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89. Epigrafía divina en Hispania: ¿Una religión geológico-minera prerromana?

Es lo que tienen la sorpresas, que no las esperas. Je!

epigrafia divina zonas

Mapa de la base de datos Hesperia de Eipgrafía romana en Hispania. Antropónimos en verde y teónimos en azul.

Lo de arriba es una captura de la distribución geográfica de los restos de epigrafía hispano-romana con los antropónimos (nombres de personas) en verde y los teónimos (nombres de dioses) en azul. Se trata de una herramienta  del Departamento de Filología Griega y Lingüística Indoeuropea de la Complutense de la que me acabo de enterar por un aviso.

Zonas de concentración de epigrafía teonómica sobre mapa de relieve.

Zonas de concentración de epigrafía teonómica sobre mapa de relieve.

No es que yo sepa mucho o poco de epigrafía, que no se nada de nada, pero un mapa no deja de ser un mapa y sea lo que sea que represente, siempre tiene una lectura geográfica. Y fue abrir este mapa en particular y darme de bruces con esas manchas azules que encierro en línea roja y que concentran la mayoría de las epigrafías. Fue un golpe directo, frontal y completamente inesperado, porque esas manchas reproducen una estructura geológica evidente, que es la flexura general del Macizo Ibérico.

Zonas de concentración de epigrafía teonómica sobre un mapa geológico de la Península

Zonas de concentración de epigrafía teonómica sobre un mapa geológico de la Península

No me meto en honduras. El Macizo Ibérico es el esqueleto pétreo de la Península Ibérica y está formado por el bloque de capas y materiales geológicos más antiguos, anteriores a Pangea II. Cuando este supercontinente se partió hace unos 200 millones de años (a principios del Jurásico) formándose el Atlántico, un fragmento fue aislándose del resto de Pangea y a su altrededor fueron amontonándose nuevos sedimentos y rocas ígneas, hasta completarse la Península como es hoy.

Representación esquemática del Macizo ibérico

Representación esquemática del Macizo ibérico

Para lo que nos importa, el Macizo Ibérico es una estructura en capas concéntricas, como una cebolla cortada, pero como si le diéramos la vuelta a un calcetín, el núcleo, que está en Asturias, acoge los materiales más someros y menos metamorfizados (carbones por ejemplo) mientras que alejándonos al oeste o al suroeste tenemos cada vez materiales más metamorfizados y profundos, hasta llegar a los magmas de la corteza profunda, que son los granitos. (A grandes rasgos).

Ya en detalle, las dos bandas de mayor concentración de epigrafías teonómicas coinciden con zonas de cizalla y otras estructuras de interés minero. Las dos bandas mayores siguen bandas mineralizadas que atraviesan las subzonas de Galicia-Tras Os Montes a la Zona Centroibérica. La tercera, menor, al sur (en discontinuo) se dispone en el contacto entre la Centroibérica y la Zona de Ossa-Morena.

Las zonas de acumulación de epigrafías teonómicas parecen coincidir con zonas de cizalla de interés minero. (mapa de aquí)

Las zonas de acumulación de epigrafías teonómicas parecen coincidir con zonas de cizalla de interés minero. (mapa de aquí)

Explicándolo de modo grueso, las zonas de Galicia Tras Os Montes y Centroibérica se distinguen por agrupar rocas de origen muy diverso (mantélico/oceánico y tipo continental) pero desde hace unos 300 millones de años compartieron una deformación tectónica y metamórfica similar (profunda e intensa) y, en consecuencia, ambas son atravesadas por las mismas estructuras mineralizantes (tectónicas y metamórficas). Los teónimos parecen agruparse en dos bandas o pasillos principales que siguen bandas de cizalla y otras lineaciones generales de esas estructuras tectónico-metamórficas. La tercera banda de teónimos la marqué a trazos por su aparente menor densidad de teónimos (no por otra cosa) y coincide con las zonas de cizalla marginales del límite con la Zona de Ossa Morena. Las bandas de cizalla son zonas de fractura y funcionaron como zonas de escape de fluidos hidrotermales mineralizados, y por eso los yacimientos se encuentran en estas bandas y en sus proximidades.

Por último, el grupo de teónimos que se dispone de modo perpendicular a la lineación estructural general del Macizo Ibérico cruza de parte a parte la Zona Astur Occidental Leonesa remontando el Sil, el río aurífero por excelencia de Hispania.

Y para verlo más claro, superpongo las zonas de epigrafía teonómica sobre un mapa de indicios auríferos de la Tesis sobre transformaciones sociales en el Baixo Miño galaico-romano de Brais Currás.

Zonas de oncentración de epigrafía teonómica e indicios

Zonas de oncentración de epigrafía teonómica e indicios

La distribución geográfica de teónimos sigue la zonación estructural del Macizo Ibérico en relación con las áreas fuente del oro, pero también de otros metales como el estaño. Ahora queda explicar esta relación, cuestión bastante más difícil.

El nexo entre teónimos y geología: el rastro prerromano. 

Para construir una respuesta robusta parece ineludible una revisión detallada de la distribución de los distintos teónimos en relación a su contexto arqueológico y geológico, pero a falta de quién lo haga, apuntaré algunas cuestiones, aunque sea a trazo grueso, como va esta entrada.

Para empezar, las zonas de mayor densidad de teónimos deja fuera las comarcas de Valduerna y la Maragatería, que concentran muchos de los más extensos trabajos mineros del NO. Los teónimos tampoco abundan en Asturias, donde hay decenas de minas romanas en primario. Y no me parece razonable pensar que las inscripciones hayan desaparecido precisamente en estos lugares mientras se conservaban en el resto del NO. Es decir, creo que hay una explicación causal -no sobrevenida- de la concentración de teónimos en la Zona Centroibérica y no en la ZAOL.

Zonas de concentración de Teónimos sobre el mapa de minas romanas de oro del CSIC

Zonas de concentración de Teónimos sobre el mapa de minas romanas de oro del CSIC

Básicamente, hoy como hace 2000 años, lo que cambia de Ourense a Valduerna no es una cuestión minera, sino política, adminsitrativa. Ourense era parte del convento Bracarense, Valduerna y Astorga del Convento Astur.

Zonas de acumulación de teónimos sobre mapa de cponventos romanos.

Zonas de acumulación de teónimos sobre mapa de conventos romanos.

Es decir, la distribución de teónimos no sigue solo una geología, sino que circunscribe dentro de una geografía cultural, como es lógico, pues estamos tratando al fin y al cabo de una expresión de raíz religiosa. Y de nuevo es la geografía de los epónimos la que habla por sí misma.

La zonas de concentración de teónimos se disponen en las áreas atlánticas de pueblos prerromanos.

La zonas de concentración de teónimos se disponen en las áreas atlánticas de pueblos prerromanos.

Así pues, los teónimos serían una expresión cultural de los pueblos de sustrato prerromano del oeste peninsular que los romanos identificaron con el nombre genérico de galaicos y lusitanos y que además -ahí es nada- manifiestan en su distribución geográfica una estructura geológica.

Considerando que lo que los teónimos atestiguan es una especie de advocación, en muchos casos a dioses o divinidades menores, (menores porque son de ámbito local o menores porque su divinidad es de menor cuantía, a modo de genios protectores, o de fortuna, como puedan ser los santos del catolicismo), la emergencia de un patrón geográfico-geológico de esa expresión religiosa solo puede explicarse por una razón minera. Y no digo que los dioses fueran en sí mineros, sino que lo eran los pueblos y tribus que hacía esas advocaciones.

Y si pensamos en el contexto de una Hispania en plena romanización, hasta cabe pensar que la presencia de teónimos fuera de este ámbito cultural original pudiera señalar la expansión de esos mismos pueblos mineros hacia el este, hasta los Campos Galaicos y el convento Cluniense, de la Coruña del Conde, en Burgos, incluida en el siglo IV en la Gallaecia y con la que existen indicios de una muy temprana vinculación.

A finales del siglo III o principios del IV ,Diocleciano reorganizó la administración provincial extendiendo la Gallaecia hasta el Ebro.

A finales del siglo III o principios del IV ,Diocleciano reorganizó la administración provincial extendiendo la Gallaecia hasta el Ebro.

Esta unión se mantuvo hasta el reparto de la Gallaecia por los invasores bárbaros en el 411, cuando se inició el reino Suevo de Gallaecia.

gallaecia repartida en el 411