Archivo de la etiqueta: Oia

61. Últimos indicios de minería (antigua y moderna) del IGME-93 en la Reserva Estatal Tomiño.

Son los últimos indicios mineros señalados en el trabajo del IGME de 1993 que me quedaban por revisar. Ahí van.

Al norte de este mapa los indicios estaban todos vistos. Eran, básicamente el Burato dos Mouros (1,2) y la colección de indicios entre Pinzás y Vilachán.

Ya en el mapa, empiezo por los cuatro indicios de la zona 1. Vamos al detalle:

Los he numerado de norte a sur de 1 a 4. En todos ellos el IGME señala Au, o sea, que son indicios de minería aurífera. Los cuatro se alinean sobre el curso del río Margaridas, que en este lugar sigue la traza de una falla de desgarre, como ocurre con estos cuatro, o con los señalados como números 6, 7 y 8 de aquí, o este que se señala en el mapa como destruido? por una plantación de kiwis y que estaría sobre la misma falla que los que ahora paso a comentar.

El 1 se encuentra – o mejor, no se encuentra- en el entorno de una bonita cascada del río Margaridas. Por allí debería estar, pero el caso es que no vi nada de nada. Ya puesto, decir que en las proximidades hay un curioso petroglifo GA-36054077 llamado Regato das Margaridas y que, en efecto, parece un mapa del río. No tengo una foto del petroglifo pero si del salto de agua en el lugar, que os dejo.

Tampoco pude dar con el indicio 2, unos 100 metros río abajo del indicio 1, en una zona que la toponimia identifica como Covechos. Desde luego no debe ser una excavación muy grande, que tampoco aparece en los mapas de pendientes. ¿Un pozo, una galería, quizá? Misterio.

El indicio 3 es una labor moderna, una zanja de unos 3 metros de ancho por siete de longitud excavada contra la ladera, alcanzando una altura máxima de unos 2,5 metros. Los escombros se encuentran en la boca de la cata. La foto está tomada desde encima de la cata.

La dirección de la excavación es aprox. N340, apuntando justo a un pequeño salto en en regato de Margaritas, a unos 30 metros, y en este salto es posible ver restos de la típica desfeita, con las rocas del lecho del río quebradas.

Para terminar, el indicio 4, también moderno, consistente en dos zanjas cruzadas en ángulo recto formando una T más larga que alta. La zanja principal, de unos 20 metros, apunta al N, y la otra, de unos 7, al este. Como las anteriores, se dispone en el curso del Margaritas y la principal sigue la traza de un gran dique de cuarzo visible en el lecho de un pequeño regato que afluye al Margaridas.

Resumiendo: cuatro indicios auríferos, dos modernos y dos que no pude encontrar. Al menos el número 2, en Covachas, tiene pinta de haber sido minería antigua, por el topónimo.

Y ahora, con los indicios de la zona 2.

La Mina Palmira o Estrella estuvo en funcionamiento entre los años 1945 y 1950 y extraía estaño en los alrededores de Vilachán. Debía de ser una cosa casi artesanal, por la entidad de los trabajos. Los puntos negros que señalo en el mapa son las labores de esta mina que la Consellería de Industria localizó para su sellado y evitar accidentes. Se trata de zanjas de 9 a 40 metros de longitud, 1 o 2 metros de ancho y de 3 a 5 de profundidad, además de una excavación de 10 * 12 * 4 metros. Las labores superficiales que se describen suman 1.640 m3, menos que una piscina olímpica. También hay varias galerías de las que no se dan volúmenes excavados.

De esta vieja mina se conserva una construcción que debía albergar las oficinas y talleres, además de los lavaderos y el cargadero.

Las señales del círculo blanco con los martillos caídos son los indicios de labores abandonadas del IGME. Salvo al de la Mina Palmira, el resto son indicios de minería antigua de oro y ya están tratadas; las tres al norte de Vilachán aquí, y las del sur, aquí.

Indicio de la zona 3.

En la zona 3 el IGME solo señala un indicio, pero extendí la caja para mostrar también la mina do Arroio, en la misma banda esquistosa en contacto con el granito. El indicio del IGME, al sur, se encuentra en el contacto entre la banda de esquistos de Moteferro, que es la banda estrecha de color marrón, y los micasquistos de Argallo, inmediatamente al este. Este indicio está en la misma posición geológica que los de la zona 1, salvo que aquí el ITGE no lo asocia a ninguna falla de desgarre. La mina do Arroio se localiza entre el granito, en rosa, a la izquierda, y el complejo esquisto grauváquico de edad cámbrica, que es la banda amarilla a su derecha. En cualquier caso, las labores de ese indicio se disponen, como es habitual, en sentido N-S.

Que el oro aparezca siempre en filones en fallas o zonas de contacto entre el granito y los esqueistos tiene una explicación sencilla, aunque responda a un proceso complejo. En origen el oro estaba en los esquistos en concentraciones bajas, pero fue la intrusión de los granitos lo que removilizó este oro diseminado en los esquistos y lo concentró en la red de filones dispuestos alrededor de la zona de contacto entre granitos y esquistos.

El indicio es una zanja de perfil irregular y 150 metros de larga. En algunos puntos tiene aspecto de haber sido reexcavada o modificada recientemente.

Como curiosidad, por el oeste de la mina corre un viejo camino de carros que dejaron sus huellas impresas en la roca.

Y ya, la zona 4.

En esta zona 4, al oeste y sur del monte Pedrada se localizan los tres últimos indicios del IGME por describir.

No tardaré mucho con estos tres. El situado más al norte, no lo encontré. En el lugar apuntado, el arranque de una pequeña vaguada, lo único que se puede ver es un buen amontonamiento de rocas, nada extraordinario, en definitiva.

El indicio situado más al sur tampoco lo encontré. Nada raro, pues ahora el lugar está arrasado por las terrazas de un enorme viñedo, el mayor de Rías Baixas.

Y el último indicio, al suroeste, es una labor de exploración moderna. Son dos pequeñas zanjas en ángulo recto que conducen a una galería. En la misma ladera se pueden ver las escombreras de los materiales excavados.

El IGME no hizo ni caso de las zanjas y galerías de explotación de estaño de la mina Palmira, pero sí señala ésta galería y otras pequeñas zanjas modernas junto con las antiguas como indicios de oro. Como conté en una de las primeras entradas, cuando solicité al IGME las fichas de estos indicios la respuesta fue que que eran confidenciales. Quizá no tenían ganas de buscarla o quizá la perdieron, a saber. Pero ahí están y éstas son.

Inexpensive Way to Get Rid of Brown Spots on the Face
iphone 6 screen replacement Looking for an easy coleslaw dressing recipe

How to choose the best CAD drafting service provider
ETrade Supply find one that extends to the floor

One year of Comment of the Week
wholesale fashion shoes scoochmaroo clothes girl doll

2004 Ford Explorer XLT For Sale
wholesale handbags then you definitely coming summer set of clothing to 5 methods

2 To Consider In 2012
throw pillows a specialty teen apparel retailer with 500 stores in 43 states

How to Get a Great Fitting Men’s Dress Shirt
no no pro If I need it replacing

where to find Home sells data and graphs
burberry schal If you know other people attending the social event

Tips On How To Buy Good Zumba Skirts
canada goose despite a slow down during the 2014 first quarter
arroio panoramica

43. Mina romana de O Arroio, Bonaval, Oia.

A unos 500 metros al suoreste de Bonaval y muy cerca de las Pozas de Burgueira del río Carballas, en la parroquia de Burgueira, municipio de Oia, se encuentra la huella de minería antigua de mayor tamaño de A Grova tras la de O Burato dos Mouros, con unos doscientos metros de longitud.

Esta excavación es muy particular.

1.- Se encuentra en el contacto entre el granito de dos micas deformado que vemos por toda la costa de A Guarda a Baiona (y las Islas Cíes) y la banda de esquistos que viene desde Monteferro. El IGME, en su mapa de 1993 localiza en esta banda y siempre cerca del contacto numerosos indicios de minería antigua, aunque éste, precisamente éste, no. Es curioso porque los indicios del IGME en esta banda son bastante problemáticos, en otra próxima entrada hablaré de ellos.

2.- Es una reexcavación de una vaguada natural. Por eso tiene ese extraño aspecto, que recuerda lo que pudiera ser un meandro fósil y colgado del río Carballas. Pero no, es una excavación, como se puede ver en el mapa de pendientes. Además, la excavación queda en evidencia de modo natural en cuanto llueve y se forma una laguna ocasional, la única laguna minera de la Grova y por el momento de Pontevedra, aunque yo creo que saldrán más. Pronto.

 

 

Aunque la excavación deja entre ella y el río Burgueira un promontorio que parece perfecto para un asentamiento, no hay evidencias de que ese espacio haya sido ocupado, y lo confirma el amigo Gustavo, de masquepetroglifos, que es un hacha, y no vio nada que así lo indicase. En la siguiente foto se ve la arrancada de la excavación, fotografiada desde el norte. La elevación que hay detrás es el promotorio al que me refiero.

Sería muy interesante prospectar esta vieja labor minera, ya que al estar por debajo del freático es muy posible el tajo, el frente de excavación, se conserve bien fosilizado por una rápida sedimentación, y hasta pudiera encontrase alguna herramienta o útiles diversos.

Para terminar, otra posibilidad: la excavación sigue una orientación N-S, y parece dirigirse hacia la ladera sur, por lo que es una posibilidad que las labores a cielo abierto continuaran mediante galerías. Habría que limpiar bien la vegetación, y quizá hacer una tomografía de resistividad para comprobar si es así.