nuevo concepto: la antropogenia, y derivada de ella, lo antropógenico.

Ngram

Libros con Holocene, anthropogenic y Antrhopocene en Google Books. Para las primeras y más antiguas referencias, Ngram lee Antropogenic donde en realidad pone: Anthropogenie.

La Antropogenia es un invento del relevante pensador y biólogo Ernest Haeckel, para quien la evolución y el progreso eran casi una misma cosa. Con este neologismo Haeckel se refería a la evolución humana, o más bien a la transformación evolutiva de un mono en hombre. Anropogenia era la versión evolutiva y natural de la Creación bíblica y de este vocablo se derivó antropogénico, primero referido a lo humano de un modo entre antropológico y genético y más tarde de un modo genérico. A Haeckel, que gozó de una influencia inmensa, se le atribuye también la invención del vocablo ecología.

Busquedas relativas en Google

Busquedas relativas globales en Google de Holoceno (azul) y Anthropoceno  (rojo) arriba y Holocene (azul) Anthropocene (rojo) abajo. El interés público que refleja Google Trends por Antropoceno y Anthropocene es muchísimo mayor que la penetración académica del Anthropocene que refleja Ngram.

La cuestión es que el Antropoceno no añade ningún sentido geológico nuevo al Holoceno, sino una nueva moral. El pretendido debate sobre si el Antropoceno debe comenzar con el Neolítico, en 1610, con la revolución industrial o con explosión de las bombas atómicas  está amañado, no es más que una excusa, unan tapadera. Lo que se pretende es un interpretación ideológica, política en su sentido más profundo, cosmológica.

No es la primera vez ni la segunda que la Geología se convierte en terreno de una lucha ideológica, pero esta vez el resultado será un descrédito y bochorno sobre el propio sistema de autoridad científica -no veo otra salida cuando por fin se desacredite el CO2 como causa del cambio climático- por cuanto esta vez el acuerdo dentro de la comunidad científica con que el CO2 causa del calentamiento global es casi del 99 % y la percepción contraria nos pertenece, casi en exclusiva, a personas ajenas a esa comunidad.

Lo que cambia del Holoceno al Antropoceno es el juicio moral. El Antropoceno es malo, culpable, culposo, una edad geológica claramente oscura por el crimen del hombre sobre la naturaleza, por su perversa avaricia. No exagero en absoluto. Si el Antropoceno bueno o malo ya está en cuestión y se ha convertido en un debate público (1, 2, 3)

Hace un par de entradas me reprochaban en un comentario que el debate sobre el Antropoceno era más importante que lo que yo hacía ver. Es cierto, lo minusvaloré. Aunque la importancia no está en si el Antropoceno empieza aquí o allá, lo que tan solo es una excusa, sino en las dicotomías que lo acompañan, en el sistema de referencia que debe regir esta Nueva Era:  sostenibilidad o contaminación, control o cambio climático, tecnocracia o mercado, bien o mal,diversidad o extinción, vida o muerte.

Lo más gracioso del asunto es que, siendo ingenuos, es decir, entrando al trapo del planteamiento del congreso al que hacía referencia en esa primera entrada sobre el Antropoceno y en el que se debatirá cuándo debe empezar esta Nueva Era Geológica, será ineludible hablar de extraterrestres. Y es que a la hora de decidir los límites del Antropoceno debemos decidir primero la escala de nuestra aproximación, que es el rollo con el que comenzaba esta entrada.

Si el punto de vista para definir el Antropoceno somos nosotros hoy mismo, el nivel de detalle al que podemos acceder nos lleva, como poco al Neolítico, pues para definir el comienzo en 1956 no necesitamos un criterio geológico, nos basta mirar la fecha de caducidad de la basura que nos encontremos en los sedimentos (es broma, pero poco menos). Pero si planteamos una escala de aproximación mayor, digamos de una huella que podamos reconocer de forma más o menos clara dentro en todo el planeta de cien mil años, pues ya quizá podamos discutir que si contaminación, CO2 atmosférico, huellas radiactivas o qué. Pero en cualquier caso estamos metidos en historias de extraterrestres. ¿Pues qué otro sentido puede tener reflexionar sobre nuestra propia huella geológica en cien mil o un millón de años si no es para buscar otra huella semejante poculta entre las huellas de Marte o Júpiter? Para nosotros, la utilidad de esta  discusión solo podría ser la de aplicar sus resultados en la exploración alienígena de otros planetas o estrellas, como hace la NASA

Douglas-A.-Vakoch (1)

Así que juzgando la historia ésta del Antropoceno y su éxito no ya desde el punto de vista de sus causas sino por sus efectos o consecuencias, el planteamiento es: ¿qué podríamos encontrar las trazas de una extinta raza de marcianos? ¿Cuál será su firma y rastro sobre ese planeta? ¿Cómo podríamos saber de su existencia tras un millón de años?

Y ya para terminar vuelvo a las cianbacterias, a sus causas y sus consecuencias.

Quizá lo qué pasó en esos trescientos millones entre la aparición de las fotosíntesis oxigénica y la Gran Oxidación fue que las cianobacterias se hicieron ellas mismas inmunes al ambiente oxidante. Quizá, cuando empezaron a oxigenar las cianobacterias estaban tan amenazadas por su propia basurilla oxigénica como nosotros por nuestros artificios . Porque lo que no debemos pensar es que el oxígeno, que es la consecuencia de las respiración oxigénica, haya sido su causa. De ninguna manera. La causa de la respiración oxigénica sin duda fue el agua. Sacar los electrones del agua suponía un recurso inagotable. Pero hasta que ellas mismas aprendieron a respirar oxigeno quizá no pudieron progresar. Quién sabe.

76. El Antropoceno, entre los marcianos y el calentamiento global.

A través de uno de esos pintorescos sitios de noticias a los que estoy suscrito, me entero de que un reputado físico norteamericano, el Dr. John E. Brandenburg, presentó en la 46th Lunnar and Plannetary Conference una hipotesis francamente extravagante: que Marte fue habitada por una especie civilizada aniquilada por otra raza alienígena mediante un ataque nuclear.

Investigando un poco más, averiguo que el Dr. Brandenburg lleva media vida con esta historia. Empezó nada menos que en 1991, cuando publicó, con otros dos colegas The Cydonian Hypothesis, un artículo científico que exploraba las famosas caras de Cydonia.

Cara de Cydonia - foto Viking 1 1976

Cara de Cydonia – foto Viking 1 (1976)

Lo que ocurrió con esas y otras formas aparentemente inteligentes fue lo que con los canales de Marte a caballo de  los siglos XIX y XX: telescopios mejorados demostraron que de  canales nada. En el siglo XXI, las imágenes de mayor precisión de la zona de Cydonia de las sondas Mars Global Surveyor y Mars Reconaissance Orbital probaron también que la inquietante cara y las demás supuestas megaconstrucciones artificiales no eran más que un juego de sombras chinescas.

Cara de Cydonia. MOC (2001)

Cara de Cydonia – foto Mars Global Surveyor (2001)

En 1999, el Dr.Brandenburg coescribió Dead Mars, Dying Earth, libro de divulgación científica y tono apocalíptico en el que defendía que Marte había tenido océanos, una atmósfera rica en oxígeno y vida como la Tierra, y que si no dejábamos de quemar combustibles fósiles y cometer otros desmanaes nuestro planeta acabaría como aquél.

Libro 2001

El libro proponía además que el fin de la vida en Marte hace 500 millones de años fue consecuencia del choque contra el planeta  de un cuerpo del tamaño de la Luna terrestre y que la eyecta de este choque brutal alcanzó la Tierra provocando una revolución en las formas de vida terrestre, lo que se conoce como la explosión (de vida, nada que ver con el supuesto choque) Cámbrica. Extraordinariamente atrevido, incluso visionario, el libro fue un éxito y se publicó en US, Reino Unido, Alemania y Japón.

En 2001 las nuevas imágenes de Marte desacreditaron la cara de Cydonia y aunque las misiones espaciales fueron añadiendo evidencias casi incontestables sobre la existencia de agua en Marte, ni la NASA ni la comunidad científica aceptaban todavía pasados océanos ni mucho menos la existencia de vida.

Así las cosas, el Dr Brandenburg se entregó a la ciencia ficción y en 2009 publicó una novela bajo el seudónimo de Victor Norgarde que incluso tuvo una secuela. Sin embargo, el año 2011 Brandenbug presentó en la 42th Lunnar and Planetary Conference un nuevo artículo sobre Marte con el sugestivo título de Evidence for a large, natural, paleo-nuclear reactor on Mars a la vez que publicaba un nuevo libro titulado: Life and Death on Mars: The New Mars Synthesis en el que ya no solo divulgaba los últimos avances en la exploración exploración de Marte sino que recuperaba sus viejas hipótesis sobre la vida en Marte, las mezclaba con las muy desacreditadas interpretaciones de Cydonia como ruinas arqueológicas y añadía a este peligroso cóctel un ingrediente explosivo: que la civilización marciana no había sucumbido al impacto de un meteorito sino ¡¡al ataque termonuclear de una raza alienígena!! En este divertido video encontraréis un resumen de todo esto y podéis conocer al Dr Brandenburg.

Libro 2011

Por supuesto, las hipótesis del libro del Dr. Brandenburg eran ciencia ficción, pero nadie dice que se hubiera vuelto estúpido. A la vez que hacía públicas sus más singulares y heterodoxas opiniones en un libro -y nadie podría atacarlo por ello del mismo modo que nadie le atacaría por creer en la vida despues de la muerte o en la salvación de los justos- mantenía sus publicaciones científicas dentro de la más estricta ortodoxia. Al fin y al cabo su porpuesta de un paleo-reactor natural en Marte no constituía ninguna extravagancia, explicaba la anomalía radioactiva detectada en la superficie del planeta y se basaba en un modelo terrestre. Así que, todo bien.

En 2014, sin embargo, saltó el escándalo. En noviembre el Dr Brandenburg presentó sus controvertidas teorías a calzón quitado. En la Annual Fall Meeting of the American Phisical Society, aparentemente un congresillo de físicos teóricos, Branderburg presentó: Evidence of Massive Thermonuclear Explosions in Mars Past, The Cydonian Hypothesis, and Fermi’s Paradoxe, una ponencia que defendía que una explosión termonuclear superficial -ya no una mera fusión natural de la corteza marciana- había acabado con la civilización marciana cuyas gigantescas, enormes, supermonumentales huellas están a la vista en Cydonaia desde hace nada menos que 500 millones de años, una edad en la que la Tierra ni siquiera existían las plantas verdes o forma alguna de vida terrestre.

Según el programa de comunicaciones lo hizo en la sección G1: Astrophysics, Cosmology and Astronomy II junto a tan solo otras dos comunicaciones, una sobre la masa del Bosón Higgs en el contexto de la teoría Unificada y otra sobre la generalización de las leyes de Newton y la gravitación. O sea, que allí no estaba ninguno de los investigadores de la Nasa y centros de investigación que conocen y trabajan los mismos datos que maneja Branderburg, planetólogos que pudieran ya no rebatir o desacreditar a Branderburg, sino incluso haberle rechazado su propuesta por rarita. Digamos que Branderburg coló su teoría de forma un tanto trapacera, pero una vez publicada y sancionada por la API, como quién dice sacramentada, se convertía en una opinión científica y, de uno u otro modo, autorizada. Así la idea de una civilización marciana achicharrada por un ataque nuclear alienígena dejaba de ser una extraña ocurrencia particular y se convertía en noticia, como poco.

Las ideas de Brandenburg empiezan a causar sensación. Evidentemente no faltará quien le tache de chiflado, o de oportunista, de buscar la fama y ganar dinero. Pero desde luego sabe cómo hacer llegar su propuesta. En febrero de 2015 Brandenburg sacó nuevo libro: Death on Mars: The Discovery of a Planetary Nuclear Massacre.

libro 2015

Y como decía al principio del post, hace solo unos días presentó en la 46th Lunnar and Planetary Conference dos posters con los títulos siguientes:

1.- Large, Anomalous Nuclear Explosions, on Mars in the Past.

2.- The NMS (New Mars Synthesis), Recent Data from Gale Crater and NWA 7034: Evidence for a Persistent Biologically Stabilized Greenhouse on Mars.

La presentación de posters en los congresos científicos suele ser mucho más abierta que la de las comunicaciones orales. A menudo no se pide más que un breve párrafo explicativo sobre el contenido, apenas para poder situarlo dentro del propio congreso. En este caso los posters fueron a caer en la sección de GEOCHEMISTRY AND PETROLOGY OF MARTIAN METEORITES . En el programa de este congreso los posters se presentan con una sola frase:

1.- It was hypothesized that large natural nuclear reactors ran on Mars but the xenon isotopic spectrum and lack of craters shows the explosions are anomalous

2.- Existence of aqueous, highly oxidized, carbonate-poor sediments in a Hesperian-aged formation constitutes evidence for a persistent bio-greenhouse on Mars.

Ni una palabra de Cydonia o de ataques alienígenas. Brandenburg soltó la bomba en el propio congreso y de nuevo la convirtió en noticia, que esta vez llegó hasta mí. Aunque pueda acusársele de actuar de forma torticera, el caso es que ha conseguido colar sus ideas en el debate científico y ha utilizado ese mismo entorno científico para darle un alcance global a su propuesta.

Como tantos científicos Brandenburg usa la corriente dominante y los trucos del sistema en su provecho. En el título de su primer poster obvió toda mención a la guerra nuclear alienígena y formuló su hipótesis desde la perspectiva de los meteritos, eso sí, un meteorito anómalo, que explosiona sin generar un cráter. En el segundo poster usó el muy políticamente correcto efecto invernadero como caballo de Troya para colar la verdadera noticia, y es que Marte tuvo vida de un modo semejante a como hoy la tiene la Tierra.

En realidad muchos científicos hacen esto. Por ejemplo, si te dedicas a estudiar las variaciones del nivel del mar o la edafología de la Patagonia , solo tienes que mencionar -aunque sea de pasada- sus implicaciones en el efecto invernadero para ser incluido en los programas gubernamentales que financian su estudio o para colarlo en un congreso. Son cosas que se hacen todos los días. Si no lo haces así, te quedas sin dinero para seguir investigando y no consigues audiencia.

Por ejemplo, estos días ha aparecido otra noticia más ridícula aún que la de la guerra termonuclear en Marte y desde luego más fácilmente falseable, pero esta fue publicada nada menos que en Nature por lo que será considerada con enorme respeto, atención mundial y sin duda será citada y utilizada como argumento de peso. Es una propuesta para fechar el inicio del Antropoceno en 1610. Básicamente, lo que dice es que tras la conquista de América por los españoles y la subsecuente muerte de 50 millones de nativos americanos, los bosques americanos recuperaron 65 millones de hectáreas de tierras agrícolas (1,3 Ha por habitante) y como consecuencia hubo una captura de CO2 atmosférico que generó un mínimo global que ahora proponen para marcar el inicio del Antropoceno.

minimo 1610 CO2

Toda la historia se apoya en decenas de referencias científicas, cientos de mediciones instrumentales refinadísimas y el argumento último del CO2 como criterio absoluto de autoridad, ya no solo de utilidad -frente por ejemplo al registro radiactivo dejado por las bombas atómicas- sino por su significación moral, introducida de tapadillo al ligar el evento de 1610 al genocidio de 50 millones de nativos americanos. Según el cuento, el C02 nos da la medida de la perversión humana incluso cuando baja.  El CO2 es malo, malo, malo.

Pero el caso es que todo este primoroso edificio no se sostinene ante la crítica más evidente, que es que, si la desaparición de 50 millones de nativos americanos causó semejante caída de CO2. ¿Cómo es que el aumento de la población mundial de 600 a 1000 millones de personas entre 1600 y 1800 apenas pudo recuperar los niveles de 1500?

La respuesta, claro, es que hasta que los europeos no empezaron a quemar carbón a mansalva el nivel de CO2 en la atmósfera estuvo naturalemente controlado. Pero esto resulta una evidencia bastante inútil para los adoradores de Baal-CO2, pues no alimenta su ídolo, no sirve a sus propios prejuicios, no les entrega el Atropoceno. Así que se obvia.

Brandeberg lleva al menos veinticinco años creyendo en una civilización marciana desaparecida y lleva también veinticinco años creyendo en que el calentamiento global se debe al efecto invernadero que provoca el CO2. No está loco. No más, desde luego, de lo que lo estamos la mayoría. Lo que pasa es que Brandenburg ve en el pasado que imagina en Marte una lección para la Tierra y una advertencia a nuestro propio futuro. Y cree que si exploramos Marte, si le prestamos la atención, si aprendemos lo que Marte nos enseña, podríamos evitarnos acabar como ese planeta. Brandenberg, como los creyentes del efecto invernadero del CO2, persigue metas más altas, quiere alcanzar un bien superior y obvia sus pequeñas incongruecias.

Me viene a la memoria un chiste que leí y que decían que era judío. No sé si lo será, pero dice así:

– ¿Cómo podría hacer reir a Dios?

– Cuéntale tus planes.

En su versión Tao, menos alegre, esta enseñanza dice así: El cielo trata a los hombres como perros de paja.

75. El Antropoceno y la velocidad. Suelos policíclos y playas fósiles en Ons, Massó y D’Abra.

Estos días es noticia que unos geólogos del IUGS han propuesto iniciar el Antropoceno en 1945, cuando explotó la primera bomba nuclear. La fecha no está escogida por mero simbolismo, sino porque la era nuclear señalará durante millones de años un registro neto y correlacionable en todo el planeta para los geólogos del futuro (je).

bomba H

En cualquier caso creo que 1952 sería mejor fecha que 1945, pues ese año explosionó la primera bomba H, que generó una señal radioactiva mucho más evidente. Las mediciones de C-14, por ejemplo, están referidas a ese horizonte de 1952 y no es posible medir mediante C-14 materiales posteriores a esa fecha.

Copio ahora un párrafo de la 2ª circular de la próxima XIV Reunión Nacional del Cuaternario que tendrá lugar en junio en Granada sobre el Simposio S08 dedicado al Antropoceno:

Actualmente hay 3 propuestas principales para marcar el inicio de este posible nuevo tiempo geológico: 1) hace milenios con la revolución neolítica y la difusión de la agricultura y la ganadería; 2) a finales del siglo XVIII con la invención de la máquina de vapor y el desarrollo de la revolución industrial; y 3) coincidente con la “Gran Aceleración” (Steffen et al., 2011, 2015) a mediados del siglo XX y el comienzo de la escalada nuclear.

Lo bueno de la propuesta 1) es que ofrece una visión mucho más completa, compleja y veraz de la relación de la especie humana con la naturaleza. Eso que mucha gente cree de que las sociedades antiguas vivían  de  equilibrio con la naturaleza es una patraña. Si los neolíticos no alteraron más el medio en el que vivían, es porque no pudieron.

La Galicia rural surgió en el Neolítico

La Galicia rural surgió en el Neolítico

La Galicia rural surgió en el Neolítico, II

La Galicia rural surgió en el Neolítico, II

La agricultura fue el inicio de una explotación intensiva con consecuencias ya evidentes en el registro geológico, mucho más extensas e intensas de lo que mucha gente supone. En Galicia, sin ir más lejos, tenemos las famosas “líneas de piedras“, que no son otra cosa que suelos truncados como señal de la deforestación y erosión producida por las quemas de desbroce de aquellos primeros agricultores/ganaderos.

perfiles de dos suelos policíclicos señalando fases agricolas en Santiago

Perfiles de dos suelos policíclicos en Santiago señalando fases agricolas

Las primeras líneas de piedras o cicatrices de erosión son contemporáneas de las más antiguas mámoas, hace unos seis mil años nada menos, quince siglos antes que las grandes pirámides de Egipto, pero el proceso se ha venido repitiendo hasta la actualidad.

mámoa en pastizal, Fontefría

mámoa en pastizal, Fontefría

La ventaja de la propuesta 3) de “la gran aceleración” es que más o menos a partir de esta fecha las huellas humana se encuentran a todas las cuencas sedimentarias de la Tierra, y no solo se trata de una señal radioactiva, las evidencias sedimentarias y paleontologógicas son generales y variadísimas: hay todo tipo de marcadores químicos, mineralógicos e incluso estratigráficos que manifiestan la maginitud de los cambios: aumento del contenido en metales pesados en los sedimentos, plásticos, residuos de todo tipo, incremento de la materia orgánica, aumento general de las tasas de sedimentación, etc, etc. Y como fondo, las señales de un cambio general en las condiciones ambientales: acidificación del océano, variaciones en la atmósfera, destrucción de ecosistemas, y, sobre todo, la extinción masiva de especies animales y vegetales en todo el planeta.

La propuesta 2) es la menos convincente. Reune los inconvenientes de 1) y 2), su elección es tan arbitraria como 1) pero además tampoco ofrece un parámetro o criterio geológico objetivo y claro que permita identificarlo en el campo, o sea, en las propios sedimentos.

Suelo truncado por escombrera minera galaico-romana. Ons

Como la agricultura, la industrialización es un proceso diacrónico; las primeras señales geológicas de la industrialización en el registro sedimentario son indistinguibles de fases preindustriales de mayor desarrollo agrícola o urbano, como las vividas en el Imperio Romano o en la explosión demográfica del XVIII; y sus efectos globales no son evidentes en todo el mundo hasta mediados del siglo XX, es decir, justo cuando da inicio la era nuclear. Así que, realmente, visto en el registro sedimentario, la opción 2 es una tierra de nadie entre 1) y 3).

Plomo en turberas del Xistral

La discusión que se plantea no deja de ser una chorrada para entretenimiento de académicos, pero nos remite a otra cuestión de mucho mayor interés y que tiene que ver con una de las primeras y más enconadas discusiones teóricas de los inicios de la Geología: el uniformismo contra el catastrofismo.

No somos -ni mucho menos- la primera especie que cambió la faz de la Tierra, aunque sí, hay que reconocerlo, lo hemos hecho a mayor velocidad que ninguna otra. Pero lo que esto nos recuerda es que la velocidad de los procesos geológicos es una variable, no una característica.

poblacion humana

Lo que determina la velocidad de los procesos geológicos, básicamente, es la energía. Cuanta mayor energía, mayor velocidad. Los eventos catastróficos requieren de gran energía, y son espaciados en el tiempo. El uniformismo, por el contrario, cree que los cambios tienen lugar de forma lenta, gradual, y lenta. Como es natural, los cambios uniformes se asocian a pocas variaciones de energía.

Playa fósil del Antropoceno en Massó, Cangas

Playa fósil del Antropoceno en Massó, Cangas

la plya fósil de la foto es un recordatotio de lo rápido que pueden tener lugar los sucesos geológicos si se dan las condiciones adecuadas. El Antropoceno, con apenas unas pocas decenas de años, ya nos deja playas fósiles.

Detalle de conglomerado vario cementado por óxidos de hierro

Detalle de conglomerado vario cementado por óxidos de hierro. Playa fósil de Massó, Cangas.

Antropoceno de Massó. Detalle de lata de conservas en playa fosil

Detalle de lata de conservas en playa fósil.

Detalle de playa fósil de Massó. Nivel de "concheiro industrial" Sobre todo, concha de mejillón.

Detalle de nivel de “concheiro industrial” Sobre todo, concha de mejillón.

Niveles de concheiro de playa fósil

Niveles de concheiro de playa fósil

Playa actual y depósitos antropocenos en escarpe

Playa actual y depósitos antropocenos en escarpe

Lo mismo de arriba, más cerca

Lo de arriba, más cerca

En la playa fósil de Massó el plus de energía viene en los propios sedimentos: desperdicios industriales y materiales de construcción abandonados en la orilla que el olejae se ha encargado de ordenar y la termodinámica química de cementar. La basura de Massó esá en desequilibrio hidrodinámico y termodinámico con el medio y por eso esta playa se creó y fosilizó tan rápido. No obstante, la playa en sí es un límite, una zona de alta energía, un lugar en permanente riesgo de catástrofe. Todas las playas están siendo remodeladas una y otra vez. Y por eso es tan común encontrar suelos políciclicos en estos lugares.

Suelo policiclico sobre playa fósil en Praia Dabra. Nigrán.

Suelo policiclico sobre playa fósil en Praia Dabra. Nigrán.

En realidad, buena parte del registro geológico está formado por eventos catastróficos: inundaciones, deshielos, avalanchas, tsunamis, avenidas fluviales, eventos volcánicos, tormentas, turbiditas, playas…

Es como si todo el registro geológico fuera un contínuo de sucesivas catástrofes a todas las escalas. Es para pensárselo…

burberry schal
San Francisco Nob Hill Hotels
iphone6 parts you can probably get those somewhere else J

4 Uncool Fashions We Should Consider Bringing Back
iphone 5 screen replacement big event nail method for your son’s bride

The Status Of An Individual In Superior Profile Social Gatherings
www.iphoneworld.nl We can help arrange sandcastle building lessons

Amazing Christening Gift Ideas for Baby Boy Girl
wholesale fashion shoes but overall provides an enjoyable experience

Nicki Minaj Rips Iconic Fashion Designer
iMonster Parts monsters also conspiracies

IPO Index Continues Rally Into March
wholesale iphone parts conducted again by William Stromberg

Fashion Shoes in Fall 2008
no no but Kohl’s margins declined in 2012

Reasons Why People Gain Weight
valentino outlet Like any nation

73. Un magnífico ejemplo de mitología geológica: la captura del Luna por el Sil.

Casi seguro que estuve allí hace como un cuarto de siglo, pero no me quedaba más que un vago recuerdo. El caso es que estas navidades estuve un par de días en Villablino y me acerqué a ver el Lugar de Interés Geológico 1001001 del IGME: Captura del Luna por el Sil.

A diferencia de aquella primera ocasión, esta vez si pude pasear a mis anchas por el lugar. Y visto lo visto, con alevosía y hasta saña, ya de regreso me pongo a recopilar la sarta de chorradas que se pueden leer sobre esta captura en la ficha del IGME o las guías de Patrimonio Geológico con el objeto de convertir este LIG de interés geomorfólogico en otro de interés epistemológico. Ya veréis.

Sil hacia Vega de los Viejos

Sil hacia Vega de los Viejos (norte)

Bien, vamos allá. Para empezar, reproduzco las chorradas acostumbradas de la ficha del IGME, sancionadas por su incompetente autoridad. Los subrayados son de servidor:

SE TRATA DE EL PUNTO DE CAPTURA DE LA ANTIGUA CUENCA ALTA DEL LUNA, CON CARACTERÍSTICAS DE MORFOLOGÍA MUY MADURA, POR FUNCIONAR CON LA MESETA COMO NIVEL DE BASE, POR EL CURSO ALTO DEL RÍO SIL, DE MORFOLOGÍA ALTAMENTE EROSIVA AL TENER COMO NIVEL DE BASE EL ATLÁNTICO. AUNQUE ESTA CAPTURA PUEDE SER FÁCILMENTE INTERPRETADA POR LA ENORME DIFERENCIA RELATIVA ENTRE LOS NIVELES DE BASE, HA SIDO TAMBIÉN INVOCADA UNA TENDENCIA DE BASCULAMIENTO HACIA EL OESTE DE LA MESETA CASTELLANA. ADEMÁS DEL ESPECTACULAR CODO DE CAPTURA, PUEDE OBSERVARSE UNA FUERTE INCISIÓN DE EROSIÓN MUY RECIENTE INDICANDO LA ACTIVIDAD ACTUAL DEL PROCESO DE CAPTURA.

Lo de característica muy madura es de risa. Claro,es un punto central del relato que hay que respetar.. la madurez del río moribundo y la vitalidad del joven “ladron de ríos“.

Vista desde valle del Sil hacia interfluvio con Luna (sureste)

Pero ¿de qué paísaje maduro estamos hablando? Lo cierto es que estamos en una cuenca intermontañosa con abrumadores de evidencias de glaciarismo reciente.

Vista hacia el sur

Vista hacia el sur

Mires hacia donde mires, lo que se ven son montañas y huellas de una intensa erosión -y sedimentación- glaciar y fluvio-glaciar ¿es esto un paisaje maduro?

Vista al oeste

Vista sobre el encajamiento del Sil hacia el oeste

En tiempos medievales Babia era conocida como Valdavia, que no era otra cosa que el valle del Avia, es decir, del río, que ese es el significado prerromano de Avia, hidrónimo que también quedó en el Avia gallego que afluye al Miño en Ribadavia o en el Navia asturiano. Babia, que es Valdavia apocopado, es pues el valle del río, un poco más ancho que sus vecinos, sí, pero un valle intermontañoso de dirección E-W, es decir, con la misma traza que los de Villablino o Degaña, al oeste, o incluso, si me apuras, que los de Arbás o la Tercia, al este.

Vista oblicua Google Earth de Babia de este a oeste

Vista oblicua Google Earth de Babia de este a oeste

Valles de Villablino y Cerredo en Google Earth

Valles de Villablino y Degaña en Google Earth

Estos valles funcionan (al menos en breves momentos) como cuencas intramontañosas, aunque apenas los cubre una diversa pero delgada capa de sedimentos, pues en todos ellos predomina la erosión sobre la sedimentación.

Till cortado por río Sil en Puente de las Palomas, al fondo

Till cortado por río Sil en Puente de las Palomas, al fondo

Como corresponde a un ambiente montañoso, los sedimentos habituales en todos estos valles son cuaternarios de alta energía: canchales, derrubios, coluviones, depósitos glaciares, fluvioglaciares… Cada valle tiene sus propias características, y así todo el valle de Degaña es un imponente valle glaciar, mientras que en Villablino predominan las formas -y depósitos- fluviales y en Babia los depósitos glaciares y fluvioglacires.

Detalle de til en Puente de las Palomas (sobre calizas carbonosas

Detalle de til en Puente de las Palomas (sobre calizas carbonosas)

En cualquier caso… nada de paisajes seniles, todo es un batiburrillo de altas montañas, intensa tectónica alpina y mucha erosión

Bueno, pues eso, que de paisaje maduro.. rien de rien.

Y de los siguientes subrayados… ¡Uf!

Lo de que el Sil tiene un perfil altamente erosivo ya que su nivel de base es ¡el Atlántico! es tan chusco que demuestra lo poco que importa el significado real de las palabras en la geomorfología fluvial, lo que importa es su sentido ritual, su mera invocación. Así, en lo que sigue, eso de que: esta captura puede ser fácilmente interpretada por la enorme diferencia relativa de los niveles de base, ¿qué rayos significa? ¿Cuánto es esa enorme diferencia relativa? ¿Cuáles son esos niveles de base? Ahora que la presa de Villaseca ha intercalado un nuevo nivel de base local a unos 1130 msnm, apenas 10-20 metros bajo el cauce en Puente de las Palomas y a 1,5 km aguas abajo, ¿dejará el Sil de erosionar aguas arriba? ¿Qué puede decir el IGME sobre esto? Pues nada, claro.

Bien. El IGME hizo su labor sancionadora, es decir, oficializadora, canónica, y ahí lo deja, pero luego vienen los fieles en peregrinación, con sus letanías, sus cánticos y su erre que erre. Por ejemplo, esta bonita excursión organizada el Geología de 2012 de la que se hizo responsable el Área de Geología y Palentología del Museo Alto Bierzo. ¡Vaya que debe de ser importante este museo para semejante especialización! Dicen éstos que en el Puente de las Palomas:

…se pueden ver las milenarias huellas de este lentísimo proceso o fenómeno conocido como “captura fluvial” que empezó hace 20 millones de años en el Mioceno.

"Interpretación" académica de la captura del Luna por el Sil

“Interpretación” canónica de la captura del Luna por el Sil

Como diría el tango, para un creyente… 20 millones de años no son nada. En realidad, ¡tan poco importa el cuánto como el cómo del asunto! No hay más que ver el esquema evolutivo de la captura. ¿De dónde salen esos estadios de 1 a 6? ¿Por qué hay seis y no tres o cuatro o doce? ¿Hay equidistancia temporal entre los pasos sucesivos, hay alguna lógica temporal? ¿Sobre qué evidencias se apoyan los sucesivos pasos? Por supuesto, ninguna respuesta a estas cuestiones. Lo que subyace en la interpretación canónica es el gradualismo, un dogma del Ciclo de Davis que exige cambios lentos y graduales para los procesos geológicos.

Sil en Vega de los Viejos

Sil en Vega de los Viejos, 2,1 km al N de Puente de las Palomas

Bueno. Pues a pesar de la interpretación gradualista, las evidencias apuntan a un encajamiento muy reciente del Sil en Puente de las Palomas, donde un depósito glaciar (el till de las fotos de arriba) es cortado por el río. Así pues, todo el encajamiento es posterior al glaciarismo, y por tanto no más antiguo de unos 40.000 años.

Sil 200 metros arriba de Puente de las Palomas

Sil 200 metros arriba de Puente de las Palomas

El caso es que por mucho que se empeñen, todo eso de la captura fluvial no deja de ser una pura invención.

Supuesto codo de captura y arranque del "paleocanal del Luna"

Supuesto codo de captura y arranque del “paleocanal del Luna” en primer término.

El supuesto paleocanal, por ejemplo, no está más que en la febril imaginación de  los geomorfólogos, no hay por ningún lado sedimentos del paleo-Luna y lo único evidente es un llamativo encajamiento local del Sil en un contorno de superficies suaves.

Sil desde codo de captura hacia el sur

Sil desde codo de captura hacia el sur

Lo único cierto es que hace 40.000 años no había ni Sil ni Luna en Babia, sino glaciares, que sí han dejado sedimentos por todas partes, morrenas que permiten reconstruir hoy sus movimientos y alcances.

Así que lo que tenemos en el entorno de Pedrafita de Babia es un valle recién excavado y parcialmente relleno por la confluencia de varias lenguas glaciares que llegaban hasta aquí, y las huellas de este glaciarismo terminal con sus típicos fondos planos es lo que vemos, no un paisaje fluvial maduro, senil ni otras mandangas.

Vista hacia el Luna desde el supuesto codo del Sil

Vista hacia el Luna desde el supuesto codo del Sil

Tras la fusión y retroceso de los glaciares, sí, entonces aparecieron el Luna y el Sil. Y lo más probable es que cada uno surgiera de un glaciar, el Sil del de Vega de los Viejos y el Luna del glaciar que descendía hasta Murias de Babia.

Sil y Luna recogen las aguas de los glaciares en retroceso

Sil y Luna recogen las aguas de los glaciares en retroceso

Nada de mágicas erosiones remontantes ni capturas ni gaitas. Como divisoria de aguas entre el Sil y el Luna se extiende una suave llanura cuyo máximo relieve lo marca todavía hoy una pequeña morrena terminal a la altura de Piedrafita de Babia. Bien poca cosa que remontar para el supuesto joven e impetuoso ladrón de ríos. Pero claro, ni las altas montañas ni esa breve morrena remontan el río Sil, el río Bravo o el mismísimo río Loco; los ríos descienden, no remontan.

Sil desde el Puente de las Palomas

Sil desde el Puente de las Palomas

El encajamiento del Sil corta el fondo plano del valle y los sedimentos glaciares y debió de comenzar inmediatamente tras la fusión y retroceso del glaciar de Vega de los Viejos.

Sil Bajo el Puente de las Palomas

Sil Bajo el Puente de las Palomas

Como demuestra la experiencia, la erosión fluvial genera siempre una corta vertical que se mantiene donde los materiales son más competentes, como las calizas carbonosas del Puente de las Palomas y se retrae a pendientes menores donde los materiales son menos competentes o la estratificación o diaclasado imponen un ángulo de deslizamiento preferente. Pasa en los valles de los ríos y pasa en los acantilados de la costa.

Recodo y doble canal/cueva del río

Recodo y doble canal/cueva del río

La combinación de solubilidad e impermeabilidadde las calizas favorece la circulación subterránea a través de cuevas, que al colpasar también generan taludes verticales. Y algo de esto se ve también desde el Puente.

Puente de las Palomas en vista oblicua

Puente de las Palomas en vista oblicua

Sea como fuere, lo que se ve en Puente de las Palomas tan solo es el encajamiento de un río en el escalón final de un valle glaciar ligeramente colgado, algo nada raro, por otra parte.

 

The Reasons For The Local Program On AIDS And STDs In Abengourou
iphone6 parts I don exactly talk about clothes that much in real life

Nebraska set to require Pledge of Allegiance every day in public schools
kamagra mix Over the Knee Socks over the knee

Lebron 8 South Beach Basketball Shoes
wholesale iphone parts the likelihood of a relationship lasting is not great

Year 5 of Baltimore Fashion Week is underway
purple hair dye isn present here

Francisco Azucar presents at Fashion for a Cause
etech parts Sequences vanished for budget reasons

Slumber Party Ideas for Girls
model cars which formally benefited from lower interest rate obviously

How to Wear Skinny Jeans as a Guy
no no pro Gucci handbags have neat stitches

Two Interesting China IPOs This Week
moncler outlet personalized girlfriend feels this looks less than ideal only i don’t see here is the completely wit

72. Mámoas, petroglifos y castros: piedra, bronce y hierro. Las Edades del hombre.

El pasado sábado 13 de diciembre fui a una salida piloto de  Rockartroll. El objetivo era pasar un buen día caminando entre petroglifos y aprender un poco sobre el arte rupestre del NO peninsular, uno de los lugares con mayor concentración de petroglifos de la Edad del Bronce del mundo.

20141213_114021

Pasamos muy buen día, todos aprendimos algo, y hasta probamos a arponear un ciervo con una lanzadera como las que usaban los cazadores que tallaron los petroglifos que vimos. En resumen: de lo más recomendable.

20141213_124237

A pesar de que el grupo era bastante heterogéneo, con especialistas en el asunto, aficionados con vagas nociones como yo y gente que no tenía ni idea, el equipo de Rockartroll supo hacerlo interesante y accesible a todos.

20141213_114207

Ahí se nota el oficio de guías. Leo y los demás saben explicar y transmitir, también hay que decirlo, ayudados por el entorno. Que no es lo mismo que te lo cuenten en un aula o en un museo que en en el sitio.

20141213_114351

Aunque en el paisaje han cambiado muchas cosas desde entonces, con ayuda de las explicaciones de Leo se podía sentir un poco lo que era vivir en aquel entorno salvaje que apenas había comenzado a humanizarse.

20141213_120317

Y como guinda del pastel, acabamos en Ponte Caldelas para comer unos riquísimos platos de setas, ciervo, liebre y codorniz que ya les gustaría comer a aquellos cazadores de la Edad del Bronce. Aquí os dejo la foto del feliz grupo:

casa tito 3

El caso es que con lo visto y escuchado en esta inspiradora visita guiada a los petroglifos del área de Pontevedra y al viejo mundo de los habitantes del Bronce galaico, he recordado el mito clásico de las edades de la humanidad y lo he puesto en relación con la ¿protohistoria? de Galicia.

Edad de Oro ¿o de piedra?

Edad de Oro ¿o de piedra?

Porque tanto para los antiguos griegos como para los modernos arqueólogos, las edades del hombre se leen en una clave geológico-minera. Estoy hablando claro, de la edades preciosas de Oro y Plata, cuando los hombres vivían junto a los dioses; la Edad del Bronce, pródiga de héroes terribles; y la miserable Edad del Hierro, en la que vivimos hoy, Quizá si Hesíodo viese nuestro mundo añadiría una moderna Edad del Barro, o mejor de la Brea.

Hesíodo

Hesíodo

La revisión arqueológica del mito de Hesíodo no difiere demasiado de la original si aceptamos el cambio del oro por la piedra.

Iniciamos entonces la aventura humana con el hombre feliz y russoniano de la Edad de Piedra, reconocible también en sus versiones oro y plata: Neolítico y Calcolítico, al que sigue el hombre de la Edad del Bronce, casi tan terrible y heroico como el de Hesíodo, y terminamos con el hombre violentísimo e impío de la Edad del Hierro, que llegaría hasta nuestros días o casi, quizá hasta la Revolución Industrial. Así, según esta mitología, hoy nos encontramos en la Era del Petróleo.

¿Era del Petróleo?

¿Era del Petróleo?

De un modo más prosaico, las edades arqueológicas del hombre hacen referencia a los materiales y útiles que nuestros antepasados usaron y por medio de los cuales los cuales son estudiados, como armas y herramientas, pero de un modo más profundo -y real- hacen referencia a la relación de estos hombres con su ambiente, no solo material, sino espiritual. Es en esta aproximación espiritual a la genuina esencia del hombre donde los arqueólogos se muestran más sutiles y donde, por supuesto, encuentran las mayores dificultades, enredándose a menudo en discusiones tan apasionadas como interminables. A pesar de que algunas de estas discusiones tienen mucho de bizantinas, lo cierto es rondan el genuino hueso de la Historia mucho más que otras aproximaciones aparentemente más fundadas y materialistas.

Al grano. El caso es que en Galicia, a grandes rasgos, la expresión monumental y la arqueológica de los hombres del Neolítico, la Edad de Piedra/Oro, son las mámoas y antas; de la Edad del Bronce son los petroglifos; y de la Edad del Hierro son los castros.

castro san cibrao

Es claro que nuestros protohistóricos dejaron otros restos y que por ejemplo, el estudio -hasta ahora reducidísimo- de los asentamientos del Bronce habrá de proporcionar una información determinante en la interpretación de sus condiciones de vida, pero lo cierto es que la más evidente expresión de los hombres del Bronce frente al tiempo son los petroglifos, del mismo modo que la de los neolíticos habían sido las mámoas. No es solo que los hombres del Neolítico aprendieran a fundir el bronce, cambiaron su mentalidad, sus costumbres y su relación con su entorno de tal modo dejaron de construir tumbas monumentales y se pusieron a grabar las piedras para sí mismos y la posteridad.

Tanto las mámoas como los petroglifos y los castros son formas de apropiación del territorio y los arqueólogos lo saben bien. Los especialistas de los petroglifos, por ejemplo, utilizan el entorno para interpretar su significado, y de hecho una de las primeras interpretaciones de muchos petroglifos gallegos fue la de entenderlos como mapas del territorio en el que se encuentran.

Petroglifo de A Cabeciña

Petroglifo Pedra das Ferraduras. Fentáns.

El caso es que, a mi modo de ver y de un modo general, señalar el territorio mediante tumbas, petroglifos o castros muestra una petrificación de la relación de los hombres con el entorno: la apropiación se vuelve cada vez más dominadora, más incisiva, más intervencionista, más dura.

mamoa

Mámoa

Es evidente que la señalización del paisaje nace con la sedentarización del hombre. Las mámoas pertenecen al Neolítico, la edad en que el hombre se aquieta para hacerse agricultor -o quizá jardinero, en principio- y se vincula por tanto a un territorio particular. En Galicia -y esto ya lo contaré en otra entrada- las mámoas se disponen en relación al agua y las cuencas fluviales, delimitándolas. Pero para lo que ahora me interesa, lo importante es que la relación con el territorio se realiza a través de los antepasados. El constructor de las mámoas  se ligaba a sus campos -quizá en realidad a sus pastos para el ganado, de modo que era más ganadero que agricultor- a través de la memoria de sus padres. Eran los espíritus de los padres los que señalaban y humanizaban el territorio.

Petroglifos de A Cabeciña

Petroglifos de Pedra das Ferraduras.

Los petroglifos, en cambio, señalan de un modo distinto. Como explicaban tan bien los de Rockartroll, los petroglifos están ahí para exaltar al guerrero, al héroe y al cazador, para glorificar sus atributos de macho guerrero, su derecho sobre la caza y las hembras, sus divinidades, su paso por el mundo y al propio paso del tiempo, expresado esto mediante la alusión al ciclo solar en sus diversas iconografías del ciervo o el carro. Los círculos concéntricos bien pudieran señalar brañas o los propios poblados, según dicen unos, hornos de fundición según otra posibilidad, la propia estirpe y los lazos de clan, según me gusta pernsar a mí, incluso estados de alucinación y éxtasis inducidos por las drogas, como tambien han propuesto. Sea como fuera, los petroglifos ya no aluden a los antepasados, sino la propia vida de los hombres, y a sus experiencias presentes. La apropiación se hace ahora de forma directa por unos habitantes que intervienen, que se imponen, que muestran sus derechos a la caza, a la metalurgia, al disfrute y al señorío de un territorio quizá ganado por las armas.

Petroglifos en Tourón

Petroglifos en Tourón

Es probable que las condiciones de vida y de explotación de los recursos no cambiasen demasiado del Neolítico al Bronce. Incluso se podría haber mantenido la articulación fluvial del territorio. La exaltación de la caza quizá nos habla también de una población básicamente ganadera que sin embargo exalta la caza como recordatorio de sus orígenes ancestrales, una actividad que se mantendría ya solo como  símbolo de estatus y poderío. En cualquier caso, la relación íntima con el ambiente sí cambió, y la expresión de ese cambio es el olvido de la cultura de mámoas para dar paso al nuevo arte de los petroglifos.

representación arqueológica de un castro

representación arqueológica de un castro

Para terminar, viene el castro, que supone la definitiva apropiación del territorio. Resulta fascinante como la estructura del castro reproduce los círculos de los petroglifos. Es como si los laberintos se convirtiesen en ciudades. Lo cierto es que el castro petrifica el poblado de la Edad del Bronce. Pero hace más. El castro introduce nuevos límites, los crea, en realidad, levanta muros, y excava fosos.

Castro de San Cibrao

Castro de San Cibrao

El castro, que es castillo, atalaya, ciudad fortificada, reparte de un nuevo modo, por completo artificial. Es la definitiva humanización y dominio del espacio natural.

Families and Fights 5 Tips for Staying Rational
iphone 5 parts how to decide on a design unit high school

JanaKos trunk show scheduled March 10th through March 17th
wholesale fashion shoes This was a generation of gender confusion

Top Gift Ideas for Teenage Girls
handbag fashion use your discretion

Flash sale Ninja Soxno showorange
Bellami Hair yaya dacosta of religious cota plus inside cfda

Adidas SHORT SLEEVE CLIMACOOL TWIN STRIPE POLO
buy instagram followers women snowblood sometimes referred to as syura yukihme vol

Directed IRA in Real Estate
model cars Tristan Webber and Julien MacDonald

Question about using Double Lease Options
nono hair removal was founded by William Ralph Blass in 1970

Difference between Fashion Jewelry and Costume Jewelry
moncler outlet While each country shares its own special voice with its audience
csbeza en negativo

71. Un fascinante e inesperado hallazgo: Sucello, dios minero de A Lamosa – O Covelo.

Lo encontró su abuelo, en A Lamosa, Covelo. Es un busto granítico de unos 25 cm de altura y su actual dueño, José Costas, lo tiene en su peluquería de Vigo para que todo el mundo pueda verlo.

cabeza 1 y 2 frontal

La doble foto es para que podáis advertir la muy diferente impresión que causa con apenas un ligero cambio de perspectiva. El sencillo rostro resulta natural, con expresión y fuerza, y  aunque en la foto de arriba no lo parezca, es poco más que un bajorrelieve.

cabeza 3 perfilIncluso haciendo cuenta de que esa poderosa nariz está rota, se ve que el perfil de la cara es casi convexo. La parte posterior de la cabeza no está tallada y se limita al rebaje del peinado frontal.

cabeza 4 posterior

Como veis, la cabeza por detrás carece de dibujo alguno. Aunque exento, funciona como un busto de medio bulto, es decir, tallado para ser visto de frente, quizá para ser colocado en una hornacina.

Parece que el artista haya aprovechado la forma original de la piedra al máximo para crear el rostro con el mínimo tallado. Realmente, como dijera Miguel Ángel de su David, da la impresión de que la cabeza estaba ya en la piedra y el escultor tan solo tuvo que quitar lo que sobraba… que era muy poco.

cabeza 5 oblicua

Los trazos de la  talla son simples pero el resultado es proporcionado, armonioso. Solo hay una cosa que no parece pegar en esa cabeza. Es la boca, que parece un empastre. Una extraña y grosera sonrisa dentada se inscribe demasiado baja, demasiado lejos del bigote.

cabeza 5 detalle boca

Según me cuenta su actual dueño, la cabeza fue encontrada junto con otra pequeña que su madre recuerda como “de un angelote de marmol” hoy desgraciadamente perdida. Tras llevarme a la finca donde su abuelo la desenterró, veo en los mapas que está a unos 400 metros de un yacimiento catalogado (GA36013023) romano o alto medieval “atípico por no corresponder a emplazamiento agropecuario o castrexo” y posiblemente “relacionado  con una actividad económica (fundición, etc.)”. Pues ya lo digo yo: relacionado con la minería galaico-romana que dio el nombre de O Covelo al municipio. Ésto es lo que tenemos.

La pregunta, claro, es: ¿a quién representa esta cabeza? La respuesta me llevó algunas semanas.

Para empezar, la cabeza no es un “guerrero galaico”: carece de torque.

guerreros castrexos o galaicos

guerreros castrexos o galaicos

Por otro lado, no es una escultura redonda, como suelen ser estos guerreiros, sino frontal. Incluso el rustiquísimo guerreiro de Vilelos-Taboada, reducido también a una cabeza, está labrado para ser visto desde cualquier ángulo, aunque luego lo escondas en la esquina del cortello.

guerrero galaico reducido a su mínima expresión

guerrero galaico reducido a su mínima expresión

Además, la fina cabeza es por completo diferente de las típicas mandíbulas cuadradas que se gastan los guerriros castrexos, incluso si la comparas con la más estilizada de Rubiós.

guerreiro de Rubiás - Bande

guerreiro de Rubiás – Bande

Por cierto, ya puestos. A mí estos supuestos guerreros me tienen cero pinta guerrera, y éste de Rubiás en concreto de lo que me tiene pinta es de sacerdote (de Orión, para ser más concretos, je). En serio. ¿Quién ha visto nunca un guerrero sin espada o hacha? Es cierto que llevan escudo, pero ¿cuál es el sentido iconográfico del escudo? Pues precisamente: el símbolo. Estos tíos son portadores de escudos, que es el símbolo del clan, la tribu, el castro… Son jefes, sacerdotes-jefes o guerreros-jefes o incluso guerreros-sacerdote-jefes, pero no están ahí como guerreros sino como portadores del escudo comunitario, como representantes del castro, el clan o la tribu. De esta manera tiene sentido que de forma paralela a la romanización vayan adquiriendo fisonomía particular, a medida que la jerarquía se hacía más fuerte por la presión de la guerra y el trato con los romanos.

Pero sigo.

La cabeza de A Lamela no es la de un portador de escudo y torque. Lo que le distingue, en cambio, es ese pedazo de pelazo que lleva, que casi parece una corona, una corona laureada, realmente.

Octavio Augusto, de nuevo Augusto, Calígula, Claudio, Nerón, Domiciano, nuestra cabeza de A Lamosa y Napoleón Bonaparte

Octavio Augusto, de nuevo Augusto, Calígula, Claudio, Nerón, Domiciano, nuestra cabeza de A Lamosa y Napoleón B.

La corona de laurel era un símbolo de triunfo y de divinidad. La cabeza de A Lamosa, hecha para ser vista de frente, es una cabeza divina. La corona le crece de forma naturalen su pelo, pues es un Dios. Para asegurarnos de qué dios se trata deberíamos conocer sus atributos, que no vienen en la propia cabeza. Pero yo tengo una sospecha:

Sucellus (Premeaux)

Sucello (Premeaux)

Ahí le tenéis, es Sucello, dios celta cuyos atributos son la maza y una pequeña olla, un dios minero. En este enlace tenéis más información sobre esta divinidad. Para quien no quiera complicarse, diré que Sucellus, aunque dios menor, tuvo un culto muy extendido en Occidente, pues era una divinidad fundamental en los cultos celtas de la Galia que ofrecía prosperidad y fortuna a las gentes sencillas.

Sucellus de Nimes

Sucellos de Nimes

Para lo que nos importa, como dios del submundo, de los territorios plutónicos, poseía también cualidades generatrices, fértiles, y quizá debido a esta potencia fecunda, en el siglo I se confundió con Silvano, el dios italiano de los bosques.

sucellus_visp

Sucello de Visp

En otras representaciones aparece incluso asociado a los atributos celestes de Júpiter, quizá como Dios-Padre de los galos, por la relación de su maza con el trueno y la posición complementaria de lo infraterrestre con lo supraterrestre, es decir, el cielo y los astros.

Dios celta Taranis-Júpiter

Dios celta Taranis-Júpiter con sus emplemas: la rueda y el rayo/trueno.

Altar con los símbolos de Júpiter (frente) y Sucello (lateral)

Altar con los símbolos de Júpiter (frente) y Sucello (lateral)

En piedra, el aspecto de Sucello varía algo más, pero sigue siendo reconocible por su barba y su peinado divino, más  significativos y constantes aún que el martillo y la marmita o pota, atributos variables según la representación de atributos del esta divinidad celta reinterpretada por Roma .

Sucelo-Silvano en bajorrelieve de Nimes

Sucelo-Silvano en bajorrelieve de Nimes

Sucello en Donon

Sucello en Donon

Sucello de Alsacia

Sucello de Alsacia

Se han encontrado bronces similares a los franceses de Córdoba a Viena, lo que demuestra la expansión de culto a Sucello a Hispania. Aunque aquí proponen que su culto pudo ser introducido por las legiones de César y las cohortes de galos que más tarde guarnecían el NO hispano, Manuel Gago defiende los antecedentes célticos de un primitvo, autóctono y fecundo Sucello ligado a los cultos indígenas del NO.

El Sucello de Larouco es tanto más interesante porque apareció escondido en una iglesia cristiana, manifestando lo arraigado de su culto y su pervivencia entre el caudal de tradiciones pagano-cristinas. El estilo de Sucello de Laroucoes muy parecido al representado en este otro bajorrelieve de un dios con martillo cristianizado con un cruceiro.

Estos “sucellos” de estilo tan rusticos pero cristianizados nos avisan del error que supone  equivaler de modo automático un “estilo primitivo” a una “edad primitiva”. Lo que nos muestra la propia pervivencia del culto a Sucello en el ocaso del Imperio es que las formas populares más brutas conviven y aún sobreviven a las más refinadas y acabadas que promueven y representan a las élites. Cuando el poder de aquella élite se agota, lo popular vuelve a emerger.

Y ahora, antes de perderme en profundas reflexiones, vuelvo al Sucello de A Lamosa y a su otro rasgo sobresaliente: ese pegote de sonrisa dentada.

sonrisa dentada del Sucello de A Lamosa

sonrisa dentada del Sucello de A Lamosa

No cuadra, esos agujeros cuadrados parecen unos brackets bajo el labio inferior son un empastre, una chapuza. Difícil de asegurar, claro, pero bien podría ser un añadido. ¿Pero por qué?

Bueno, la respuesta yo creo que tiene que ver con el propio uso de la cabeza, su diseño como objeto. Ya dije que está hecha para ser vista de frente, como una escultura de medio busto, como un  bajorrelieve. Es de admirar la habilidad del artista. Vista de frente parece un busto redondo, se destaca un fino y perfilado cuello y parece la estatua se haya roto por ahí. Pero basta girar la pieza para comprobar que ese fino cuello es una hábil ilusión.

El aparente fino cuello de Sucello desaparece al rotar

El aparente fino cuello de Sucello desaparece al rotar

En mi opinión esta cabeza de Sucello fue labrada tal cual a partir en un pequeño bloque de granito para ser transportada con facilidad, lo que tiene sentido siendo como era un dios minero. La cabeza se desplazaría con los mineros de una a otra explotación. Y es como cabeza divina dentro de la cultura galaica cómo se explica esa boca. La boca es un elemento de animación espiritual de las “cabezas cortadas” en toda la Hispania celta o celtíbera. Esas cabezas cortadas de difuntos de ojos cerrados, fuesen o no “trofeos de enemigos”, no representan la muerte en sí, sino más bien una conexión con el más allá, un ánima espiritual, quizá un más allá plutónico, subterráneo. Y esta vida más allá de la muerte se expresaba mediante la boca abierta, que deja escapar el hálito vital.

Cabezas "animadas" con boca. Allariz,

Cabezas cortadas con boca. Ourense; Ourense; Cáceres y Asturias arriba. Salamanca;, Salamanca; Ourense y por último Guerrero castrexo de Rubiás, Ourense, con su boca cerrada pero sonriente

Quizá a su dueño la cabeza de A Lamosa le pareció demasiado romana, demasiado inexpresiva, demasiado hierática y quiso darle vida. La extraña sonrisa dentada de la cabeza buscaría expresar esa misma animación de las cabezas cortadas, esa conexión con el más allá, quizá un más allá plutónico y sonriente, de buena fortuna, provisiorio, próspero, tal y como podía esperaba del benefactor Sucello, dios protector de mineros.

A Growing Chinese Middle Class
iphone 6 parts the game treats gallery double old clothes glasses

When Is it Appropriate to Wear a Sports Jacket
SW BOX the site cautions

Business Skills For Careers In The Fashion Industry
ETrade Supply some whites did their absolute best to kill and sequester them

The Right Apparel For Your Aerobics Workouts
wholesale fashion shoes They too are sometimes subject to the trends of the day

Even child can pursuit fashion with Moncler jackets
iMonster Parts oahu is the tweens that monsters tall and also the skylanders as a consequence reliable

7 Male trends for Fall and Winter
etech parts unless you just want to make a show about it

Achieving Your Fashion Styling Career Dream
buy instagram followers if you are attending an event with politicians and state officials

How To Select Online Beauty Stores That Ship To Southeast Asia
no no arms too long

dos mámoas arrasadas. Habían estado ahí seis mil años

66. Denuncia de unas mámoas en Fontefría. Una cuestión de valor.

El pasado mes de junio, el amigo Gustavo y servidor denunciamos ante Patrimonio nueve mámoas no catalogadas en el alto de Fontefría. El lugar del hallazgo se conoce como As Bestas, dentro de la Comunidad de Montes de A Lamosa de O Covelo y la vecina de As Achas de A Cañiza, es decir, A Caniza o La Cañiza; una de dos.

localizacion mamoas no catalogadas

A veces uno va a por setas pero encuentra mámoas. Y eso es lo que pasó. Uno iba a por las trincheras y surcos que comenté en esta otra entrada, y allí le asaltó un campo de mámoas.

localizacion mamoas no catalogadas 1-8

Ya con ayuda del ojo experto de Gustavo rastreamos la zona y contamos hasta nueve, ocho de ellas al sur de la flamante Zona Recreativa de As Bestas, que no es otra cosa que otro merendero/churrasco sobre una laguna temporal pisada sin miramientos por la típica pista forestal. Este merendero/desfeita está a ciento ciencuenta metros de las mámoas, pero aparentememente, nadie las ha visto hasta ahora. Que en una Comunidad de Montes no haya nadie que quiera o sepa o le importe reconocer una mámoa, es cosa que no me deja de asombrar, pero explica la calamidad que es este país, la distancia entre la belleza que encierra y la mierda que se muestra por todas partes. El feismo, que llaman, lo llevamos en el alma. Así somos y así se nos ve a los gallegos: feos.

A pesar de todo envié un correo a la Comunidad de Montes, por aquello de que la esperanza es lo último que se pierde. Sigo igual, esperando.

Bien, pues vamos a las mámoas denunciadas. No incluyo porque la verdad, con la vegetación es más que difíl sacar una foto en la que se vea la topografía.

MÁMOA 1: posicionada con teléfono móvil: 555.184 E 4.674.792 N. Ø12 m con cono de violación.

mamoa 1

MÁMOA 2: posicionada con teléfono móvil: 555.202 E 4.674.825 N. Ø18 m con cono de violación.

MÁMOA 3: posicionada con teléfono móvil: 555.253 E 4.674.821 N. Ø16 m con cono de violación y ortostatos.

mamoa 3

mamoa 3, detalle de ortostatos

MÁMOA 4: posicionada en Google Earth: 555.270 E 4.674.840 N. Ø19 m con cono de violación y posible anillo exterior.

mamoa 4

MÁMOA 5: posicionada en Google Earth: 555.285 E 4.674.845 N. Ø18 m con cono de violación y entrada lateral, 1,5 metros aprox. de alta.

mamoa 5

MÁMOA 6: posicionada con Google Earth: 555.305 E 4.674.835 N. Ø12 m con cono de violación de 3 metros, apenas levanta 0,3 m del suelo,

MÁMOA 7: posicionada con Google Earth: 555.420 E 4.674.815 N. Ø19 m con cono de violación

MÁMOA 7b: pegada a la anterior, un pequeño montículo que podría ser una mámoa adosada o parte de un anillo perimetral o inculso el material de la mámoa 7 removido. No está claro.

MÁMOA 8: posicionada con Google Earth: 555.445 E 4.674.765 N. Dudosa. Podría ser una mámoa seccionada por el camino, pero no está claro.

MÁMOA 9: posicionada con Google Earth: 556.360 E 4.674.990 . Ø15 m, levanta menos de 0,5 metros del suelo.

mamoa 9

Bien. Pues hasta aquí es la parte positiva del asunto. Nueve mámoas dejadas de la mano de Dios. Ahí llevan seis mil años, quizá. Más que las pirámides de Egipto. ¿Durarán otros cien, cincuenta, diez años? Difícil contestar. Porque a la velocidad a la que estamos destruyendo el monte gallego es muy posible que no hayamos perdido unas cuantas o todas esas mámoas en unas décadas. Y si no, a las siguiente me remito.

Son siete mámoas parcial o completamente destruidas en Fontefría, al norte de la N-120. Seis de ellas están en A Caniza (69, 14, 68, 67, 12, 11) y la otra (63) en O Covelo, a la izquierda de la linea de trazos que marca el límite entre ambos concellos. En el mapita de abajo las podéis situar.

situacion mamoas destruidas

Por cierto, las mámoas 63, 64, 65, 10, 70, 12 y 13 están bién, por el momento. Las identificadas como 9, 15 y 41 no fui capaz de encontrarlas…

GA36013063. Mámoa de Rega dos Coallos. Afectada por las rozas del cortafuegos con maquinaria pesada. En la fichade Patrimonio aparecen ya cortada, pero los rastros del cortafuegos indican afecciones en cada nueva roza. Ni siquiera está señalizada.

GA36009069 y GA36009014. Mámoas 9 y 8 del Alto de Fontefría. Igual situación que la anterior. Afectadas por las recientes rozas del cortafuegos con maquinaria pesada. En las fichas de Patrimonio aparecen ya cortadas, pero des evidente que cada vez roza del cortafuegos hse va comiendo algo más de las mámoas. Tampoco están señalizadas.

mamoa 9 desde sur

Así se ve la mámoa 9 desde el sur

..y así se ve desde el norte

..y así se ve desde el norte

Mámoa 8 ¿para qué los perímetros de protección?

Mámoa 8 ¿para qué los perímetros de protección?

GA36009011. Mámoa do Alto de Fontefría 2. Como las anteriores. En el plano de la ficha aparece al sur de la corta del tendido eléctrico, pero está justo en su borde norte, es decir, unos 50 metros al norte de donde se dibuja. Y más de lo mismo. Está medio apisonada y deformada por la circulación de máquinaria pesada y la roza del terreno, A su lado, al sureste, dentro de la roza del tendido eléctrico, pudiera haber una segunda mámoa menor, ya casi completamente destruida y que no había sido identificada en el catálogo de Patrimonio.

GA36009067 y GA36009068. Mámoas 5 y 6 del Alto de Fontefría.

dos mámoas arrasadas. Habían estado ahí seis mil años

dos mámoas arrasadas. Habían estado ahí seis mil años

Dos mámoas completamente arrasadas. En el sitio superficie aparecen dos grandes claros sembrados de clastos de cuarzo. Los bloques mayores de granito se pueden ver en una escombrera en el margen del prado, a unos 100 metros al oeste de las mámoas.

mámoa 5

detalle de clastos de cuarzo con halos de oxidación

canto rodado ¿percutor?

canto rodado ¿percutor?

escombrera a cien metos de las mámoas arrasadas

escombrera a cien metos de las mámoas arrasadas

¿de las mámoas?

¿de las mámoas?

GA36009066. Mámoa do Alto de Fontefría 4.

Parece haber sido convertida en una escombrera con una pala y quizá trasladado el material de su emplazamiento original. Su topografía está complentamente alterada, es mucho más alta y menos extensa que la original, y no conserva la planta circular. Sobre el lugar hay grandes bloques de granito añadidos.

mámoa 4 de Fontefría  reconvertida en escombrera.

mámoa 4 de Fontefría reconvertida en escombrera.

Esta es la parte negativa, la parte fea. Cada día aparece nuevo patrimonio arqueológico y cada día perdemos otro tanto.

Lo que está pasando con el patrimonio arqueológico o natural de Galicia una vergüenza y un problema de valor, del valor que damos a nuestro pasado y a nosotros mismos. Lo contrario del valor es el desprecio, en este caso es por lo propio, por lo que somos y por la herencia que recibimos. Es un no saber y un no querer saber. Es un desprecio y una vergüenza que van de la mano.

Puma WOMEN’S CLAIRMONT MILITARY CAP
SW-BOX.com year charge differentials the particular pound

Holiday Salon Black Friday Specials
wholesale handbags You can weave strips of paper or draw a weaving pattern

Modeling agencies help plus size models
etech parts full figured the web debuts worries new york fashion week

Why Every Man Should Own A High Quality Fine Watch
throw pillows Information Technology Jobs in

Gilgamesh Complete Collection 2009 Edition
diecast cars specifically is in fashion towards planting season

Joico K Pack Reconstructor Shampoo best High End shampoo for dry
diecast cars The 1940s were a turbulent decade heavily influenced by World War II

Macgregor MACTEC TOUR DRIVER W
model cars many people aspire to have a career in this industry

Here comes style week 2011
valentino outlet when Japan plunged into poverty
O Pindo desde el oeste

52. Tectónica y erosión subterránea en Galicia I. La balsa de piedra.

Lo recordé el otro día a cuenta de la falla de Lobios, o de Ourense-Guimaraes. Un amigo geólogo, orensano de adopción, que se había interesado durante años por la tectónica neógeno-cuaternaria de Galicia, se quejaba siempre de las dificultades para encontrar los planos de falla en las cuencas interiores de Galicia.

El problema era el siguiente: en toda Galicia son evidentes las señales de una intensa tectónica y, sin embargo, no hay quien pueda identificar las fallas que han articulado los procesos tectónicos.

Es como encontrar terribles indicios de un gran crimen pero no encontrar los cadáveres ni las armas.

Alguno se preguntará ¿Y cómo sabemos que hay tectónica? ¿Cómo sabemos entonces que ha habido crimen?

Pues porque nos lo dice el paisaje. Hay miles de indicios. En realidad, todo el relieve gallego se muestra controlado por direcciones estructurales. En el paisaje se dibujan las sombras de las fallas y su tectónica, pero las fallas en sí ni el sentido, no hay manera de encontrarlas.

Las rías, por ejemplo. Están estructuradas  según direcciones N-S, N40 y N70. Con estas tres direcciones, añadiendo como mucho pequeños tramos de N135, uno podría dibujar los principales trazos de la costa de rías sin mayores problemas. Pero nadie ha podido identificar una sola falla activa asociada a estas direcciones en las rías.

Otro ejemplo. La Gran Depresión Meridiana sólo puede ser una falla. Todo el mundo la interpreta como una falla. Es una hendidura de menos de 5 km de ancho que cruza sur a norte de Tui hasta Padrón, unos 90 km de largo. Incluso parece continuar por el norte hasta Carballo, y por el sur hasta Barcelos, en Portugal, con lo que tendría 190 km. En Porriño o Mos, la diferencia de cota entre el fondo de la depresión y las mayores cumbres a los lados es de 500 metros. Sólo puede ser una falla. Y es grande. Tanto que en 1966 hubo quien la interpretó como un valle de rift abortado, es decir, la primera señal de la división de un continente. Una barbaridad.

Arriba dejo una foto del valle del Rift en activo en África, y dos imágenes 3D de Google Earth del Faro de Budiño con el valle del Louro a la izda y la Depresión Meridiana a su paso por Pontevedra. Esto es lo que habría quedado como recuerdo de aquello.

El caso es que aunque ya nadie cree esa hipótesis del Rift Valley, tampoco se ha planteado ninguna otra alternativa aceptable. Nadie puede decir cómo ha jugado esa falla, es decir, cómo se articulaba el movimiento. Ni siquiera estamos en condiciones de darle un buzamiento, ni de saber cuándo dejó de estar activa, si es que lo ha hecho. Nadie puede explicar cómo se ha formado esa depresión. Es como tener una pistola que no sabemos cómo dispara ni por dónde. Casi ni si disparó alguna vez o cuándo lo hizo.

Resulta desconcertante.

Tanto que hay quien ha querido creer que no hay crimen, o en todo caso que el crimen es tan viejo que ya casi ni nos afecta. Es decir, que desde hace decenas de millones de años la tectónica en Galicia no ha tenido gran importancia en el modelado y que todo el paisaje, o su mayor parte, ha sido resultado de una lenta, lentísima erosión superficial, que ha ido generando relieves residuales.

¿Y las direcciones estructurales? Pues habrían condicionado la erosión pero de un modo meramente pasivo, es decir, que la erosión habrá sido mayor en zonas previamente debilitadas por fallas antiguas, muertas desde hace cientos de millones de años, pero sólo los agentes externos habrían actuado.

Galicia como balsa de piedra: La superficie fundamental. 

Los seguidores de una visión quietista y no tectónica de Galicia, de  esta Galicia sin crimen, son en su mayor parte geomorfólogos. Para estos geólogos de las formas, todo se reduce a una serie escalonada de rellanos o escalones, unos con sedimentos (terrazas del Miño) y otros, la mayoría, sin ellos.

El primer problema de esta interpretación es que la definición de las superficies es un ejercicio absolutamente arbitrario. El autor decide donde empieza y donde acaba cada una de las superficies según su personal criterio. Y luego, como si no hubeira sido él el que eligió las alturas a su capricho, las convierte en un método de datación relativa y casi absoluto. Pura tautología.

Lo cierto es que la explicación es todavía más borrosa desde un punto de vista evolutivo. Lo que vienen a decir estos geomorfólogos es que el paisaje genera superficies llanas cada vez a altitudes menores, quedando las llanuras en altura fosilizadas. Lo que habría pasado, dicen, es que Galicia habría sido en el pasado poco más o menos una llanura que se habría venido elevando hasta la fecha. Al elevarse, claro, la llanura habría quedado sometida a erosión fluvial, y en consecuencia se habrían generado nuevas llanuras a cotas más bajas.

La historia no estaría mal si no tuviese su reverso, que es que al mismo tiempo todos estos geomorfólogos explican la erosión fluvial mediante ese mágico mecanismo al que llaman erosión remontante. Así que sucede una cosa muy chocante: por un lado, cada río en particular erosiona remontando desde su nivel de base que es el mar (abajo) hasta las cumbres de las montañas (arriba), y por otro la historia de la erosión en Galicia se cuenta como una serie de encajamientos fluviales que habrían ido extendido la erosión de arriba (más antiguo) abajo (más moderno) y del interior (más alto) a la periferia (más baja). ¿Con qué nos quedamos?

Pues con nada. Lo cierto es que cuando se llega al nivel de detalle las explicaciones altimétricas se vuelven tan farragosas, arbitrarias e incongruentes que resultan más inextricables aún que el paisaje que quieren explicar. En cuanto a las explicaciones generales, son simplemente tramposas.

La siguiente figura es un ejemplo de esas escenificaciones geomorfológicas de la penillanura con trampa incluida. Tiene el valor de ser una reconstrucción visual y por tanto fácil de descubrir para el no iniciado. Quizá por ello los geomorfólogos evitan en lo posible estas reconstrucciones y prefieren echar mano de una farragosa jerga o unos mapas que no hay Dios que entienda.

Vamos a la gráfica. En apariencia solo hay un escalonado, con un bloque hundido y otro levantado. Así que al desmoronarse el plano de falla el resultado debería ser una rampa, un simple glacis. Pero lo que se dibuja es una cadena montañosa con dos vertientes. ¿Un efecto óptico? No. Más bien un truco.

La propia definición de superficies es un cachondeo. Antes, sin Google Earth, era difícil discutir porque el geomorfólogo de marras siempre te podía soltar que él había estado allí y que tú no, y en cualquier caso en las discusiones la superficie nunca estaba a la vista. Pero ahora, gracias a Google Earth, la cosa es que no se sostiene. Que no hay por donde cogerla, vamos.

¿Y cómo se explica entonces la supervivencia de la geología altimétrica? Pues hoy se explica por la fuerza de la costumbre, aunque esta no es una explicación geológica, sino histórica, de historia de la ciencia. El criterio altimétrico, por ejemplo, sigue presente en la cartografía geológica del IGME, que clasifica las terrazas del Miño.

Las primeras versiones de esos mapas fueron hechas en las décadas de los años 70 del pasado siglo, cuando la teoría del ciclo de Davis dominaba el panorama académico español. Como se sabía que había habido cuatro glaciaciones y cuatro periodos interglaciares, pues nada, aquí ponemos cuatro niveles de terrazas. Y tan  a gusto.

A mediados del siglo pasado y aplicando el modelo del ciclo de Davis, una serie de geomorfólogos planteó la historia evolutiva de Galicia partiendo de una superficie fundamental o superficie inicial, una penillanura que en ese ciclo representaba el punto de partida y que, conforme a ese modelo, habría sido también el punto inicial del paisaje gallego.

En realidad la penillanura fundamental  no era gallega, o no solo, sino que se extendía a todo lo que desde hace unos doscientos millones de años se individualizó como Iberia, el Macizo Ibérico, una isla en medio del océano Atlántico. Esa isla era un resto desgajado de Pangea II cuando se dividió en los continentes americano, africano y euroasiático. Este Macizo Ibérico flotaba, solo, a la deriva, en aquel incipiente Atlántico, como una balsa de piedra. De aquí, sí, sacó su idea Saramago.

Debo reconocer que la idea de penillanura se acomodaba bien al paisaje gallego. Vista a ras de suelo, en Galicia no hay montes, sino valles. Subir cuestas en Galicia es algo frustrante. Uno sube y sube y parece que nunca llega a la cima de nada. Por que cuando uno deja de subir, no se advierte una amplia vista, no acompaña la impresión de haber coronado nada, no se siente uno en la cumbre, porque los altos de los montes suelen ser más o menos llanos. Sólo cuando uno se asoma a los valles más encajados, en la Ribeira Sacra, o en algunos lugares de las Rías con el océano al fondo tiene uno esa sensación de vértigo que caracteriza lo que solemos entender como cima de un monte.

La penillanura fundamental aportaba también una ventaja a sus partidarios: les permitía hacer correlaciones a larga distancia. Por ejemplo, uno se iba al río Jarama y definía cuatro niveles de terrazas, luego se venía al Miño y definía cuatro niveles de terrazas. ¿Conclusión? Pues evidentemente unas y otras eran contemporáneas. ¡De cajón! Y lo mismo con los niveles de arrasamiento o penillanura. Uno sólo tenía que definir la cota de la penillanura fundamental en, por ejemplo, Ourense y Segovia para, a continuación, definir las relaciones entre las subsiguientes en uno y otro lugar. Era fenomenal.

Pero la verdad, no puedo dejar de pensar que en la teoría de la superficie fundamental subyace una cierta componente ideológica. Porque en lo que estos geomorfólogos altimétricos se muestran más combativos es en defender la pasividad tectónica de Galicia. Es como si la balsa de piedra hubiese ido a la deriva durante una longa noite de pedra. 

La penillanura fundamental: ¿el huevo o la gallina? 

La penillanura quiso ser el huevo del paisaje gallego, el origen de todo, el año cero. Allí donde un geomorfólogo encontraba un retazo de la penillanura, encontraba un paisaje fósil, una visión incorrupta de lo que fue Galicia en el Mesozoico, hace decenas de millones de años. Las superficies de arrasamiento intermedias (a media altura) le contaban cómo había ido la cosa desde entonces, y, en los lugares más deprimidos estaban ya las llanuras actuales, por las que circulan los ríos y la mayor parte de los gallegos. De algún modo era la más evolucionada. Estas superficies más jóvenes  serían las últimas plumas de la gallina, ya formada.

¿Pero y si la penillanura fuese la gallina y el granito el huevo? Me explico. El karst, o paisaje kárstico, es propio de las zonas calcáreas. Donde hay calizas se desarrolla un paisaje kárstico. Por supuesto, hay muchos tipos de karst, dependiendo de las particulares condiciones geológicas y climáticas. Pero a nadie se le ocurriría establecer una cronología en función de su desarrollo y, mucho menos, de su altitud. No, al parecer, eso queda reservado para los granitos.

Ahora ved esta imagen de Google Earth, es de una zona entre Ourense, Portugal y Zamora. Todos los materiales son paleozoicos, todos están íntimamente ligados desde hace trescientos millones de años y comparten una misma historia geológica. Pero el resultado salta a la vista. Al norte de la frontera unas suaves y redondeadas superficies sobre el batolito granítico de Mesquita parecen remitir a la superficie fundamental, mientras que al sur la erosión ha generado un modelado completamente distinto. ¿Son las superficies del granito las que conservan la superficie fundamental o las que lo han generado?

Otra imagen Google Earth. Ésta, del batolito de Arga, en Portugal, resaltando entre los granitos los paleozoicos. Arriba, a la derecha, la desembocadura del Miño.

Ahora un clásico de las superficies fundamentales: el granito del Pindo, visto desde el oeste, o sea, desde el mar.

La imagen Google permite apreciar, de un golpe de vista, dos estilos de alteración en el macizo corresponden con dos facies mineralógicas, unas diferencias que nos hablan de dos tipos de magmas emplazados en este lugar. A la izquierda, el magma más rico en hierro y magnesio, con biotita pero no moscovita, tiene el característico color rojo del macizo y forma esa mole imponente con bordes y picos angulosos. A la derecha, generando relieves redondeados y cumbres aplanadas, la facies con moscovita y biotita, de tonos más claros.

Os vulevo a poner ahora el gráfico anterior con las supuestas superficies fósiles de erosión del Pindo.

Este gráfico revelan de un modo tan ingenuo como sincero la verdadera naturaleza de la supuesta penillanura o superficie fundamental, que no es más que la envolvente geométrica de las cotas máximas actuales. Es la raya que el autor pinta  por encima del perfil topográfico como si de un cielo infantil se tratara.

Es evidente que los granitos llevan inscrita en su propia genética un tipo de paisaje característico y eso incluye las superficies horizontales. Al ascender, los magmas graníticos se topan con superficies resistentes impiden su ascenso -de otra manera no generarían granitos sin edificios volcánicos o subvolcánicos- y forman las superficies superiores seudohorizontales, como las de Arga o Mesquita. Si entendemos un volcán como un edificio en forma de cono, el edificio característico de un granito es un gran lecho, algo que se entiende a la perfección en la terminoloxía galaica: unha laxe.

Pero incluso en aquellos granitos que no fueron emplazados como mantos o que fueron plegados, tienden a generar suaves superficies curvas y pequeñas mesetas.

La erosión de los granitos, que básicamente consiste en un descascarillado a todas las escalas, no hace sino generar suaves superficies casi horizontales y abruptas laderas. En las regiones como Galicia donde el sustrato está formado básicamente por granitos, el paisaje estará constituido por una concatenación de rellanos y escalonados. Interpretar la envolvente de esas superficies son los residuos de una vieja penillanura que existió hace cien millones es un ejercicio de mero voluntarismo. Ir por ahí identificando pequeñas superficies como viejos niveles de erosión de aquella idealizada penillanura fundamental roza la paranoia.

Dar una cronología geológica en base a la altitud ya va mucho más allá. En mi opinión supera lo seudocientífico y entra dentro de lo fraudulento.