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89. Epigrafía divina en Hispania: ¿Una religión geológico-minera prerromana?

Es lo que tienen la sorpresas, que no las esperas. Je!

epigrafia divina zonas

Mapa de la base de datos Hesperia de Eipgrafía romana en Hispania. Antropónimos en verde y teónimos en azul.

Lo de arriba es una captura de la distribución geográfica de los restos de epigrafía hispano-romana con los antropónimos (nombres de personas) en verde y los teónimos (nombres de dioses) en azul. Se trata de una herramienta  del Departamento de Filología Griega y Lingüística Indoeuropea de la Complutense de la que me acabo de enterar por un aviso.

Zonas de concentración de epigrafía teonómica sobre mapa de relieve.

Zonas de concentración de epigrafía teonómica sobre mapa de relieve.

No es que yo sepa mucho o poco de epigrafía, que no se nada de nada, pero un mapa no deja de ser un mapa y sea lo que sea que represente, siempre tiene una lectura geográfica. Y fue abrir este mapa en particular y darme de bruces con esas manchas azules que encierro en línea roja y que concentran la mayoría de las epigrafías. Fue un golpe directo, frontal y completamente inesperado, porque esas manchas reproducen una estructura geológica evidente, que es la flexura general del Macizo Ibérico.

Zonas de concentración de epigrafía teonómica sobre un mapa geológico de la Península

Zonas de concentración de epigrafía teonómica sobre un mapa geológico de la Península

No me meto en honduras. El Macizo Ibérico es el esqueleto pétreo de la Península Ibérica y está formado por el bloque de capas y materiales geológicos más antiguos, anteriores a Pangea II. Cuando este supercontinente se partió hace unos 200 millones de años (a principios del Jurásico) formándose el Atlántico, un fragmento fue aislándose del resto de Pangea y a su altrededor fueron amontonándose nuevos sedimentos y rocas ígneas, hasta completarse la Península como es hoy.

Representación esquemática del Macizo ibérico

Representación esquemática del Macizo ibérico

Para lo que nos importa, el Macizo Ibérico es una estructura en capas concéntricas, como una cebolla cortada, pero como si le diéramos la vuelta a un calcetín, el núcleo, que está en Asturias, acoge los materiales más someros y menos metamorfizados (carbones por ejemplo) mientras que alejándonos al oeste o al suroeste tenemos cada vez materiales más metamorfizados y profundos, hasta llegar a los magmas de la corteza profunda, que son los granitos. (A grandes rasgos).

Ya en detalle, las dos bandas de mayor concentración de epigrafías teonómicas coinciden con zonas de cizalla y otras estructuras de interés minero. Las dos bandas mayores siguen bandas mineralizadas que atraviesan las subzonas de Galicia-Tras Os Montes a la Zona Centroibérica. La tercera, menor, al sur (en discontinuo) se dispone en el contacto entre la Centroibérica y la Zona de Ossa-Morena.

Las zonas de acumulación de epigrafías teonómicas parecen coincidir con zonas de cizalla de interés minero. (mapa de aquí)

Las zonas de acumulación de epigrafías teonómicas parecen coincidir con zonas de cizalla de interés minero. (mapa de aquí)

Explicándolo de modo grueso, las zonas de Galicia Tras Os Montes y Centroibérica se distinguen por agrupar rocas de origen muy diverso (mantélico/oceánico y tipo continental) pero desde hace unos 300 millones de años compartieron una deformación tectónica y metamórfica similar (profunda e intensa) y, en consecuencia, ambas son atravesadas por las mismas estructuras mineralizantes (tectónicas y metamórficas). Los teónimos parecen agruparse en dos bandas o pasillos principales que siguen bandas de cizalla y otras lineaciones generales de esas estructuras tectónico-metamórficas. La tercera banda de teónimos la marqué a trazos por su aparente menor densidad de teónimos (no por otra cosa) y coincide con las zonas de cizalla marginales del límite con la Zona de Ossa Morena. Las bandas de cizalla son zonas de fractura y funcionaron como zonas de escape de fluidos hidrotermales mineralizados, y por eso los yacimientos se encuentran en estas bandas y en sus proximidades.

Por último, el grupo de teónimos que se dispone de modo perpendicular a la lineación estructural general del Macizo Ibérico cruza de parte a parte la Zona Astur Occidental Leonesa remontando el Sil, el río aurífero por excelencia de Hispania.

Y para verlo más claro, superpongo las zonas de epigrafía teonómica sobre un mapa de indicios auríferos de la Tesis sobre transformaciones sociales en el Baixo Miño galaico-romano de Brais Currás.

Zonas de oncentración de epigrafía teonómica e indicios

Zonas de oncentración de epigrafía teonómica e indicios

La distribución geográfica de teónimos sigue la zonación estructural del Macizo Ibérico en relación con las áreas fuente del oro, pero también de otros metales como el estaño. Ahora queda explicar esta relación, cuestión bastante más difícil.

El nexo entre teónimos y geología: el rastro prerromano. 

Para construir una respuesta robusta parece ineludible una revisión detallada de la distribución de los distintos teónimos en relación a su contexto arqueológico y geológico, pero a falta de quién lo haga, apuntaré algunas cuestiones, aunque sea a trazo grueso, como va esta entrada.

Para empezar, las zonas de mayor densidad de teónimos deja fuera las comarcas de Valduerna y la Maragatería, que concentran muchos de los más extensos trabajos mineros del NO. Los teónimos tampoco abundan en Asturias, donde hay decenas de minas romanas en primario. Y no me parece razonable pensar que las inscripciones hayan desaparecido precisamente en estos lugares mientras se conservaban en el resto del NO. Es decir, creo que hay una explicación causal -no sobrevenida- de la concentración de teónimos en la Zona Centroibérica y no en la ZAOL.

Zonas de concentración de Teónimos sobre el mapa de minas romanas de oro del CSIC

Zonas de concentración de Teónimos sobre el mapa de minas romanas de oro del CSIC

Básicamente, hoy como hace 2000 años, lo que cambia de Ourense a Valduerna no es una cuestión minera, sino política, adminsitrativa. Ourense era parte del convento Bracarense, Valduerna y Astorga del Convento Astur.

Zonas de acumulación de teónimos sobre mapa de cponventos romanos.

Zonas de acumulación de teónimos sobre mapa de conventos romanos.

Es decir, la distribución de teónimos no sigue solo una geología, sino que circunscribe dentro de una geografía cultural, como es lógico, pues estamos tratando al fin y al cabo de una expresión de raíz religiosa. Y de nuevo es la geografía de los epónimos la que habla por sí misma.

La zonas de concentración de teónimos se disponen en las áreas atlánticas de pueblos prerromanos.

La zonas de concentración de teónimos se disponen en las áreas atlánticas de pueblos prerromanos.

Así pues, los teónimos serían una expresión cultural de los pueblos de sustrato prerromano del oeste peninsular que los romanos identificaron con el nombre genérico de galaicos y lusitanos y que además -ahí es nada- manifiestan en su distribución geográfica una estructura geológica.

Considerando que lo que los teónimos atestiguan es una especie de advocación, en muchos casos a dioses o divinidades menores, (menores porque son de ámbito local o menores porque su divinidad es de menor cuantía, a modo de genios protectores, o de fortuna, como puedan ser los santos del catolicismo), la emergencia de un patrón geográfico-geológico de esa expresión religiosa solo puede explicarse por una razón minera. Y no digo que los dioses fueran en sí mineros, sino que lo eran los pueblos y tribus que hacía esas advocaciones.

Y si pensamos en el contexto de una Hispania en plena romanización, hasta cabe pensar que la presencia de teónimos fuera de este ámbito cultural original pudiera señalar la expansión de esos mismos pueblos mineros hacia el este, hasta los Campos Galaicos y el convento Cluniense, de la Coruña del Conde, en Burgos, incluida en el siglo IV en la Gallaecia y con la que existen indicios de una muy temprana vinculación.

A finales del siglo III o principios del IV ,Diocleciano reorganizó la administración provincial extendiendo la Gallaecia hasta el Ebro.

A finales del siglo III o principios del IV ,Diocleciano reorganizó la administración provincial extendiendo la Gallaecia hasta el Ebro.

Esta unión se mantuvo hasta el reparto de la Gallaecia por los invasores bárbaros en el 411, cuando se inició el reino Suevo de Gallaecia.

gallaecia repartida en el 411

88. Minería romana en O Rosal, 2. Minería en secundario.

En secundario, o sea, sacando el oro de las terrazas del Miño.

Sigo para esta entrada la guía de Brais Currás, que publica este mapa en su Tesis con las minas de la zona. Las tres grandes del centro son las que intersan, pues son las de secundario del valle de O Rosal. Las otras tres del mapa son en primario y están vistas aquíaquí y aquí.

O Rosal Brais

Las tres áreas incluyen la mayor parte de las terrazas T1 y T2 que se conservan en O Rosal y además superficies no ocupadas por terrazas. O sea, que según ese mapa, los romanos no solo habrían minado la práctica totalidad de las terrazas sino que su minería habría desmantelado buena parte de ellas, hasta el sustrato granítico!

Figura 2 MAGNA y minas

1.- A Lomba, Santa Mariña-O Calvario, Os Castros,

Empiezo por el grupo de terrazas más al norte, señaladas con 10, 11 y el punto rojo que sitúa el castro de Santa Mariña. Se trata de una zona relativamente elevada sobre el valle de O Rosal limitada al este por el val del río Tamuxe (que se inserta en el contacto entre granito y metamórfico), y que está dividida por dos pequeñas vaguadas en tres cuerpos aislados, que de este a oeste son : A Lomba (11), Santa Marina-O Calvario (10) y Os Castros.

Cortas y vaguadas sobre el mapa de pendientes y el geológico

Cortas y vaguadas naturales sobre el mapa de pendientes y el geológico

Al este, en A Lomba (joroba o lomo, en castellano, o sea, loma), es una zona poblada de antiguo y las laderas están organizadas en bancales agrícolas, de modo que la topografía original del terreno está muy trastocada. Aún así, destacan en el relieve unos taludes de 4 a 6 metros de salto y decenas de metros de continuidad, demasiado para ser meros bancales agrícolas.

De frente, el talud al sur de A Lomba está semioculto por la vegetación.

De frente, el talud en el granito alterado al sur de A Lomba semioculto por la vegetación.

Vista desde la coronación del talud de la foto anterior, en A Lomba. Al fondo, el Miño

Vista desde la coronación del talud de la foto anterior, en A Lomba. Al fondo, el Miño

Taludes en Caselas, al norte de A Lomba. La dirección del escarpe es N-S.

Taludes en Caselas, al norte de A Lomba. La dirección del escarpe principal es N-S.

No he encontrado otra evidencia de posible minería en la zona, aunque tampoco he visto las fotografías estereoscópicas del vuelo americano, que quizá dan más información. Está claro que los taludes son artificiales, pero al menos en A Lomba no están excavados sobre terrazas sino mayoritariamente en el granito, por lo que podría ser restos de unas obras inacabadas de la guerra de Secesión de Portugal (o cualquier otra cosa).

molino y moderno puente sobre O Tamuxe, al este de A Lomba

Respecto de la posibilidad de que los taludes fueran parte de un sistema defensivo, la verdad es que en A Lomba el talud rodea el alto en una posición que parece defender el puente (y molino) sobre el Tamuxe a sus pies, y por el lado oeste, donde está naturalmente protegido por la vaguada, se comunica con O Casal y Santa Mariña por un relleno artificial sobre el que discurre la actual carretera, pero que ya aparece en 1956 plantado de árboles. Así que no descarto que estemos ante una fortaleza apenas esbozada durante la guerra del s. XVII, aunque tampoco eso descartaría una mina anterior, como parece ocurrir en Os Bravos de Tomiño y otros lugares.

En la loma sobre la que se asienta O Rosal los indicios directos de minería son aún más inseguros que en A Lomba, ya que entre Santa Mariña y O Casal el talud ya solo se puede deducir de la topografía urbana, y en O Calvario solo lo he podido ver de lejos y de modo parcial, ya que se encuentran dentro de la finca del pazo de Salgado Cantillo. De todas formas, en la finca del pazo creo que quedan restos no ya del talud, sino de las típicas hondonadas de excavación en v, que el mapa de pendientes no es capaz de interpretar, pero que recuerdo haber visto en un geotécnico que hice por allí hace años. También desde un punto de vista geológico las evidencias de minería son más consistentes, pues los taludes parecen coincidir con los límites de las terrazas.

Castro de Santa Mariña desde el suroeste

Castro de Os Castros Santa Mariña desde el suroeste

Y queda el castro de Os Castros, excavado en la loma de más al oeste.  El confuso plural de Os Castros referido a un único castro sin duda hace referencia al complejo de fosos defensivos que todavía lo circuncidaban en 1956, como puede verse en la foto  del vuelo americano de 1956.

Foso norte de Os Castros que separa el castro propiamente dicho de la loma.

Foso norte de Os Castros que separa el castro propiamente dicho de la loma.

Otra vista del foso de Os Castros

Otra vista del foso de Os Castros

Hoy solo quedan los fosos al norte y al sur que le separan del resto de la loma. Como hizo notar Gustavo en masquepetroglifos en su entrada sobre la minería romana de el valle del Rosal, este castro es clavado a los de la zona minera del Duerna, y aquí situado, en medio del valle de O Rosal, refuerza la interpretación minera de las evidencias topográficas a su alrededor.

Os Castros en 1956 a la izquierda y el castro de Boisán a la derecha, en 2010. Incluyendo los fosos, Os casrros podía medir 250*160 metros y de Boisán mide unos 350*220 y el de

Os Castros en 1956 a la izquierda y el castro de Boisán (en el valle del Duerna) a la derecha, en 2010. Incluyendo los fosos, Os Castros podía medir 250*160 metros y de Boisán unos 350*220.

2. As Medas

Solo 500 metros al suroeste de Os Castros, señalado con el nº 12 en el mapa general, se encuentra la vieja mina de As Medas, que pesa a conservar el claro topónimo minero, ser la mina en secundario mejor conservada de O Rosal y haber sido identificada claramente como una mina romana desde hace años, ni siquiera está recogida en el catálogo de Patrimonio. ¿Se le pasó por alto a la Xunta? ¿Desidia? Me consta que no. Me consta que la Xunta y muchas administraciones locales mantienen una política deliberada de ignorancia para justificar la desprotección y la destrucción del Patrimonio. Otro día lo contaré más en detalle.

Arranque de la corta principa, de As Medas (1, extremo oeste)

Arranque de la corta principal de As Medas (1, extremo oeste)

Corta principal de As Medas

Corta principal de As Medas (2)

As Medas. Excavación 3 desde el oeste.

As Medas. Excavación 3 desde el oeste.

Lo que queda de As Medas es difícil de interpretar, pues buena parte ha sido completamente reexcavada hasta hace no mucho (incluso se ven los taludes frescos). Quedan al menos tres huecos evidentes, los tres orientados en sentido ONO-ESE, es decir, paralelos al montículo natural y a la carretera. Yo creo que la zanja (2) es la continuación de (1).

Mapa de pendientes de As Medas y Os Castros al NE. En trazo continuo y discontinuo y cortas identificadas y supuestas. Con ¿? se señalan otras posibles zonas excavadas

La excavación (3), mucho más somera y ancha que la 1-2, está ahora siendo rellenada por alguien que ha visto en el hueco romano una oportunidad de deshacerse de unos escombros. Incluso han hecho una puerta para los camiones y han puesto un cierre para evitar que otros viertan allí sus deshechos. Como no está catalogado y carece de protección patrimonial, aquí no pasa nada. Y así va todo.

Acceso para usar As Medas como vertederodes

Acceso para usar As Medas como vertedero de escombros

En As Medas están los últimos vestigios sin alterar de minería romana en secundario en O Rosal. Los vecinos y el Concello decidirán si acaban con ella o protegen un patrimonio que estaba casi intacto hace solo 60 años y del que hoy h¡ya solo quedan restos. Decenas de miles de personas visitan cada año el castro del Tegra y casi ninguna se acerca luego al Rosal. ¿A qué, pensarán? Si la dejadez y desidia de vecinos y sigue igual, pronto habrá que decir que a nada. Pero las minas como esta de As Medas explican la importancia de la citania de Tegra y su florecimiento en el siglo I, además de otras muchas cosas. Y no son solo agujeros en el monte, todavía guardan muchos secretos por descubrir.

Canto cuarcítico con señales de intenso pulido en As Medas ¿para moler mineral?

Canto cuarcítico con señales de intenso pulido en As Medas, ¿para moler el mineral?

Otro canto cuarcítico usado como muela.

Otro canto cuarcítico usado como molino.

Molino granitico en As Medas

Posible molino granitico en As Medas

Extraña escoria en As Medas. Entre la matriz metálica se ven trozos de granito.

Extraña escoria en As Medas. Entre la matriz metálica se ven trozos heterogéneos de cuarzo y granito.

La acumulación de molinos de mano en As Medas parece indicar que los galaico-romanos desagregaban la matriz de las terrazas del Miño, muchas veces cementadas, para liberar el oro. Aunque éste fuera un trabajo más ligero que moler un dique de cuarzo, es un trabajo añadido que no se suele contabilizar en las explotaciones de secundario pero que se debe tener en cuenta a la hora de estimar la productividad de las minas y juzgar el sentido general de la minería romana en el NO. Y a este problema de productividad se añade el de la producción total. Calculando con evidente generosidad que la corta 1-2 tuviera 20 metros de ancho, 10 de profundidad y 200 metros de longitud, los romanos habrían extraído un total de 80.000 Tn de sedimentos (a 2 tn/m3), que con una también generosa ley de 0,3 g/tn nos daría un total de 24 kg de oro, 1 talento de oro, 3.000 áureos de Augusto, 75.000 sestercios, una pequeña fortuna, pero eso, pequeña, y probablemente estoy exagerando.

As Medas desde el sur.

As Medas desde el sur.

As Medas es el mayor indicio cubicable de la minería romana en secundario en O Rosal. ¿Acaso lo que podemos cubicar hoy es sólo una fracción de lo realmente minado? ¿Estamos viendo apenas la superficie o unos pequeños restos? En onosopatrimonio dicen que en As Medas y en Cumiera de Arriba había túneles, hoy tapados. Pudieran ser leyendas, porque no veo qué sentido pudieran tener tales túneles en una mina a cielo abierto, pero lo cierto es que en una mina de As Neves hoy desaparecida (A Chan de Mide) también había galerías excavadas en el granito alterado bajo las terrazas. Queda todo por averiguar.

Cumieira de Arriba, Cumieira de Abaixo. 

Las de Cumieira forman el conjunto más extenso de terrazas de O Rosal, pero no localicé en ellas ni un solo inidicio topográfico de excavación antigua. Como dije, no tengo acceso a las estereoscópicas del 1956 y toda la zona ha sido muy urbanizada en las últimas décadas, de modo que es posible que los indicios hayan desaparecido, pero en lo que queda no encontré una sola evidencia topográfica clara, ni en los mapas de pendientes, ni a la vista.

Mapa de pendientes y foto aérea de 1956. La estrella indica la posición del horno romano encontrado en 1979. Arriba a la derecha, subrayado el topónimo Urgal.

Mapa de pendientes y foto aérea de 1956. La estrella indica la posición del horno romano encontrado en 1979. Arriba a la derecha, subrayado el topónimo Urgal.

Lo que sí llama mucho la atención de Cumieira es la pequeña vaguada de Os Lagos por el contraste entre su fondo plano y las pendientes laderas. En realidad es como las otras vaguadas que separan las terrazas de A Lomba, Santa Mariña o Os Castros, pero en este caso el contraste es más acusado, ya que e esta vaguada no atraviesa de parte a parte las terrazas, sino que nace dentro de ellas y eso le confiere un carácter de valle cerrado.

Os Lagos: Vaguada de fondo plano por colmatación de sedimentos en Cumieira.

Os Lagos: Vaguada de fondo plano por colmatación de sedimentos.

Como en la mayoría de las vaguadas de este tipo en O Rosal, ningún arroyo recorre Os Lagos, y de hecho su nombre hace referencia a la falta de drenaje superficial, pues estamos ante un pequeño valle de fondo plano colmatado de sedimentos procedentes de las laderas a ambos lados. En definitiva, lo que posiblemente tenemos aquí es un valle colmatado de sedimentos mineros, algo común en los valles aguas abajo de las minas en cualquier otro lugar (1.2)

Vegetación típica de medios lagunares en Os Lagos.

Vegetación típica de medios lagunares en Os Lagos.

Así pues, aunque ya no vemos las minas, con seguridad los sedimentos más gruesos (arenas y gravas) de esta minería deben estar rellenando las vaguadas que cortan las terrazas. Y son estas vaguadas las que permitirán -mucho mejor que el cubicaje de las minas- evaluar las cantidades minadas y hasta el propio funcionamiento de las minas, desde sus inicioshasta su abandono.

¿Lo veremos?

86. Minería romana en O Rosal, 1. Explotaciones en primario.

El valle de O Rosal acumula una buena cantidad de restos de la minería galaico-romanas, tanto en primario como en terrazas. En muchos casos es difícil discernir donde empieza una mina y donde acaba otra y en realidad sería un error pensar en minas independientes atendiendo a su forma y proximidad, o incluso al material minado. Lo que vemos en la actualidad son los restos mejor o peor conservados de cortas más o menos desarrolladas y excavaciones más o menos profundas de unos trabajos mineros que comprendieron buena parte de la superficie del actual municipio para la explotación de estaño (casiterita) y oro.

Cartografías de las minas romanas del Baixo Miño en la tesis de Brais Currás

Cartografías de las minas romanas del Baixo Miño en la tesis de Brais Currás

De todos estos trabajos, solo  está catalogada por Patrimonio la Mina romana de Niño do Corvo (GA36048019) aunque algunos indicios si fueron descritos por el amigo Gustavo en su blog masquepetroglifos y se apuntan brevemente en la tesis de Brais Currás, de la que saco estos mapas.  No es mucho el detalle que da Brais en sus mapas, pero servirá de referencia. Empezaré por las minas en primario, y para mejor referencia añado la costa de Oia-A Guarda y posiciono los castros de la zona.

Principales trabajos mineros de A Guarda y O Rosal. En rojo minas sobre terrazas y en negro minas en primario. Los puntos señalan los castros de la zona.

Principales trabajos mineros de A Guarda y O Rosal. En rojo minas sobre terrazas y en negro minas en primario. Los puntos señalan los castros de la zona.

Las minas 1 y 2 son la de Funchidos y Constantina, en A Guarda, ya vistas.

Labores e indicios sobre el Mapa Geológico para la investigación minera de ITGE 1989

Labores e indicios sobre el Mapa Geológico para la investigación minera de ITGE 1989

3.- Trinchera Caborna de Valdemiñotos. 

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Interior de la trinchera Caborna

3 CabuernaEs el nombre que le dio una vecina al lugar: Caborna, que parece ser el topónimo local para las excavaciones. Caborna, Cabuerna, As Bornas… todo se refiere a lo mismo: cavernas o cuevas, o sea, excavaciones.

A pesar de que en el mapa de pendientes parece un tajo simple, este indicio es una trinchera de unos 500 metros de longitud en dirección N10E y unos 15 metros de anchura. Como está excavada en una ladera de fuerte pendiente, por el este el talud puede tener unos 8 metros de altura pero por el oeste apenas 2 metros. Tiene el fondo llano y hoy sirve de vía de paso.

El mapa de Brais cartografía una pequeña mina en el valle justo al norte de esta mina de Caborna. Pudiera ser el ensanchamiento del valle que se señala con un interrogante, pero como toda la zona está muy alterada por las plantaciones de viñedos y frutales, resulta difícil de interpretar.

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Corta este de la mina Caborna

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Vista frontal de la corta este de la mina Caborna

4.- Doble tajo de Seoane

4 Seoane de CerveraEn el lugar de Seoane, entre los viñedos de Cervera, una doble corta practicada desde el valle fluvial en dirección S190E se adentra en la ladera unos 50-100 metros. En su anchura máxima este-oeste, la corta tiene unos 150 metros y genera un desnivel de unos 10 metros.

Vista desde lo alto del talud de corta

Vista desde lo alto del talud de corta

5.- Vaguada de Couselo 

5 Vaguada de Couselo

Apenas 250 metros al norte de la  al norte del doble tajo de Seoane una estrecha vaguada N-S de unos 200 metros de longitud resalta en el mapa de pendientes. Lo cierto es que, una vez dentro, su aspecto es el de una vaguada natural y ya no se aprecian rupturas de pendiente bruscas ni taludes de una excavación artificial. Pero lo que sí llama mucho la atención es la completa erosión del suelo vegetal y la intensísima fracturación de las rocas por acción del fuego, con eviencias incluso de fusión de las mineralizaciones metálicas y resolidificación en forma de de recubrimientos de óxidos sobre las superficies de la roca o en aglomerados con los cristales de cuarzo fracturados por el fuego.

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Ladera este de la vaguada y crestón cuarcítico erosionado por fuego.

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Aspecto del suelo en la divisoria al este de la vaguada

Pequeña depresión ¿excavación? en la zona mineralizada.

Pequeña depresión ¿excavación? en la zona mineralizada.

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Afloramiento rocoso con mineralizaciones refundidas

Detalle de escoria con cuarzos fracturados

Detalle de escoria con cuarzos fracturados

Escorias en forma de pátina recubriendo dique de caurzo blanco

Escorias en forma de pátina recubriendo dique de caurzo blanco (abajo, como escala, la punta de mi bota).

Esta vaguada y los diques mineralizados al este se quemaron en los incendios de 2013 y sin duda otras muchas veces con anterioridad, (como la práctica totalidad de los montes de Rías Baixas) pero viendo la inusual intensidad del fuego en esta zona especialmente mineralizada y lo que destaca esta vaguada en el mapa de pendientes, me pregunto si no estamos ante un ejemplo de la minería de fuego descrita por Plinio o Estrabón. Sería interesantísimo investigar con detalle lo ocurrido aquí y medir las temperaturas alcanzadas. Quizá incluso poduiera ser posible datar los fundidos metálicos por paleomagnetismo, tal y como se hace con los hornos. (Un brindis al Sol) .

6.- Vaguadilla en O Morán.

6 Vaguadilla en O Moran

Imagen de Google Earth de la vaguadilla cortada por las obras de la CG-4.2.

Imagen de Google Earth de la vaguadilla cortada por las obras de la CG-4.2.

Esta vaguadilla de unos 175 metros de longitud en dirección N10E y unos 30 metros de anchura destaca como una anomalía en la ladera de Morán por su falta de continuidad aguas abajo, aunque (como la vaguada de Couselo) no presenta rupturas de pendiente claras que permitan identificar taludes ni frentes de excavación. Me pregunto si estamos ante otro ejemplo de una minería somera, una minería de suelos.

sección geológica de vaguadilla ¿minera? en Morán

Sección geológica de vaguadilla ¿minera? en Morán

Resulta interesante porque está seccionada por la CG-4.2., que se llevó por delante unos 50 metros de su inicio superior, lo que nos ofrece un excepcional corte geológico de esta posible mina

7. Trabajos en el valle das Bornas

6 Valle das Bornas

En la ladera norte del pequeño valle das Bornas, al sureste de la trinchera de Valdemiñotos y al norte de O Morán, se localizan una serie de excavaciones menores alineadas según una dirección N60E, paralela al discurrir del propio valle y regato.

excavacion val das Buernas

Vaciado minero en el valle das Bornas apenas visible entre vegetacion. Tiene unos 4-5 metros de profundidad.

El camino que baja por el valle en esta ladera corta algunas escombreras mineras, que pudieran proceder de estos trabajos o de la gran mina do Niño do Corvo, cientos de metros monte arriba, hacia el este.

Escombrera de ladera cortada por camino

Escombrera de ladera cortada por camino que baja el valle das Buernas desde la mina de Niño do Corvo.

8. GA36048019. Mina Niño do Corvo, As Bornas, A Mina

8 Mina Niño do Corvo

El principal rastro de esta mina es una excavación a cielo abierto de unos 200 metros de longitud en diección N10E y 70 metros de anchura en la ladera oeste alto de Tabagón, en la cabecera del regato As Bornas.

Interior de la mina de Niño do Corvo

Interior de la mina de Niño do Corvo

Abiertas en una zona de pendientes naturales del 30-40%, las cortas de la mina forman taludes con desniveles de 30-40 metros. Por el oeste, una excavación moderna se superpone a los trabajos antiguos, dejando a la vista gruesos depósitos de escombreras.

Excavación moderna en Niño do Corvo

Excavación moderna en Niño do Corvo

Detalle de escombreras

Detalle de escombreras cortadas por la excavación moderna

La ficha de Patrimonio GA36048019 de 2005 habla de una  cantera reciente, pero es posible que se trate dos fases de minado moderno, una primera durante las décadas de 1950-1960 (?) del siglo pasado, durante la vida de la mina de estaño (casiterita) Salaberry o San Antonio, que el 1:25.000 señala un poco al oeste de este lugar, y una cantera más moderna y de menor entidad para suministro de áridos para los caminos forestales de la zona. La superposición de trabajos mineros modernos complica, como es habitual, la identificación y comprensión de los restos de las trabajos romanos.

Salaberry mina

La gran corta en la ladera del Alto de Tabagón se continua hacia el norte en forma de una trinchera de unos 200 metros de longitud en dirección N10E (cómo no), unos 6-8 metros de anchura y 2-4 metros de profundidad.

Niño do Corvo. Trinchera N10E desde su interior.

Niño do Corvo. Trinchera N10E desde su interior.

En su término, el mapa de pendientes señala la presencia de una segunda trinchera perpendicular a la primera (dirección N80W) y que corta la ladera en la dirección de máxima pendiente. Estas trincheras son interpretadas así en la Ficha de Patrimonio:

Por su parte, en la zona superior se constituye como un entramado de estanques, depósitos, emisarios, con canales paralelos y convergentes (a modo de zanjas y trincheras) así como pozos (unos abiertos y otros obstruidos). En concreto, el pozo o galería conocido como O Socavón, el de mayor porte, ha sido tapiado mediante la colocación de una solera de hormigón. Toda esta red de captación arranca de la cordal del monte Bandeira (Alto de Tabagón) y se sucede escalonadamente hasta el barranco de la corta de minado, rodeándolo por ambos flancos. 

Pues no. Lo que se ve no es ningún sistema de captación  y almacén de agua encima de la mina; seguimos dentro de la mina. Ni la zanja N10E es parte de un sistema de captación y almacén de agua ¿para qué, para la ruina montium?, ni la trinchera N80W que desciende la ladera es un canal, son excavaciones mineras. Por favor, basta ya de confundir excavaciones mineras con canales. Y basta ya de aplicar los esquemas preconcebidos de la ruina montium a la minería en primario, no tiene sentido.

Lo vuelo a repetir: el agua no erosiona rocas, el agua no es un ariete, solo arrastra materiales sueltos y en minería es tan necesaria como problemática cuando discurre libre por los frentes de excavación o las galerías mineras. Para quien quiera entender cuál es la utlidad del agua en minería no tiene más que visitar una cantera, hay muchas en Galicia: el agua sirve para lavar, áridos o minerales. Punto. Y por fortuna, gracias a Gustavo Pascual, nadie tiene que irse ya a las Médulas para buscar análogos de los sistemas de abastecimiento hidráulico de la minería galaico-romana en el Baixo Miño. Ya tenemos las pruebas arqueológicas en la misma Serra do Argallo, y no hay grandes diferencias.

El amigo Gustavo señalando el corte en el esquisto para el paso del canal

Gustavo P. señalando el corte en el esquisto para el paso del canal a la mina Boaventura, 8 km al N de As Bornas.

El agua era conducida hacia las minas por medio de canalizaciones cimentadas sobre muretes de piedra o excavados en la roca de alrededor de 1 metro de sección. Son infraestructuras semejantes a las que los romanos construían para abstecimiento de sus ciudades, solo que más simples, rústicas y económicas, pero regidas según los mismos principios y técnicas constructivas.

La zanja que desciende la ladera en dirección E-O sigue probablemente una falla que se puede ver en la caerretera que cruza la mina y sube al alto de Niño do Corvo. En este punto existe incluso una toma de agua para aprovechar un manantial asociado a la falla.

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Zanja de dirección N80W que cierra por el norte las labores de As Bornas. En lo alto se comunica con la gran trinchera N10E

Término de la zanja E-O en su cruce con la carretera de subida al Niño do Corvo.

Término de la zanja E-O en su cruce con la carretera de subida al Niño do Corvo.

Plano de falla (a la derecha) y . Es

Plano de falla (a la derecha). En el suelo visible la losa que tapa la toma de agua.

9. Labores al sur de la mina Niño do Corvo – Alto de Tabagón

En la ladera, los trabajos geológicos para la investigación de oro y otros metales en la zona lidentificaron dos indicios mineros de laboreo antiguo en la ladera sur del Alto de Tabagón.

El primer indicio, a unos 350 metros al SE de la mina de As Bornas, es una trinchera de dirección N100W y unos 60 metros de longitud que profundiza hacia el W hasta acabar en un amplio vaciado minero de unos 4-5 metros de profundidad y cuyas dimesiones originales se desconocen pues presenta señales evidentes de haber sido retrabajado en el pasado siglo, probablemente para la explotación de estaño durante el funcionamiento de la mina Salaberry.

Trinchera romana profundizando hacia el vaciado

Trinchera de minería antigua N100W

Excavación

Excavación al término de la trinchera

Acceso de maquinaria pesada al vaciado

Acceso de maquinaria pesada a la excavción desde el oeste

No pude locaclizar el segundo indicio, que se situaría unos 200-300 metros al sur sureste del anterior, justo por donde hoy pasa la carretera CG-4.2. y al término de unas profundas vaguadas inscritas en la ladera similares a la descrita en Morán.

filones auríferos en O Burato

63. O Burato dos Mouros III. El oro.

¿Cuánto oro sacaron de O Burato dos Mouros, en Tomiño?

Para calcularlo he repasado los datos de IGME, que hizo quince sondeos en la zona. No aparecen reflejados TOM14 y el TOM15, junto a TOM1, y TOM16, junto a TOM9. El IGME no da los resultados de TOM5

En O Burato, el oro se concentra en una serie de filones de 20-25 metros de longitud máxima, dirección media N70/80, es decir, elongados en dirección N70 y buzando (inclinados) 80º hacia el norte. En los Los quince sondeos cortaron 788 filones mineraliados de 0,4 metros de potencia media con cantidades variables de oro entre 0,01 y 80 ppm.

El informe del IGME, concluye que el yacimiento de Alto de Pozas, que es como llama al yacimiento de Burato, contiene 140 cuerpos mineralizados tabulares con una masa total de 140.000 Tn y un  contenido en oro de 3,5 ppm, total, 490 kg de oro. Por desgracia, estas cuentas no nos sirven de nada. El contenido en oro explotable es una medida relativa que depende, para empezar, del volumen considerado.

En el cuadro de arriba están los contenidos en oro para cada sondeo por secciones de 50 metros en horizontal y dirección N160, perpendicular a la dirección media de los filones. La explotación romana sigue una dirección N170. Para resumir, vemos que en casi todos los sondeos el primer tramo de 50 metros es el más rico en oro, variando entre 0,02 y 0,61 ppm. La media de 0,29 ppm de oro es así una buena aproximación al contenido global de oro en los 50 metros superficiales en el área cubierta por los sondeos.

De cualquier manera, el oro nunca está diseminado de modo homogéneo. Ya en el primer tramo, el más superficial, el filón más rico medido por el IGME dio un contenido de 80 ppm, muchos no dieron nada, y 169 de los 362 que dieron algún contenido en oro tenían menos de 1 ppm. En definitiva, el contenido de oro depende de la concentración y la anchura o potencia de cada dique, por eso, dique a dique, alguno con menor concentración puede contener tanto oro como otro con menor contenido en oro, simplemente porque es más gordo (más potente).

En resumen, la distribución de contenido en oro sigue una función de probabilidad, y unos pocos filones acumulan una buena parte del oro total, mientras la mayoría apenas suma un pequeño porcentaje.

Si prestáis un poco de atención al gráfico, veréis que el 10 % de los filones acumula más del 40 % del oro total. Seguro que a muchos os suena el índice de Gini, que se aplica a la distribución de la renta de los países y sirve para medir la desigualdad en los ingresos. Pues bien, si estuviéramos hablando de un país (y descontando los filones que no tienen nada de oro) , el índice del yacimiento de O Burato sería de 41,6, similar al de Rusia o Qatar. España anda por el 35 y US por el 45.

Insisto en esta cuestión porque es muy importante y es necesario entenderlo para comprender la racionalidad de la minería antigua o moderna. Ahora expreso la misma idea en un colorido gráfico de sectores.

Está claro. A los romanos les bastaba excavar el 5 % de los diques más ricos de O Burato para extraer el 26 % del oro total. Si daban  con el 10 % más rico, sacaban el 46 % del oro total, si localizaban el 20 % más rico, obtenían el 58 %, minar un 10 % más de filones ya solo elevaba la cifra al 67 %.

Es la ley de rendimientos decrecientes: pronto se llega a un punto en que los esfuerzos añadidos por agotar el yacimiento no compensan.

La cuestión es, claro, dar con los mejores filones y con la mayor concentración de buenos filones, pero lo cierto es que que sí, los galaico-romanos dieron con ellos. Veamos.

El oro de O Burato no está a la vista. Se encuentra como oro libre y oro incluido en la calcopirita, y también en pequeñísimas inclusiones dentro del cuarzo. Y no hay manera de saber si un filón tiene mucho o poco oro, o nada, antes de machacar, triturar, separar y concentrar y reconcentar los minerales pesados. Cuanto más pequeñas las partículas de oro, más hay que machacar para poder separarlo. También se pueden cocer los sulfuros en hornos para oxidarlos y poder recuperar el oro, previo machaqueo, por supuesto. Pero ningún resultado puede anticiparse antes de hacer estos trabajos, como bien señaló Plinio.

Y sin embargo, de las investigaciones y trabajos del IGME se deduce que los galaico-romanos hicieron esta labor ingente de exploración previa. No iban a ciegas. Tras todas las investigaciones y trabajos del IGME para localizar las zonas de mayor potencial de oro en primario entre O Miñor y el Miño al oeste de Tui, resultó que la zona con mayor potencial era precisamente esta de O Burato, justo donde se encuentra la mayor mina romana en primario de la banda metasedimentaria O Rosal-Monteferro.

Y lo que se puede concluir de los abundantes restos mineros de estos montes de Tomiño y Oia, diseminados aquí y allá, la mayoría muy pequeños, pequeñísimos, apenas perceptibles, ignorados precisamente por su pequeñísima entidad, es que los galaico-romanos hicieron una investigación minera exhaustiva por toda la zona.

La mayor parte de estas labores de prospección se han perdido o aparecen escondidas entre las irregularidades de unos montes arrasados por siglos de explotación salvaje, una rapiña que continúa hoy día a una nueva escala gracias a las máquinas excavadoras y un sistema de gestión y explotación forestal irracional y tercermundista. Pero todavía quedan algunas. Es necesario inventar una microarqueología minera para dar con estas últimas huellas de la microminería exploratoria romana, unas huellas que nos revelan de las técnicas y capacidad minera romanas tanto al menos como esas otras grandes explotaciones que centran la atención pública y especializada.

Y termino. ¿Cuánto oro sacaron los galaico-romanos del O Burato? Pues ahí van las cuentas. Primero, el área de exploración, una franja de 2000 metros de longitud con una anchura media de 50 metros. Total, 10 Ha; es una medida prudente de la extensión mínima en la que se localizan las huellas de filones excavados.

Y como según los trabajos del IGME el contenido de oro en superficie es de unos 0,29 ppm,  tomando una densidad media de 2,6 Tn/m3, tenemos que en ese área hay un total de 75,4 kg de oro por cada metro de profundidad. ¿Cuánto de esta cantidad sacaron los galaico-romanos?

Como vimos, les bastaba dar con el 5 % de los filones más ricos para extraer el 26 % de esa cantidad, y si daban con el 10 % más rico, minaban el 42 %. La superficie de las excavaciones principales de O Burato se extienden a lo largo de unos 500 metros con una anchura media de 40, unas 2 Ha, y fuera de este área central hay decenas de filones excavados, así que suponer que minaron el 20 % más rico no resulta descabellado. Si hablamos de concentraciones, esto significa que minaron leyes por encima de ¡¡¡3 ppm!!! En oro total, eso es el 58 % del yacimiento, unos 43,7 kg por metro excavado. Considerando una excavación media de 4 metros de profundidad, el total minado de O Burato pudo elevarse a cerca de 160 kg de oro, unos 20.000 áureos de augusto, lo suficiente como para pagar la soldada anual de dos mil legionarios, media legión.

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44. El oro del NO hispano y la política romana, I. La República.

La conquista de Hispania llevó a los romanos unos doscientos años. Fue la empresa de conquista más dilatada de la historia de la República y no se completó hasta el principado de Augusto.

Los romanos nunca trazaron un plan para conquistar la Península. Su dominio progresivo tuvo muchas causas incidentales y motivaciones, pero la ambición de la riqueza minera, la sed de oro, plata y otros metales fue una de las principales. Los botines de oro y plata y las inmensas rentas mineras fueron mucho más determinantes en la política romana y en la construcción y sostenimiento del imperio de lo que suele reconocerse, como también lo fue el agotamiento de esas minas.

En esta entrada, intentaré establecer cómo la riqueza minera hispana, y en especial la del NO influyó en algunos de los hechos más relevantes y conocidos de la historia del Imperio.

II Guerra Púnica.  

La segunda guerra entre Cartago y Roma fue en realidad una guerra por el control de Hispania. Tras la I Guerra Púnica, los cartagineses habían rehecho su poder gracias a su dominio en Hispania, y la guerra se inició tras la conquista de Sagunto el año 218 a. C.

Plinio, en el siglo I, recoge la noticia que la famosa mina de Baebelo, todavía en explotación en sus días, había proporcionado a Aníbal 300 libras de plata al día, lo que resulta en la increíble cantidad de 110.000 libras al año, 1.100 talentos romanos o 35 toneladas al año.

Para hacerse una idea, tras la I Guerra Púnica,que duró veintitrés años y en la que Roma perdió 700 naves de guerra y más de 50.000 ciudadanos, el Senado romano impuso a Cartago una indemnización inicial de 1.000 talentos y otros 220 anuales durante diez años. Gracias a Hispania, los cartagineses no solo pagaron esta enorme suma sino que se hicieron de nuevo poderosos y financiaron su segunda guerra contra Roma.

Los romanos comenzaron a ganar la guerra cuando Publio Cornelio Escipión tomó Cartago Nova el año 209 y derrotó a Asdrúbal en Baécula. A Asdrubal no le quedó otra que intentar pasar a Italia tal y como había hecho su hermano Anibal, pero fue esta vez no hubo sorpresa y fue derrotado. El año 206, Escipión derrotó de nuevo a los cartagineses en la batalla de Ilipa, expulsándolos definitivamente de Hispania.

Sin el recurso de Hispania, la aventura de Anibal y la propia Cartago estaban condenadas. Escipión fue elegido Cónsul el año 205 y el 204 desembarcó en tierras de Cartago, que firmo la paz el año 201.

Beneficios mineros durante la República. 

En Hispania, los romanos se encontraron frente a un nivel desconocido de riquezas. Cuando Escipión entró en Cartago Nova, además de encontrar varias naves cargadas de trigo, armas, hierro o cobre en bruto y otras muchas mercancías, y en la ciudad, junto con un tesoro de cientos de práteras de oro y copas de plata, se hizo con 18.000 libras de plata acuñada, es decir, 180 talentos, 5,9 toneladas de plata en monedas.

La riqueza minera de Hispania, ya legendaria pero más o menos oculta, pasó a Roma y comenzó a hacerse pública en todo el orbe. El Libro I de los Macabeos da cuenta el discurso de dos oficiales romanos que incitaban a los Macabeos a pedir el amparo de Roma hacia el año 162 a.C

Le contaron sus guerras y las proezas que habían realizado entre los galos, cómo les había dominado y sometido a tributo; todo cuanto habían hecho en la región de España para hacerse con las minas de plata y oro de allí, cómo se habían hecho dueños de todo el país gracias a su prudencia y perseverancia, (a pesar de hallarse aquel país a larga distancia del suyo). Mac I 8,2-4.

El libro de los Macabeos fue escrito hacia el año 100 a C, y para entonces los romanos habían conquistado dos tercios de la península, quedando fuera de su dominio únicamente las tierras montañosas al norte del Duero.

Del valor de la producción minera peninsular, creciente durante toda la era republicana, el historiador Polibio dijo que hacia el año 140 a. de C. las minas de plata de Cartago Nova, las mayores del imperio y en las que trabajaban 40.000 esclavos, reportaban 36,5 millones de sestercios al año a la República, 106.700 libras, casi 35 toneladas.

Para Polibio, el extraordinario rendimiento minero de la península fue, de forma curiosa, la explicación de la paz, pues ante semejante riqueza fácil cualquier posible botín de guerra era un premio menor y suponía un gran riesgo.

De cualquier modo, la sed de oro y la ambición de enriquecimiento rápido de los romanos destinados a la península les empujaban a cometer todo tipo de excesos y robos contra la población, excesos que dieron origen a frecuentes revueltas y las consiguientes respuestas militares de pacificación. Era en medio de esta política pacificadora que los ejércitos romanos se adentraban en la península y añadían nuevos territorios a las provincias hispanas. Además, estos recurrentes conflictos se enquistaban por la actitud del Senado romano, contrario siempre a cualquier solución negociada con los pueblos libres de Hispania que no pasase por la sumisión absoluta y puede que,incluso, partidario de una política de exterminio, lo que hoy llamamos genocidio. Al fin y al cabo, la oligarquía romana era la principal beneficiada por las guerras y la expansión del imperio.

Así, en el año 138, al año siguiente del asesinato de Viriato, se produjo la incursión de castigo del pretor Junio Bruto contra los galaicos por su apoyo a los rebeldes lusitanos, y de nuevo en el 137, siendo en esta ocasión cuando Bruto pasa el río Limia y sucede el legendario suceso de las legiones romanas detenidas frente al Limia-Lethes, episodio célebre gracias a los historiadores Tito Livio y Floro. Sobre los motivos de Bruto, sin embargo, nos informa mejor Valerio Máximo, aquí en una vieja transcripción de 1832:

Despues de haber conquistado Bruto casi toda la Lusitania y parte de la Gallaecia, aconsejaban los romanos a los vencidos que procuraran redimirse con oro de la esclavitud en que habían quedado; más ellos, notablemente orgullosos, les respondieron “que  sus antecesores les habían dejado hierro para resistir a los enemigos y no oro para comprar la libertad a un general tan avaro y codicioso como Décimo Bruto”. 

Bruto se internó en territorio de los galaicos, que probablemente vivían en el norte del actual Portugal y no en Galicia, los venció y regresó para no volver, pero su victoria fue recompensada con el triunfo en Roma y el mismo Bruto pasó a llamarse El Galaico, del mimo modo que el gran Escipión pasó a llamarse El Africano por su victoria sobre Cartago.

Sin embargo los romanos no regresaron al NO en treinta años. ¿Creyeron, en efecto, que no había oro ni otras riquezas que mereciesen la pena? ¿Detuvieron el impulso conquistador las reformas de los Gracos y las guerras cimbrias?  Quizá, como era la opinión de Polibio, la riqueza mineras de la Bética y de las tierras que se iban conquistando en la Lusitania y la celtíberia tenían lo bastante ocupados a los romanos como para interesarlos por completar la conquista peninsular.  Como hoy se sabe gracias a los estudios de paleocontaminación atmosférica, basados en las cenizas depositadas en las turberas de zonas montañosas como Serra do Xistral, la actividad minera y metalúrgica continuó aumentando en la península hasta mediados o finales del siglo I.

De cualquier modo, en el año 99 a. C. Lusitania vivió una última rebelión y fue entonces cuando Publio Licinio Craso emprendió una nueva expedición de castigo hacia el norte en los años 96-94 por la que recibió el triunfo en Roma. Pero de nuevo, bajo una operación militar se escondía la ambición de riquezas mineras, y esta vez según Estrabón (III, 5;11), el objetivo iba más allá del mero botín de oro y plata, pues Craso quería descubrir la ruta fenicia del estaño a las Casitérides.

Los habitantes de las islas Casitérides viven, po lo general, del producto de sus ganados, de un modo similar a los pueblos nómadas; poseen minas de estaño y plomo y los cambian, así como las pieles de sus animales, por cerámica, sal y utensilios de bronce que les llevan los comerciantes; al principio, este comercio era explotado únicamente por los fenicios desde Gadir, quienes ocultaban a los demás las rutas que conducían a estas islas. Un cierto navegante, viéndose perseguido por los romanos, que pretendían conocer la ruta de estos emporios, encalló voluntariamente por celo nacional en un bajo fondo, donde sabía que habrían de perseguirle los romanos; habiendo logrado salvarse de este naufragio, le fueron indemnizadas por el Estado las mercancías que había perdido. Los romanos, sin embargo, tras numerosos intentos, acabaron por descubrir la ruta de estas islas, siendo Publio Craso quien pasó primero y conoció el escaso espesor de los filones y el carácter pacífico de sus habitantes. (De aquí)

Que los romanos, dueños de la Bética y la ciudad de Cádiz desde hacía más de un siglo y de buena parte de la Lusitania desde hacía décadas, desconociesen todavía esta ruta comercial nos dice mucho sobre el carácter nominal de su dominio político y territorial, es decir, dependiente de vínculos personales y no institucionales y muchas veces ejercido de un modo puramente formal y simbólico más que real, y del difuso carácter que tenían las fronteras del Imperio, unas fronteras que hoy dibujamos con precisión en los mapas pero que eran poco más que amplias e imprecisas zonas de influencia. De este modo, la afortunada expedición de Craso abrió la costa de rías al comercio marítimo romano, pero tampoco animó la conquista.

Fuese por el escaso espesor de los filones, por la ausencia de noticias de oro y botín asociadas a esta incursión o por que se vieron enzarzados en los conflictos sociales y la sucesión de guerras civiles de Mario y Sila, incluyendo las guerras sertorianas, desarrolladas en Hispania, el caso es que el montañoso NO peninsular siguió viviendo según sus ancestrales costumbres, aunque comenzasen a notar cada vez más cerca el aliento romano.

Precisamente, en el marco de las guerras sertorianas, Marco Perpenia Veiento, lugarteniente de Sertorio, estableció una base militar en la ciudad de Cales, la actual Oporto para resistir a Metelo y Pompeyo, el futuro triunviro y rival de César,en el que posiblemente fue el primer asentamiento romano en tierras de la futura Gallaecia.

La campaña de Julio César del año 61y 60 a. C.

En el año 61, Julio César, como tantos otros antes, acudió a Hispania con el expresa intención de expoliar la provincia para hacer frente a sus deudas. Lo extraordinario del caso era el monto de sus deudas, unos 1.300 talentos, 44 millones de sestercios, 42 toneladas de plata, un suma digna de la ambición del nuevo propretor. La mayor parte de esta deuda, 830  talentos, la debía César a su socio y amigo Marco Licinio Craso, hijo y heredero del descubridor de la ruta del estaño, que por entonces se había convertido en el hombre más rico de Roma y cuyo nombre pasó a significar eso mismo, hombre inmensamente rico.

César, con su acostumbrada diligencia y genio organizativo, se presentó en Hispania antes de haber sido formalmente nombrado y de inmediato armó tres legiones para su campaña contra lusitanos y galaicos, a los que venció en el Monte Herminio. Persiguió entonces a los supervivientes hasta cercarlos en una pequeña isla cerca de la costa en la que lograron refugiarse. Pero entonces mandó César traer naves de Cádiz, y  ya en el año 60 obligó a rendirse a los refugiados, siguiendo entonces travesía hacia el norte, hasta el puerto de Brigatium, sometiendo a todas las poblaciones costeras al poder de Roma. Como resultado de su aventura hispana, César adquirió un inmenso botín con el que pagó sus deudas y compró voluntades que le dieron el  consulado ese mismo año. Prefieriendo el mando al honor, renunció al triunfo en Roma para ser Cónsul, pactando el primer triunvirato con Pompeyo y Craso.

César debía 1.300 talentos en Roma que liquidó al término de su campaña. Debió además pagar a sus tropas y la flota gaditana, y aún le restó para sobornar al senado para que le nombrase Cónsul. ¿A cuánto ascendía el total de su botín? Por desgracia, desconocemos cuánto obtuvo César de su mando en Hispania, pero considerando sus deudas previas, parece difícil que su beneficio personal fuese menor que aquellas, por lo que el monto total obtenido debió ser muy superior, quizá el doble o el triple. ¿Cómo pudieron aquellos pobres pastores proporcionar semejante tesoro?

A mi modo de ver la cuestión está en el conocimiento previo de César, que planeó su operación militar con sumo cuidado. Para empezar, César era amigo de Craso, y sin duda conocía de la expedición del padre de su amigo, treinta años atrás. Además, para entonces los romanos comerciaban directamente con las Casitérides desde Cádiz y César, que ya había servido en Hispania ocho años antes y había estado en Gades, contó para su campaña con la ayuda de Lucio Cornelio Balbo, romano de noble familia gaditana, y preparó con la flota de aquella ciudad. Así pues, César sabía dónde iba y qué podía encontrarse. Las crónicas dicen que antes de partir de Cádiz, César imploró protección de Hércules y su viaje alcanzó Brigantum y el golfo Ártabro, es decir, que llegó hasta Coruña, donde se sitúa la Torre de Hércules.

Lo más interesante es que en este periplo marítimo no hay recuerdos de lucha, ya que los cronistas, por ejemplo Dion Casio, dicen que los pueblos costeros se le rendían a César a la vista de la flota, ya que nunca antes habían visto embarcaciones de semejante porte. Pero esto es sencillamente falso, ya que los barcos de César no eran otros que los de la flota de Gades, que comerciaban desde antiguo con estas costas, y antes que ellos lo habían hecho los púnicos y los fenicios.

Así que mi interpretación personal es que César logró en su viaje fue un acuerdo de comercio favorable a ciertas familias de Gades, en concreto la de los Balbo; algo así como una especie de monopolio comercial, similar a los que en la Edad Moderna mantenían las empresas holandesa o británica de Indias; en definitiva una colonización comercial.

Hay que pensar que en la costa gallega, si bien había multitud de castros y algunos emporios de comercio, no había ninguna ciudad lo bastante grande o lo bastante rica como para justificar las exorbitantes ganancias de César. Y César, aunque podía tomar cualquiera de estos castros y emporios, no podía en una breve campaña tomarlos todos, ni podía evitar que los habitantes de la mayor parte escapasen al interior, donde además se encuentran la mayor parte de las minas. Así que, en efecto, solo mediante un gran acuerdo y un reconocimiento general de dominio de las poblaciones costeras pudo César hacerse con el gran botín que pretendía.

César se cuidó no solo de derrotar a los Lusitanos en el Mons Herminio, sino que los persiguió y desechando en ese momento hacerse con el botín no cejó hasta lograr su completa rendición. De este modo César se presentó en las costas de Galicia precedido por su absoluta victoria sobre los lusitanos, y cuando ya no había fuerza opositora al sur del Duero que pudiese frenarlo si decidía conquistar el territorio.

La culminación del viaje que César iniciara bajo la advocación de Hércules gaditano en tierras de Brigantium, donde se alza la Torre de Hércules, adquiere así un significado ya no propagandístico hacia sus conciudadanos, como muchos han dicho, sino para con la población hispana, tanto en Gades como en la futura Gallaecia.

Como no podía ser de otra manera, la firma del tratado entre César y los castreños debió establecerse mediante un  vínculo religioso, y quizá Hércules, el divino guerrero vencedor de Gerión, rey de Hispania, honrado en Gades y con un equivalente en la sociedad guerrera castreña fue la divinidad elegida. Es opinión generalizada que la Torre de Hércules fue levantada por Augusto sobre un lugar ya ocupado y usado de antiguo, y éste podía haber sido aquél que recordaba a su padre político Julio César.

Tras el acuerdo, César pudo llevarse a Roma no solo las riquezas con que los castreños le honraron, riquezas que por su extraordinario monto debían incluir productos del oro galaico, sino también de la misma ciudad de Gades, que le pagaría así su protección personal y el beneficio de unas bases comerciales reforzadas gracias a la campaña y el poder militar de César.

Consecuencias. 

Como muestra la vida de Julio César, las fortunas hispanas servían en Roma para costear cargos y carreras políticas. Hay que tener en cuenta que el patrimonio por el cual un ciudadano romano adquiría el rango ecuestre era de 400.000 sestercios, es decir, 100.000 denarios o 325 kg de plata, y por tanto una tonelada de plata podía crear tres nuevos caballeros. Por otro lado, en tiempos de César y Augusto, un legionario romano cobraba unos 225 denarios al año, es decir unos 0,85 kg de plata. Y las minas hispanas enviaban decenas de toneladas de plata a Roma cada año.

La conquista de Hispania creó una nueva clase de potentados y cambió por completo el carácter de la República hasta en los aspectos más cotidianos. El año 61 Julio César abandonó Roma hacia Hispania antes incluso de tomar posesión, según algunos por temor a ser apresado por sus inmensas deudas, y según otros por las prisas para organizar su pretura. Sin embargo, otros  antes que él ya habían forzado los plazos, pues hacia el año 153 a C  Fulvio Nobilior empezó su consulado el 1 de enero y no el 15 de marzo para poder llegar a Hispania a tiempo y aprovechar la estación primaveral para hacer la guerra. Debido a ese adelanto, todavía hoy el calendario anual comienza en el mes de enero.

La lejanía de Hispania, que recordaba el texto de Macabeos, y las especiales condiciones de la guerra en la península animó también a los romanos a establecer cargos bianuales y no solo anuales como era tradición, para que los generales pudieran tener tiempo de conocer el terreno y las peculiaridades de las guerras hispanas; y empujó a los romanos a atacar la Narbonensis para mantener un corredor continental hacia Hispania, y finalmente a hacer del Mediterráneo un Mare Nostrum.

Por último, Hispania se convirtió en la academia militar de casi todos los grandes nombres de la historia republicana y en una firme y poderosa base de su poder clientelar para algunos de ellos, como demostraron los hijos de Pompeyo. La resistencia que los hijos y partidarios de Pompeyo lograron oponer ante César una vez el propio Popmpeyo había muerto y César era dueño absoluto de Roma demostró al mundo el poder y riqueza de las provincias hispanas. El propio César dijo, tras la definitiva batalla de Munda, en la Bética, que muchas veces había luchado por la victoria, pero solo en aquella batalla luchó por su vida.

excavacion norte

35. Un par de zanjas romanas y algo más en Biduido: minería de suelos.

En la zona de Biduido, al este de Vilachán do Monte y lindando con el municipio de Oia, se conservan dos zanjas de minería antigua que aparecen recogidas en los trabajos del ITGE de 1993.

De las siete marcas de minería abandonada que aparecen en el mapa, una, con la señal de mineralización de estaño (Sn) señala una mina que estuvo en funcionamiento hasta los años centrales del siglo pasado y otra, en la esquina noroeste con el apunte Au -oro- indica unas labores de prospección que son sin duda modernas; otro día les dedicaré una entradilla.

Otras dos señales marcan viejas labores cuyos restos no encontré por ninguna parte, y que probablemente han sido destruidas. La situada más al oeste, ya en Oia, está ahora dentro de una plantación industrial de kiwis que arrasó con la topografía original del terreno, y la situada en el extremo este del mapa, simplemente no fui capaz de encontrarla.

El más desconcertante de este grupo de indicios mineroscantería tradicional- está situado al sur de Vilachán.  Se trata de un extenso roquedo granítico -una pedrada, para entendernos-, con abundantes restos de cantería y huellas de cuñas canteras que manifiestan trabajos de cantería tradicional, aunque de edad moderna. Sin embargo, no he podido encontrar -y aquí debería ser visible, dada la naturaleza rocosa del afloramiento- ni un triste filoncillo de cuarzo, por lo que no llego a entender qué es lo que vieron los del ITGE, y sólo puedo pensar que lo de Au es una errata o que el indicio mismo está mal situado.

Como dije en otra entrada, los informes geológicos del ITGE se refieren a unas fichas que podrían explicar este y otros indicios mineros, y en su día las solicité a aquel organismo (hoy IGME), pero su contestación fue que “no estaban disponibles”, cosa que puede significar: las hemos perdido, no sé donde están y no tengo ganas de buscarlas, quién eres tú para pedir nada, yo no estoy aquí para resolver tus problemas sino los míos, o cualquier otra cosa, que así es y así funciona la administración ¿pública? española.

Las dos marcas que señalo como zanjas romanas son las que voy a tratar aquí: tienen suficiente entidad para distinguirse en el mapa de pendientes y su morfología, disposición y entorno permiten atribuirles un origen romano.

La excavación al sur, de dirección N-S mide unos 75 metros de largo y hasta unos veinte metros de ancho. La zanja se encuentra muy alterada por caminos y re-excavaciones modernas en su entorno, aunque por sus dimensiones y su disposición se distingue perfectamente como una corta artificial. Dispuesta en dirección perpendicular a la pendiente de la ladera, el talud por el este por el este tiene unos seis metros  de altura, mientras que la corta por el oeste apenas alcanza unos dos o tres metros. En general, los taludes son suaves, característicos de zonas meteorizadas, aunque pueden verse algunos afloramientos rocosos en el talud de seis metros y grandes bloques sueltos procedentes de la excavación sobre la cabecera del talud oeste.

La excavación norte es mucho menor; tiene unos 15 metros de longitud y unos seis-siete metros de anchura, y su relieve es suave, lo que denota un terreno alterado. No se aprecian rellenos, y en su término, ladera abajo, un pequeño camino y corto camino parece salir de la excavación en dirección a la vaguada.

Estas dos excavaciones son evidentes por su marcada topografía -visible en los mapas de pendiente- y por su tamaño, pero a lo largo de las laderas entre una y otra, y en especial en algunas vaguadas, parece haber señales de que los suelos hubieran sido arados, raspillados.

Llama sobre todo la atención la cantidad de bloques y pequeños clastos de cuarzo a la vista por todas partes, que evidencian una fuertísima erosión y… ¿algo más? .

Según Trogo Pompeyo También Gallaecia es muy rica en oro, de tal modo que con el arado suelen descubrirse con frecuencia trozos áureos.

Y Estrabón -que no estuvo en Hispania- nos cuenta que Posidonio no da como falsa la leyenda de que habiéndose incendiado una vez los bosques, estando la tierra compuesta de plata y oro, subió fundida a la superficie; pues todo el monte y colina escomo dinero acumulado allí por una pródiga fortuna

Y Plinio, el más celebrado de los cronistas de la minería romana en Hispania, nos dice: Antes de nada, quienes buscan oro toman un segullo, pues así se llama la muestra. Consiste en una batea de arena que se lava, y de lo que queda se obtiene una estimación. Por un golpe de suerte poco frecunte, a veces se encuentra directamente en la superficie de la tierra, como hace poco en Dalmacia, durante el principadop de Nerón, obteniéndose por día hasta 50 libras. Cuando de este modo se encuentra el oro en la superficie del suelo, lo llaman talutio, si también se encuentra debajo de la tierra aurífera. Por lo demás, los montes de Hispania, áridos y estériles y en los que no crece ninguna otra cosa, son forzados a producir esta riqueza. 

Así que hubo una explotación minera de suelos que buscaba en los horizontes edáficos los metales preciosos enriquecidos. Nada extraño a la geología ni ajeno a la minería. Son los yacimientos supergénicos, como los gossan o monteras, o las bauxitas, de donde se obtiene hoy día la práctica totalidad del aluminio con el que se fabrican latas y coches.

Me llama la atención la frase primera de Plinio: antes que nada quienes buscan oro toman un segullo. Inmediatamente me viene a la imaginación la actual exploración geoquímica de suelos, que consiste en la toma de muestra en el horizonte B edáfico para su posterior análisis en laboratorio. Desde luego, los romanos carecían de una capacidad analítica comparable, pero podían al menos batear ese suelo -tal y como cuenta Plinio- para identificar su fracción pesada. Ahí podrían ver los óxidos metálicos que les indicarían la presencia de una vena metálica -esa de sulfuros- y obtener una estimación de las posibilidades mineras del lugar.

Por un golpe de suerte poco frecuente, a veces se encuentra en la superficie de la tierra, y entonces los romanos no dudarían en aprovechar ese suelo, tal y como cuenta de Dalmacia. Las ventajas de esta minería son evidentes:

  1. los suelos están en la superficie y son accesibles,
  2. están ya disgregados y no hay que machacarlos, y
  3. el oro primario está libre -como oro nativo- en los suelos, mientras que en los filones aparece a menudo ligado a sulfuros o arseniuros y debe ser cocido en hornos para su beneficio.

La propia topografía en pendiente favorecería la explotación de los suelos, al aprovechar la gravedad combinada con el agua para mover y seleccionar las tierras. Todo esto favorece la rentabilidad de esta minería y permitiría explotar yacimientos de bajas leyes metálicas. En realidad, el coste es tan bajo que su límite sería el propio valor agrícola del suelo, por lo que se entiende así la última frase que dice: los montes de Hispania, aridos y estérlies, son forzados a producir esta riqueza.

Se me ocurre además que la leyenda de el oro y la plata de Posidonio bien podría derivarse de la quema del bosque como método de desbroce. Al igual que el sistema de rozas usa el fuego para preparar nuevos campos para sus uso agrícola fertilizando a la vez que elimina la vegetación, los mineros hispano-romanos quemarían las áreas a minar para desbrozar y esponjar el suelo, facilitando su remoción.

El resultado de esta minería sería la total erosión del suelo vegetal, tal y como ocurre en las laderas de Biduido. Aguas abajo, las vaguadas aparecen colmatadas por de estos sedimentos/escombreras, pues las arroyadas naturales son incapaces de acarrear semejante cantidad de sedimentos. La desaparición del suelo dejaría  a la vista la roca madre y pequeños filones, que los mineros podrían excavar, ya con picos y martillos, dejando las desnudas laderas tapizadas de los restos: lascas y bloques de cuarzo, y algún que otro resalte rocoso.