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15. Os Buratos dos Mouros

La mina romana Buratos dos Mouros es uno de los yacimientos mineros más interesantes del Baixo Miño: tiene un buen tamaño, un aceptable estado de conservación y los trabajos de exploración minera llevados a cabo por el IGME/ITGE entre 1989 y 1995 aportan una información exhaustiva sobre la mineralización explotada.

La mina romana consiste en una serie de zanjas excavadas siguiendo los filones mineralizados por arsenopirita –AsFeS- y calcopirita –CuAsS- con oro. De hecho, en su conjunto, la mina no es más que un entramado de zanjas -más o menos paralelas- siguiendo estos filones. Según los trabajos del ITGE de 1989 (actual IGME), la explotación alcanza mayor profundidad en las zonas de mayor alteración supergénica (meteorización, caolinización).

Así que:

  • Tenemos un gran dique granítico de dirección N-S intruyendo la banda de metasedimentos. La mina romana a cielo abierto explota este dique y por eso tiene esa forma alargada de norte a sur.
  • A su vez, el dique esta intruido por filones mineralizados con disposición general E-W. Estos filones son los que siguen las trincheras o zanjas romanas.
  • Según el ITGE, los trabajos romanos se concentran en la zona más meteorizada. Esto nos dice mucho sobre la capacidad o interés minero de los romanos, pues la meteorización de los filones aumenta concentración de oro en el yacimiento y además hace que se muestre como oro libre, facilitando su concentración y beneficio. En otra entrada veremos cómo es esto.

No hay que ver pues canales para el agua en las trincheras ni hay que pensar en el uso de agua para excavación. Seguramente volveré a esto, pues tanto los escritos de Plinio cómo el ejemplo de las Médulas y otras minas ha condicionado la interpretación de todos los yacimientos mineros romanos, en los que se ven canales por todas partes. De hecho, en la descripción del Catálogo de Yacimientos de Patrimonio Arqueológico de la Xunta de Galicia –que por cierto apenas delimita la mitad del yacimiento real– se mencionan estas posibles conducciones de agua para la excavación.

Por supuesto, aunque los restos de minería antigua constituyeron el indicio principal de la investigación minera, el ITGE no avisó a Patrimonio de lo que había encontrado y arrasó con lo que le pareció. Los informes mineros fueron en su día secretos y todavía lo son en parte (es la máxima de la Administración: que no sepa tu mano izquierda lo que hace tu derecha, al menos para lo malo, que para la limosna todas las trompetas son pocas) y cuando se hicieron públicos, pues claro, el contenido ya estaba olvidado.

Para evaluar el interés minero de la zona el ITGE excavó en su día zanjas y caminos a lo largo de las labores romanas  y estas zanjas alteraron la configuración original de la mina, lo que hay que tener en cuenta (también se pueden ver las plataformas de las perforaciones e incluso las propias perforaciones). Pero gracias a estas zanjas sabemos que las trincheras romanas podían tener menos de medio metro de ancho, lo justo para un minero. Sólo si los filones estaban lo bastante próximos se ensachaban las zanjas para aprovechar en la misma excavación varios filones, al igual que se hace en las minas modernas.

La longitud de la mina es de unos 550 metros, y su anchura de unos 60-80 metros, con forma de barra de pan. Esto por lo que respecta a la excavación (que es lo investigado por el ITGE y lo que -de modo parcial- señala Patrimonio), porque  unos130 metros al este, ladera abajo, se ven unas escombreras, repartidas a ambos lados del regato central de la mina. Ladera arriba de la excavación, pueden verse sobre el terreno grandes y pequeños bloques de cuarzo blanco, sin duda procedentes de los diques minados.

La escombrera del norte, con unos 45 *60 metros se conserva más o menos bien, y está formada por 3 o 4 niveles de relleno escalonados con unos 2 metros de espesor máximo. La escombrera sur está afectada por varios pistas y movimientos de tierra recientes, y seguramente tenía en origen menor volumen, pues la excavación al sur del regato también es menor. A primera vista tampoco parece que estos depósitos hayan sido depositados por un flujo de agua, aunque el camino natural para su transporte coincida con una pequeña vaguada.

La mina Burato dos Mouros está en el municipio de Tomiño, y se llega a ella desde el lugar de Pinzás. Las coordenadas son X:516400 Y:4656000.

Está catalogada (de modo parcial) como yacimiento GA36054072.