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83. Os Moutillós, 3. Tomografías de resistividad y resultados.

Gracias al concello de O Vicedo (que la pagó) y a Guadalupe Riveira (que la hizo), ya dispongo de una topografía de Os Moutillós que me ha permitido recolocar las tomografías que hasta ahora puestas a ojo sobre la topo 1:500 de Costas y relacionarlas con las catas arqueológicas excavadas por el equipo de Iñaki Sagredo. La mejora es sustancial.

larga

Debajo, posición de perfiles de resistividad y catas arqueológicas en el yacimiento de Os Moutillós con la topografía superpuesta.

leyenda

Posición de tomografías y catas arqueológicas en el yacimiento.Topografía superpuesta.

Hay cuatro elementos estructurales básicos:

1.- Relleno arcilloso que forma la elevación de Os Moutillós sobre el que se asientan las edificaciones vistas por Iñaki y su equipo.

2.- Terraplén arcilloso que bordea las zonas construidas. Tiene su frente revestido de cachotería y podría ser una muralla. (amarillo)

3. – Posible foso excavado en forma de rampa con perfil en artesa (rojo).

4.- Estructuras verticales y paralelas en zona construida. Pudiera tratarse de muros o de zanjas excavadas durante la ocupación militar de Os Moutillós, tras la guerra Civil.

OS MOUTILLOS 2

Principales  elementos identificados gracias a las tomografías de resistividad en Os Moutillós.

Abajo, las tomografías longitudinales las hice en junio de este año coincidiendo con la 2ª fase de excavaciones arqueológicas e identifican de forma clara la superficie de cimentación de las estructuras excavadas en las catas arqueológicas a una cota aproximada de 24-23 metros, unos 2 metros por encima de la topografía original.

La cimentación de las estructuras tiene por encima arenas eólicas (dunas) y por debajo el nivel arcilloso con el que se construyó la elevación. Este relleno tiene una respuesta eléctrica similar al del sustrato, por lo que su posición es deducida.

Entre los metros 36 y 40 se distingue un pequeño terraplén arcilloso en los tres perfiles.

Entre los metros 23 y 30 de las tomografías, una serie de anomalías en verticales afectan a las arenas sobre el relleno de arcillas. Resulta difícil precisar si se trata de muros o de zanjas excavadas en las arenas y posteriormente rellenas.

Interpretación de estructuras en perfiles Longitudinales

Interpretación de estructuras en perfiles Longitudinales

Lo que parece claro es que las anomalías son consistentes y no se deben a un artefacto de medida. Se ven en los tres perfiles y soportan cambios en los parámetros utilizados para soslayar artefactos de la inversión de datos.

OS MOUTILLOS 7

Las tomografías transversales, que cortan las longitudinales anteriores, muestran el perfil del relleno, con el terraplén (metros 12-16) coronando el frente hacia tierra, donde se dispondría la estructura defensiva, y hacia el mar una serie de superficies escalonadas de unos cuatro metros de anchura en las que se cimentan las estructuras constructivas excavadas.

OS MOUTILLOS 8

El perfil M1, realizado con anterioridad a los longitudinales y transversales y reposicionado ahora con la nueva topografía muestra el terraplén defensivo y permite deducir la posición del nivel topográfico original bajo las arcillas de relleno y el foso relleno por arenas dunares.  La geometría del foso varía al cambiar los parámetros de la inversión, por lo que resulta dudosa.

La roca del sustrato es un regolito de alteración de carácter arcilloso o areno-arcilloso, y su comportamiento eléctrico varía con el grado de humedad, por eso, en esta tomografía, realizada en julio y con el terreno seco, partes del sustrato dan altas resistividades y la interpretación general es más complicada.

OS MOUTILLOS 9

El perfil M2 muestra también el terraplén, de unos 4 metros de ancho y la excavación del foso, también con geometría dudosa por la sequedad del terreno y la gran cantidad de anomalías. En cualquier caso, el foso no tiene aquí más de 1-2 metros de profundidad.

OS MOUTILLOS 10El perfil M3 fue hecho en febrero de 2015, con el suelo saturado. El sustrato presentaba bajos valores de resistividad y no hay anómalos. No hay rastro del foso y del terraplén solo se ve una parte.

OS MOUTILLOS 11

74. Aplicación de la tomografía de resistividad a la exploración de una mámoa inédita en Mos.

En el Alto de San Cosme quedan restos de una alineación de mámoas  dispuesta en la divisoria de aguas entre el Louro y el Miñor. El estado general de conservación de las mámoas es pésimo, y dudo que todavía existan todas las que marca Patrimonio. Al menos yo no las encontré. Pero sí encontré una inédita, no señalada por Patrimonio. ¡Mira tú! Y aprovechando que el Ebro pasa por Zaragoza, le hice una tomografía de resistividad y ahora publico el resultado.

 El perfil de 28,2 metros y dirección N-S fue hecho con 48 electrodos separados 0,6 metros, en dispositivo dipolo-dipolo.

Electrodos en mámoa para perfil

Electrodos en mámoa para perfil. Vista desde norte.

Perfil sobre mámoa vista desde sur

Perfil sobre mámoa vista desde sur

Como no hice topografía, las alturas son estimadas. Por lo demás, el ajuste fue excelente.

mámoa inédita en San Cosme

mámoa inédita en San Cosme

La tomografía descubre de forma clarísima los principales elementos de la estructura de la mámoa. Pero lo que más me llamó la atención es la evidencia de que los cimientos de la mámoa fueron excavados. No encontré ninguna referencia a ese paso previo de preparación del terreno, un paso, por otro lado, bastante elemental.

Por ejemplo, aquí se explica la construcción de esta manera:

mamoaLa mayoría de las antas es de suponer que se construyeron abriendo un gran agujero circular en el suelo del emplazamiento, y formando con la tierra resultante de la excavación un terraplén que ayudaría a voltear los ortostatos posicionándolos en vertical o con la inclinación hacia adentro que presentan normalmente. El agujero se rellenaría después hasta una cierta altura para asegurar los ortostatos una vez colocados, procediéndose después a acercar los materiales de la mámoa que había de servir de plano inclinado para arrastrar la laja o lajas de cubierta, que quedarían apoyadas en los ortostatos que más sobresaliesen, siendo posible, en ocasiones, que en lugar de un gran agujero se abriese un hoyo menor para clavar en él los ortostatos

supuesta cimentación restringida a ortostatos construccion

supuesta cimentación de ortostatos en pozos

En esta página del patrimonio arqueológico de los Montes de Candeán, también habla de un hueco de cimentación, pero como en el texto anterior, parecen referirse a pozos de anclaje de los ortostatos, tal y como ilustra el dibujo de la derecha, de la wikipedia.

 

 

 

 

 

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Y de modo parecido en este otro dibujo de Guillermo de La Peña, incorporado como material explicativo en el Museo de Pontevedra. En este el vaciado de cimentación se ve como una zanja continua, como si fueran a construir la zapata de un muro.

Sin embargo, dudo mucho de la funcionalidad de este tipo de cimentación. Si nos fijamos en los dólmentes, están construidos como castillos de naipes, con las piedras apoyadas unas sobre otras e inclinadas hacia el interior. Las mámoa lo único que hace es enterrar el dolmen.

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Dolmen de Meixoeiro. Mos.

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Lo cierto es que  a pesar del dibujo engañoso, la página del patrimonio arqueológico de los Montes de Candeán explica muy bien la de esa estructura autosostenida: La primera piedra colocada sería la denominada «de cabecera» y, a partir de ella, irían apoyados entre sí, ligeramente inclinados y a ambos lados, el resto de los ortostatos hasta conformar la cámara megalítica; por último, se colocaría la piedra de cubierta que, además de cerrar la estructura, tendría una funcionalidad práctica como estabilizadora de la construcción.

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Como puede experimentar cualquiera con una baraja nueva y otra vieja, lo que sostiene el castillo es la fuerza de rozamiento. El rozamiento compensa los desequilibrios entre las cartas. Si las cartas son nuevas, necesitamos mucho más pulso y un equilibrio más perfecto. Cuanto más vieja sea la baraja y más rugosas las superficies (también la de cimentación), más fácil construir el castillo.

Lo que parece deducirse de la tomografía es un vaciado de cimentación que prepara una superficie firme y llana bajo el suelo vegetal en toda la superficie de la mámoa. Esta superficie evitará asentamientos que podrían descolocar el equilibrio de fuerzas, pero no es necesario anclar la estructura. Las piedras se sostienen unas a otras. Luego, el enterramiento “fosiliza” la estructura. Lo que sí es importante es asegurar que no haya asentamientos diferenciales para que el equilibrio se mantenga, por eso sí tiene sentido excavar el suelo superficial (que es más blando) y hacerlo bajo toda la mámoa.

mámoa do Rei

mámoa do Rei

Y entonces ¿por qué ese empeño de los dibujos modernos en anclar los dólmentes y antas en zanjas? Pues porque hoy las vemos así, ancladas, incluso cuando las excavan con catas arqueológicas los arqueólogos tienen la prudencia de dejar los bloques ligeramente hincados, no vaya a ser… Claro, al fin y al cabo han pasado miles de años. Y raro es el lugar donde excava por debajo del nivel de cimentación, lo que obligaría a desmontar toda la estructura.

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¿¿ Os Moutillós en siglo IX...

60. La mota vikinga de Os Moutillós, 2. Nuevos datos y una primera tentativa de reconstrucción.

Este pasado fin de semana volví por Os Moutillós. Hice dos nuevos perfiles de geofísica y, ya de vuelta, en Lugo, me hice con la topografía de Costas, a escala 1:1000. Velaiquí os resultados:

m1 es el perfil ya hecho, y m2 y m3 los nuevos. La topografía no solo me da una cierta seguridad a la hora de levantar los perfiles, sino que me permite estimar la posición de la superficie original del terreno extrapolando las curvas de nivel.

Y ahora las tomografías; de arriba abajo, m1, m2, m3.

La geofísica es como las encuestas, llevan una cocina que no interesa demasiado, os la ahorro, tan solo deciros que la de hoy tiende a crear límites netos entre los distintos materiales geológicos, y si como toda cocina falsea, también es la más apropiada para el caso, pues fue la que más redujo el error del modelo al compararlo con los datos de partida.

Y como las encuestas, la geofísica permite unas interpretaciones que son lo que a todos nos interesa. Las interpretaciones vienen condicionadas por la cocina, claro, pero también por lo que cada uno quiere ver, e incluso, a veces, por los datos.

Vamos allá.

Los colores por encima del amarillo señalan materiales resistivos, arenas, gravas o roca, los colores azules indican arcillas o agua, entre medias, los verdes. La banda superficial de marrones la constituyen las arenas eólicas -dunas- y los depósitos artificiales de Os Moutillós, la banda inferior de m2 y m3 indica la presencia de roca sana, no meteorizada ni descompuesta en arcilla. La línea de trazos señala la superficie de la ladera natural, deducida de la topografía. Por encima de ella tenemos los rellenos de Os Moutillós y algunas dunas adosadas a los rellenos.

Gracias al fuerte contraste de resistividades entre las arenas dunares y las arcillas, m1 revela de forma inequívoca la presencia de un gran foso excavado en las arcillas y luego relleno por arenas. Parte de ese foso quedó como bajada a la playa y hacia el otro lado se puede seguir en m2 en forma de cuadrado verde que corta los azules de las arcillas. A pesar de que el contraste de resisitivdades del foso en m2 no es tan acusado como en m1, su estructura es estable con independencia del tratamiento, e indicaría un relleno mixto arenoarcilloso. Los valores de resistividad de 300-600 son típicos de xabres arenoarcillosos. En m3 no se ve foso alguno.

En la primera entrada sobre Os Moutillós describí una especie de murete de pequeña cachotería que descubría la vegetación de hiedra en el talud del Moutillós y que contrastaba con la vegetación herbácea de las dunas. Además de por la vegetación, murete  y dunas se diferencian por la mayor inclinación del muerte que la de las dunas, que son más tendidas.  Pues bien, tanto m1 como m2 confirman un cambio neto en el tipo de relleno a un lado y a otro de este supuesto murete: en el trasdós del murete hay arcillas, por fuera y contra él (en el intradós) se apoyan las dunas.

Así que Os Moutillós está construido con una base de arcilla reforzada por una cubierta exterior de cachotería, al menos por el lado de tierra, que era el que debían proteger. Encima de esta base de cimentación debía ir una empalizada, y seguramente una torre.

Las referencias de m1 y m2 permiten situar el murete a unos 6 metros del foso, y gracias a la topografía se puede intentar reconstruir uno y otro hacia el noroeste, es decir, hacia m3. Así se comprueba que el foso quedaría justo bajo el inicio del perfil, lo que explicaría que no haya salido el foso en m3.

Con unos 80 metros de longitud, un ancho de 20 y una altura media de unos 4, el relleno de Os Moutillós requirió un mínimo de 6.400 m3 de tierras. Un foso de 4*4 metros como el que se apunta en m2 debería tener 400 metros de longitud para aportar ese volumen de tierras, y el que rodea no tiene más que 130. Quizá, para sacar más material, el foso es más ancho en su terminación por el sureste. Y quizá lo utilizaron como rampa para subir y guardar las embarcaciones desde la playa ¿quién sabe?

El viejo campo de fútbol. 

La memoria es una cosa muy curiosa. Yo tengo recuerdos de cosas que sé que nunca pasaron. Lo digo por lo siguiente.

-Todo esto está muy cambiado. Es una pena. Hace años hicieron un campo de fútbol, y de niños jugábamos ahí.

Algo así me dijo una mujer que hasta me dio su edad para que me hiciese una idea

-Yo voy por los cincuenta, así que echa cuentas… hace treinta y cinco años, cuarenta…

Lo del campo de fútbol me lo confirmaron varias personas, incluidos los amigos de Mariña Patrimonio. Pero no lo veía claro. Aunque es evidente que hay un rellano artificial al suroeste del Moutillós también es evidente que un campo de fútbol no cabe en ese rellano, pero es lo que todo el mundo dice.

En Costas encontré esta foto del año 1989. La imagen es una foto tomada con mi teléfono (una patata inhalámbrica) de la vieja foto en papel del estudio geomorfológico de Costas. Por eso tiene ese aspecto raro. Pero se ve bien claro el rellano y el dichoso campo de fútbol, justo de la parte de acá de Os Moutillós.

Y ahora mirad esta otra, tomada hace unos días desde una perspectiva muy parecida, algo más alta y a la izquierda, pero bastante cercana a la anterior.

Está muy cambiado sí, pero ¿el qué? No desde luego la topografía, que está prácticamente igual. La diferencia es la vegetación, ahora todo está más verde. Y éste es un cambio generalizado en las zonas dunares de toda la costa gallega, aunque ésta es otra historia para otro día. Hoy sigo con Os Moutillós.

No me quedaba más remedio que irme más atrás, al vuelo americano de 1956. ¿Qué aspecto tenía Os Moutillós en 1956? Pues os puedo decir que básicamente igual.

Señalo en amarillo el escarpe del relleno/campo de fútbol. Este escarpe es el que se ve hoy y se veía en 1956, antes que a los gallegos nos diese por allanar campos de fútbol en los campos de dunas. Sé que se ve mal, pero me podéis creer. Trataré de conseguir las copias en papel del vuelo americano.  Y quienquiera puede dejarse las pestañas en las imágenes del CDIX. Yo ya lo he hecho. Ahora sigo.

Normalmente recordamos de menos, pero a veces recordamos de más. Cosas que damos por supuestas las incorporamos como recuerdos. Los niños que jugaban al fútbol en San Román en el siglo pasado dieron por hecho que alguien había construido aquel rellano y eso es lo que recuerdan, que alguien construyó un campo de fútbol en Os Moutillós. Porque lo que veían es que la topografía está modificada, allanada, y como allí jugaban al fútbol, ahora recuerdan que alguien lo construyó. Pero mi sospecha, como podéis imaginar, es que nadie construyó un campo de fútbol, sino un campamento vikingo al pie de la mota, hace quizá doce siglos.

Voy terminando.

Los ejemplos típicos de mota normanda o vikinga nos enseñan castillos redonditos, pero esta estructura solo tiene sentido en zonas llanas. La razón es evidente, el círculo minimiza el perímetro, lo que no solo es un ahorro en la construcción sino una ventaja en la defensa.

Pero Os Moutillós está en un acantilado y por eso tiene esa forma alargada. La mitad del perímetro de la mota ya está defendida de forma natural por el acantilado, desde el que se domina la playa. Es lo lógico. La otra mitad de la mota la defiende el foso, que queda colgado unos diez metros por encima de la playa. Una persona podría subir por ahí, pero no un atacante. Si se tercia, con ayuda de cuerdas podrían izar también una embarcación para protegerla del temporal. Y queda el poblado del castillo. El poblado de un castillo siempre está en cota inferior.

Ahí estamos. Queda todo por hacer, claro. Pero lo primero es lo primero. Y lo primero es repetir m3 metiéndolo más encima del Moutillós para comprobar que, en efecto, por ahí también sigue el foso. Y queda por comprobar la estructura del relleno del campo del fútbol. Por el suroeste (a la derecha en la foto) el escalón del terreno marca bien el límite, pero por el noreste (a la izquierda) no está nada claro. ¿Cómo se defendía? Quizá con otro foso para defender el poblado por ese lado, aunque de este no parece haber quedado rastro.

Continuará… 

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tomografía de resistividad 1

58. Minería antigua y antiguos senderos, I.

No es fácil, nada fácil. Y es que no hay reglas fijas.

Por ejemplo la imagen Google Earth de abajo, del 2/12/2000, entre O Covelo y A Cañiza (555200 E 4674800 N). ¿Qué son esas marcas que se ven cruzar de este a oeste? El lugar se conoce como As Bestas.

Y ahora, si nos movemos un poco al norte, hasta  554400 E 4675900 N, nos encontramos con esto otro:

Supongo que veis las marcas bordeando los montes. ¿Y qué pueden ser, labores mineras, viejos caminos?

El caso es que la mayoría de las veces estas huellas no son visibles en los mapas de pendientes en los que tan bien suelen cantar las labores mineras antiguas, y bien, lo que se dice bien, sólo se ven en esta serie de fotos del 2/12/2000 de G.E., algo peor en las del 3/19/2003 y poco más. Pero resulta que en éstas, en las fotos de 2000-2003, se ven huellas de este tipo a cascoporro, tantas que ya no les prestaba atención pensando que eran caminos forestales, huellas de la fiebre caminera del monte.

Pero siempre hay sorpresas, y el otro día, en el lugar de la primera imagen G E, me encontré con esto

La cosa, ya digo, no es fácil, de modo que lo mejor es ir paso a paso.

1.-La trinchera

La trinchera, con perfil en V y de 1 a 4 metros de profundidad, inconfundible siempre por su tamaño y por su continuidad a lo largo de unos 200 metros, es cosa aparte, distinta. Debido a sus dimensiones, esta trinchera sí se puede seguir en el mapa de pendientes. Os la señalo dentro del recuadro.

En realidad la trinchera no tiene nada que ver con los surcos, aunque su presencia nos indica que estamos en una zona de minería antigua. De esta trinchera y otras semejantes trataré en otra entrada, ahora vamos a los surcos.

2.- Los surcos

Toda la zona del mapa de pendientes está surcada por esas excavaciones poco profundas -1 metro como mucho-, suave perfil redondeado y escasa continuidad, aunque resulta muy difícil seguirlas entre la vegetación. De hecho, resulta imposible verlas en la mayor parte del terreno, y sólo son evidentes donde hay poco más que una hierba alta.

Los surcos van a veces paralelos y a  veces convergen y se entrelazan. Y en los bordes de algunos de estos surcos, aquí y allá, afloran mínimos resaltes de la roca excavada, como si fueran las esquinas o bordes de una trinchera, y las silvas entre la hierba denuncian la roca en proximidad. Así que de cerca, en el campo, no parecen caminos y sí viejas trincheras mineras colapsadas y rellenas.

Sin embargo, tomando la perspectiva que permite G.E.,la cosa pinta muy diferente, parecen caminos y más que eso: en muchos lugares es evidente que siguen la traza de los caminos actuales, o quizá al revés, pero el caso es que no parecen tener una lógica minera y sí de comunicación. Por ejemplo, en 555750 E, 4678550

Sin embargo, ¿Por qué sí son caminos dibujan ese entrelazado? ¿Qué clase de camino abandona su propio curso y serpentea por el monte como si fuera un río? Pero si se trata de minería, los surcos planteaban un problema no menos grave. ¿Qué clase de minería es esa?

Me puse entonces a señalar estos caminos en G.E., pero me cansé al rato. Están prácticamente por todas partes en la dorsal gallega, y aunque son menos abundantes, se pueden ver también hacia la costa, aunque no los encontre… en A Groba, por ejemplo.

Estaba claro que tenía un problema. ¿Minería o caminos? No quedaba más remedio que visitar más sitios y reconocer las señales en detalle para poder decidir.

3.- Siguiendo las huellas. 

Difícil describir lo que apenas se ve. Porque lo cierto es que no dí con esas huellas que GE mostraba por todas partes.

No las encontré aquí, en 552550 E, 4677550 N

Ni aquí, en 553850 E, 4676900 N

Y ni siquiera aquí, en  554300 E, 4675900 N

Bueno, aquí si encontré algo, esto que se ve abajo y que en campo se veía bastante claro que era una vieja -o no tan vieja- pista, doblada vete tú a saber porqué.

Seguir las huellas de GE no me había ayudado mucho, más que nada porque no encontré rastro de ellos, nada de surcos ni trincheras. Así que lo más fácil es que fueran viejos caminos.

Hasta el momento no le había dado ninguna importancia a estas leves huellas de viejos caminos, pero ahora sentía curiosidad. Estaba claro que ya no se usan, pero ¿quién los hizo y hace cuánto? Me llama la atención sobre todo su movilidad y se me ocurrió que quizá fueran viejos caminos de trashumancia. Parecían poner en comunicación los pastos en los altos de los montes con las zonas más bajas. Que fueran caminos para el ganado podía explicar su movilidad.

Quizá algún día algo o alguien me aclare lo de las huellas de viejos caminos, pero ahora me tocaba volver a los surcos.

4.- De vuelta a los surcos. 

No encontraba otros surcos o trincheras que los de As Bestas, pero es que tampoco revisé todas las huellas (las hay a cientos) que se ven en GE, ni mucho menos. En algunos lugares de Covelo y A Cañiza las huellas de los viejos caminos pasan por sitios llamados Cavada, Cavada Grande, As Cavadas, Cavadas Vellas, Foxos, etc., así que es de esperar que existan más surcos y trincheras como los de As Bestas, escondidas entre la maleza. Ya aparecerán.

Pero por el momento, la conclusión era obvia, tenía que volver a As Bestas y ver qué podía sacar en claro. Así que decidí hacer un perfil de resisitividad para comprobar la geometría de los surcos, si eran superficiales o eran las huellas en superficie de viejas trincheras mineras hoy meteorizadas y con sus paredes vencidas.

Hubiera querido hacerla sobre los surcos de la foto 1, pero hasta allí no podía llegar con todo el equipo, y elegí otro lugar, muy cerca del merendero y lagoa estacional de As Bestas. Los surcos no son tan pronunciados, pero era mejor que nada.

Con atención podréis ver el cable naranja entre los árboles unos metros tras el camino, de parte a parte. No se ve el perfil completo en la foto, pero sí lo más importante, que es a la izquierda un montículo serpenteante, que son los restos de un viejo muro y a la derecha los surcos, justo donde empieza la hierba verde.

Y a continuación tenéis el resultado. La tomografía, dipolo-dipolo, con 40 electrodos distanciados 1 metro y una longitud total de 39 metros. Entre los metros 5 y 12 los restos del muro, entre 22 a 24 el primer surco, de 26,5 a 28,5 el segundo.

Primero lo que salta a la vista: el gran cambio a tres metros de profundidad. Lo que señala es agua a unos cuatro a cinco metros bajo la superficie. Está claro porqué hay una laguna en la zona. Y de tres metros a superficie lo que se ve es un material muy, pero muy resistivo.

Pero hay más cosas, por arriba. De 22 a 39 metros, los valores máximos de resistividad llegan a superficie, mientras que de 0 a 22 metros hay una capa de 0,5 metros algo más conductiva. Y se da la circunstancia de que justo ahí, a 22 metros, comienzan los surcos. Y se da la circunstancia, que justo ahí a los 22 metros, acaban los árboles. Lo veis en esta foto:

Así que no está claro si el cambio, esos 0,5 metros son efecto de las raíces de los árboles o al revés, si no crecen los árboles por la falta de suelo vegetal. Y los surcos están justo en el margen, ¿algo que ver?

Lo dicho, no está nada fácil.

21. No hay dos sin tres. Segunda visita al posible cráter de Montouto.

Pues eso. Que tras la segunda visita, la conclusión es que hay que hacer una tercera. Como esto siga así vamos a tener que crear una comisión de investigación. (Ahora que se abre la temporada del cocido, no faltarán expertos y competentes…)

En resumen. Hicimos tres tomografías de 77,5 con 32 electrodos separados 2,5 metros. La intención era hacer cuatro, cruzadas dos a dos, como un tablero de tres en raya, pero ahí nos quedamos. En el segundo perfil, uno de los electrodos dejó de funcionar. Nos quedamos con 31. Tampoco pasa nada. Terminamos. Volvemos a casa.

Descargo las tomografías. Tengo prisa, ya no recuerdo por qué. Solo tengo tiempo de echar un vistazo a los resultados muy por encima. Primer perfil: la estructura del posible cráter no se ve por ninguna parte. La cubeta del primer día parece ya un espejismo. Segundo perfil: se ven unas estructuras extrañas, y el error cuadrático es alto. Deshecho. Tercer perfil: ni fu ni fa; la estructura general pinta más bien horizontal.  Bueno, lo dejo para mañana. Me tengo que ir.

Pero mañana es otro día. Ya con calma, lo primero es igualar las escalas de resistividad para comparar mejor los perfiles. Elimino valores anómalos y refino un poco los ajustes reduciendo el tamaño de celda pero, sobre todo, me pongo con el segundo perfil. El error cuadrático disminuye algo pero, haga lo que haga, la geometría del perfil se muestra estable. No cabe duda, la geometría es real, no se trata de un artefacto. Es la propia geometría anómala la que causa el error cuadrático, no al revés. Y lo cierto es que a la luz del segundo perfil, el tercero e incluso el primero adquieren un nuevo interés y sentido. Se trata de una estructura de cono invertido, con una clara anisotropía de altos y bajos valores de resistividad en los “lados” del cono. Esta anisotropía se ve peor en el perfil 1, pero es clarísima en 2. Y 3, que es perpendicular a 1 y a 2, pues muestra un perfil más simétrico.

Para que se vea mejor, señalo los límites de una estructura cónica cuyos límites coincidirían con los bordes de la laguna sobre las tomografías de los tres perfiles. Las líneas verticales muestran el lugar por donde el perfil 1 es cortado por el 3, el 2 por el 3, y el 3, pues –en buena lógica- por el 1-a los 30 metros de perfil-y por el 2 –a los 41-. Las líneas de puntos señalan los materiales más superficiales del lago, puede que un relleno sedimentario.

Aunque por desgracia no encontré en internet tomografías de cráteres de impacto de un tamaño y edad comparable, las estructuras asimétricas son características de estos cráteres. Por ejemplo, en el gráfico de abajo se muestra (en plano, no sección) la anomalía de gravedad debida a la densificación de las rocas tras el impacto que originó el lago Tüttensee, en Alemania. Y a la izquierda, la exploración mediante tomografía de resistividad en el cráter de Araguainha, en Brasil, muestra también estructuras de alta y baja resistividad inclinadas que se corresponden con brechas de impacto y materiales fundidos.

Y qué pasa ahora. Pues que volveremos. Aunque poco queda ya por hacer sólo con geofísica de resistividad. Haremos una, quizá dos tomografías más, con el método de polarización inducida -PI-, para ver definir mejor la geometría de la estructura y ver si existe alguna mineralización de ferromagnéticos asociada a ella, lo que sería un indicio más en favor del impacto; eso sí, un indicio, porque evidencia, por el momento, no tenemos ninguna.

En superficie no se ven brechas, ni tectitas, ni está levantado el borde de la laguna como suelen hacerlo los bordes de los cráteres de impacto. O sea, que no tenemos más que una pequeña laguna estacional de un par de palmos de profundidad ocupando una depresión circular de un metro de profundidad poco más o menos en su borde. Suficiente como para –al menos- una visita más. Una tercera.

 

19. Hai que roelo!! Primera visita al posible cráter de Montouto.

Pues eso. Que hay que roerlo. En gallego suena mejor, pero también en castellano se puede entender. Y cuando acabe el post, se entenderá del todo.

Ayer Cirroestrato me llevó a ver el cráter del Montouto. La cosa tiene bemoles, porque un tal E. Alfaya -al que no conocemos- dice que allí hay un cráter de impacto de 110 metros de diámetro, e incluso señala la existencia de brechas de impacto, conos astillados, y otras pruebas que, más que probar que aquello es un cráter de impacto, prueban que el amigo Alfaya no es geólogo y tiene poca idea de lo que dice.

La cosa tiene bemoles, digo, porque la Earth Impact Database del PASCC de la University of New Brunswick (Canadá), recoge solo 182 cráteres de impacto confirmados en todo el mundo, con el agravante de que muchos de ellos son de hace hace millones de años y se conocen solo por labores mineras, sondeos petrolíferos y estudios geofísicos, enterrados como están bajo centenares de metros de sedimentos, e incluso plegados y replegados.

Así, aún contando con que en los últimos años Google Earth ha permitido localizar algunas nuevas estructuras de impacto en zonas remotas y poco pobladas, son muy pocos los cráteres de meteoritos bien conservados y un hallazgo de este tipo siempre es noticia.

Por cierto que en la Penínusla Ibérica, a pesar de algunas propuestas polémicas y hoy bastante desacreditadas como la estructura de Azuara en Teruel, que recoge el registro de impactos de Steven Dutch, de la U de Wiisconsin (USA), no hay ninguna evidencia de impacto confirmada.

Así que con la misma ciega ilusión con la que compro el cupón de la ONCE, ayer me eché al monte para ver el improbable cráter del Montouto. El caso es que la tarde estaba espléndida para pasear por el monte, y el sitio bien lo merece, pues incluso con la típica neblina las vistas son excelentes, y si por el oeste se alcanza a ver el Tecla y la sierra del Galiñeiro -y en días buenos hasta el mar de Vigo ..onde levastes meu amigo.., por el sur se ve A Peneda y al este se ve serpentear el valle del Miño hacia Ourense.

En el sitio hay también unas mámoas y en el entorno varios castros que Gustavo me fue enseñando mientras me explicaba la estructura del poblamiento y otras cosas de la edad del Bronce y de la época castrexa. Como digo, un paseo espléndido.

Del resto, además de la laguna, -seca, pero con su perímetro bien marcado por una curiosa depresión circular que parecía indicar que de allí habían sacado tierra o bien que existía un sumidero pseudokárstico- lo único visible por todas partes era la típica desfeita: bloques y piedras de todos los tamaños denunciaban una labor de cantería continuada y que incluía las señas de cuña de la cantería tradicional y otras del todo irregulares, todo superpuesto de un modo caótico, superficies rocosas sin pátina que señalan roturas recientes, gravillas y acumulaciones de suelos y piedras de todos los tamaños que mostraban de modo inequívoco el trabajo de máquinas excavadoras. Total, que las ejectas, conos astillados y demás evidencias petrológicas del impacto quedaban reducidas a la escombrera de una cantería irregular. Conclusión: la laguna tan solo es eso, una laguna especialmente redondita. Nada del otro mundo.

Estuvimos en un tris de largarnos sin hacer la tomografía que habíamos planeado, ya con la cabeza puesta en las minas romanas y la próxima salida de campo en Gondomar, O Rosal  y Tomiño, pero como dije, la tarde estaba espléndida y así, con la excusa de “..ya que estamos…” pero solo por alargar el paseo y demorar el regreso nos pusimos manos a la obra y montamos el tinglado. Un tinglado de mínimos, con 16 electrodos separados 5 metros. Ni siquiera me paré mucho a ver la dirección del perfil, que quedó N150. No importaba. Solo era para poder decir que habíamos hecho lo que habíamos dicho que íbamos a hacer.

Y llegado a casa, sin prisas, ya a las once, paso los datos al ordenador, hago la inversión… y …me sale esa cubeta. Repito, cambio ligeramente los parámetros y… ¡la misma cubeta! Hai que roelo!. Miro y remiro, pero el error cuadrático del ajuste es bajo y el resultado es bueno. Las paredes de la cubeta, de unos 4 metros de profundidad, coinciden con los límites del lago, con los límites de la depresión circular.. La tomografía no dice que allí haya un cráter, pero tampoco lo desmiente…

Estas cosas pasan. Tomas una medida y la cosa no es como esperabas. Habrá que volver, hacer más tomografías, ahora con más detalle, con más cuidado. Y quizá alguna otra prueba. Pero esta vez es como si te dicen que tienes la terminación del premio en un boleto que ya dabas por perdido. ¿Qué será? El reintegro… o el premio gordo? Vuelve la emoción.

4. Rego da Serpe III. Tomografías.

Una de las características más sobresalientes del Rego es su traza recta de direción E-W, una configuración que plantea interrogantes geológico-mineros añadidos. Las direcciones estructurales principales del granito de Cíes son N, N40, N70, N140 yN160 todas ellas fácilmente visibles en las imágenes de Google Earth, o el Sixpac.

En cada zona de las islas, el granito parece formar un bandeado rocoso según una de estas direcciones, aunque en realidad todas las diaclasas se entrecruzan en el granito y que se aparezcan unas u otras depende en buena medida de la topografía. Ocurre además que la fracturación del granito tiene una estructura fractal, y se desarrolla desde escala micro –que podríamos ver con una lupa- , hasta macro, evidente en la dirección de las fallas principales, las divisorias de aguas, o la línea de costa.

A este respecto, no será difícil a quienquiera que eche un vistazo a la costa de las rías Baixas en un mapa o foto aérea seguir de las trazas de los ejes N-S, N40 y N70 en el paisaje. En estas direcciones se disponen hoy las fracturas relajadas de inmensas fuerzas compresivas que actuaron sobre el sustrato en un pasado remoto, hace 300 millones de años.

Así que nuestro Rego E-W pinta bien poco en el esquema estructural no sólo de Cíes, sino de las Rías Baixas. Aunque podamos encontrar algunas diaclasas en esta dirección, por lo general presentan escaso desarrollo y aún se muestran sinuosas, debido a su carácter muy secundario y a la debilidad de las fuerzas que las crearon.

Una tomografía de resistividad realizada este verano en sentido perpendicular al Rego permite descartar por completo la posibilidad de una falla en su traza.

Una tomografía es la imagen de una sección de un sólido diseñada por un programa de ordenador –por ejemplo la tecnología TAC, Tomografía Axial Computerizada-. Las tomografías aprovechan la capacidad de cálculo de los ordenadores y la aplican a los métodos de exploración tradicionales, como puedan ser la radiografía por rayos X en medicina o el sondeo eléctrico en geofísica. Al fin, lo que obtenido es la imagen de una sección que debe ser interpretada.

La escala horizontal de la Tomografía de resistividad muestra la distancia en metros del perfil y la vertical la profundidad. El Rego vendría a caer entre los metros 64 y 70. Los colores azules indican mayor conductividad y los rojos menor, o lo que es lo mismo: mayor resistividad.

Si os han hecho un TAC sabréis que el analizador da vueltas en torno al cuerpo para mostrar la sección completa, pero claro, no es fácil hacer lo mismo con la Tierra, así que las tomografías geofísicas muestran sólo un corte en el terreno, y la profundidad de alcance depende de la longitud del perfil, que para la configuración utilizada (DIPOLO-DIPOLO) es de aproximadamente 1/5. Sin mayores complicaciones, la tomografía del Rego muestra una geometría horizontal de conductividades y descarta la presencia de cualquier estructura vertical de importancia.

Como curiosidad, cuando se iniciaron en España los estudios de Geología y puesto que no existían test de orientación vocacional específicos, se usaron los que evaluaban la aptitud del alumno para dedicarse a la Medicina. La mayor diferencia que encuentro entre una y otra es que no puedes preguntarle al paciente qué le pasa.