Rego da Serpe en San Martiño

3. Rego da Serpe, II. Tajo: furna y minería antigua.

El Rego da Serpe es un tajo de unos 150 metros de longitud excavado la ladera este de la isla de San Martiño, la Isla sur de las Islas Cíes: Este tajo corre desde la cima de la ladera, a unos 90 metros de altura, hasta el mar. Lo que más llama la atención del Rego son sus dos paredes enfrentadas y paralelas en todo su recorrido, formando un canal –eso es exactamente lo que significa rego-.

En su tramo más alto, a lo largo de unos 30 metros, el Rego tiene unos 6 metros de anchura, y hacia abajo se abre mientras serpentea ligeramente hasta alcanzar los 13-14 metros de amplitud, que mantiene en los últimos 80 metros de recorrido hasta el mar. La pendiente media del tajo es de unos 40 º discurriendo su fondo casi paralelo al de la ladera que excava, salvo en su parte media y en su extremo más bajo, en los que dos coluviones de derrubios lo taponan. El coluvión inferior está re-excavado por la acción de las olas formando una furna, que es el nombre gallego de una cavidad formada por el mar. Las furnas se disponen siempre en zonas débiles de los acantilados rocosos, y a menudo coinciden con cavidades excavadas por las aguas subterráneas a favor del diaclasado, es decir, de las fracturas internas del macizo rocoso. Por esta causa, viendo la furna que el mar creó en el coluvión inferior del Rego, mucha gente interpreta que todo el Rego es otra furna, -algo más impresionante, eso sí-.

Que yo sepa, fue el grupo de arqueología submarina García Alén liderado por Ramón Patiño quien manifestó por primera vez que el Rego es el tajo de una explotación minera. Este meritorio grupo de arqueología encontró en 1982 varias anclas líticas en los fondos marinos próximos a la playa de San Martiño, y algunas otras fueron halladas en las costas de Aldán, Limés y Melide, tal y como recoge el miembro de García Alén Juan Miguel González-Alemparte Fernández en sus excelentes Crónicas históricas de las islas Cíes. La cuestión es que todos estos hallazgos, más que aclarar el origen del Rego lo enredan y lo derivan hacia los inspiradores y confusos tránsitos de la historia mítica, pues la asociación arqueológica de las anclas líticas nos posiciona en la edad del Bronce y liga la minería del Rego al problemático y sugerente vínculo galaico con las Kassiterides.

Al fin, el vínculo de las Cíes y Galicia con las Kassitérides se mantendrá se reconozca o no una mineralización de estaño en el Rego, pero a priori el tamaño y estructura del Rego parece demasiado grande para corresponder a una mina de estaño, y no se corresponde con la capacidad tecnológica y económica supuesta al Bronce galaico. Por cierto, espero poder recibir y subir pronto la foto de una maza de piedra que ha prometido enviarme De La Peña Santos, director del Museo de Pontevedra. Aunque fue encontrada en el castro de Hortas, en la isla del Faro, la maza sido relacionada con otras semejantes la minería romana, lo que me tiene en vilo.

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